SOCIEDAD

Tendencias botánicas: las cuatro especies que desplazan a los clásicos en el diseño de interiores

Especialistas en paisajismo urbano recomiendan el uso de Croton Petra y Begonia Maculata para renovar ambientes ante el descenso de las temperaturas y el inicio de la temporada otoñal.

Redacción El Capitán 23 de mayo de 2026 5 min de lectura
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Foto: La Nación

Especialistas en paisajismo y diseño de interiores confirmaron que el Croton Petra y la Begonia Maculata lideran las preferencias para la renovación de hogares en Buenos Aires durante el inicio de la temporada de bajas temperaturas.

El cambio de estación en el hemisferio sur marca un punto de inflexión para el mercado de la botánica ornamental en Argentina. Según informaron desde la Cámara Argentina de Florerías y diversos viveros de la región metropolitana, la demanda de especies tradicionales como el helecho o la lengua de suegra cedió terreno frente a variedades con mayor carga cromática. El Croton Petra se destaca en este nuevo esquema por sus hojas de colores vibrantes que integran tonos verdes intensos, amarillos, rojos y anaranjados, mimetizándose con la paleta natural del otoño. Esta planta requiere una exposición lumínica precisa para mantener la intensidad de sus pigmentos, un factor determinante para quienes buscan transformar livings y oficinas en espacios de resguardo térmico y visual.

Por otro lado, la Begonia Maculata, conocida popularmente como “alas de ángel”, se posicionó como una de las piezas más buscadas por coleccionistas y decoradores. Sus hojas verdes con lunares blancos y envés rojizo exigen condiciones específicas de mantenimiento que incluyen luz indirecta constante y temperaturas cálidas. De acuerdo con técnicos del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), el riego de esta especie debe ser moderado, permitiendo que el sustrato se seque ligeramente entre aplicaciones para evitar la pudrición de las raíces, un problema frecuente durante los meses de mayor humedad ambiental. La sofisticación de su morfología la convierte en un elemento central de la estética contemporánea, desplazando a opciones más rústicas que predominaron en décadas anteriores.

La oferta de especies para interiores se completa con la Tradescantia Zebrina y la Calathea, dos plantas que aportan dinamismo a los ambientes cerrados. La Tradescantia es valorada por sus hojas rayadas en verdes y violáceos, ideales para generar movimiento visual en estanterías o macetas colgantes. En contraste, la Calathea, apodada la “planta de oración”, ofrece una característica biológica particular: sus hojas se mueven diariamente en respuesta a los niveles de luz solar. Operadores del mercado de plantas ornamentales señalan que este comportamiento dinámico, sumado al volumen y altura de la planta, la consolida como una pieza protagonista que requiere pulverizaciones ocasionales para compensar la sequedad que producen los sistemas de calefacción en los departamentos urbanos.

Contexto

El auge de la jardinería de interior en Argentina no es un fenómeno aislado, sino que responde a una transformación en los hábitos de consumo iniciada tras la pandemia de 2020. Históricamente, el mercado local se limitaba a especies de alta resistencia y bajo mantenimiento, como el Potus o el Lazo de Amor. Sin embargo, la mayor permanencia en los hogares impulsó una profesionalización del aficionado, quien ahora busca especies exóticas que demandan cuidados más específicos. Datos de consultoras de consumo indican que el gasto en plantas de interior creció sostenidamente en los últimos tres años, especialmente en los centros urbanos donde el acceso a espacios verdes privados es limitado. El otoño se presenta como la temporada clave para esta industria, ya que el descenso de la temperatura exterior obliga a trasladar el foco decorativo hacia el interior de la vivienda.

Además, la arquitectura moderna en ciudades como Buenos Aires, Rosario y Córdoba ha integrado grandes ventanales y balcones aterrazados que facilitan el cultivo de estas especies. El ingreso de luz indirecta, requisito fundamental para la supervivencia de la Calathea y el Croton, es hoy una característica valorada en el mercado inmobiliario. Este escenario permitió que plantas que antes se consideraban exclusivas de invernaderos profesionales ahora formen parte del mobiliario cotidiano de la clase media argentina. La adaptación de estas especies tropicales al clima templado del país requiere un conocimiento técnico que ha circulado masivamente a través de plataformas digitales, creando una comunidad de usuarios informados que demandan calidad y variedad en los puntos de venta.

Impacto

La adopción de estas cinco especies específicas genera un impacto directo en la economía regional y en la salud ambiental de los hogares. Desde el punto de vista comercial, los viveros productores han tenido que ajustar sus ciclos de cultivo para satisfacer la demanda estacional de plantas con follajes coloridos. El impacto también se traslada al sector de accesorios, donde la venta de sustratos especiales, fertilizantes orgánicos y sistemas de humidificación ha registrado un incremento del 15% en comparación con el mismo periodo del año anterior. Para el usuario, la presencia de estas plantas mejora la calidad del aire interior al filtrar toxinas y regular la humedad, un factor crítico durante los meses en que la ventilación natural disminuye debido al frío.

En términos de diseño, la integración de la Begonia Maculata y la Tradescantia Zebrina modifica la percepción espacial de los ambientes. Los decoradores sostienen que el uso de vegetación con texturas y patrones complejos reduce el estrés visual y mejora la productividad en espacios de home office. No obstante, el mantenimiento de estas especies en otoño presenta desafíos técnicos: el uso de estufas y aires acondicionados en modo calor reduce drásticamente la humedad relativa, lo que puede provocar la caída de hojas en el Croton Petra si no se aplican medidas correctivas. Esta necesidad de cuidado constante fomenta un vínculo más estrecho entre el ciudadano y su entorno natural inmediato, promoviendo una conciencia ecológica urbana que trasciende la mera ornamentación.

Hacia adelante, se espera que la tendencia de los “bosques urbanos” interiores continúe consolidándose durante todo el invierno. Los especialistas sugieren que el próximo paso para los aficionados será la incorporación de tecnología de riego inteligente y sensores de humedad vinculados a dispositivos móviles para garantizar la supervivencia de las especies más delicadas. Con el invierno a la vuelta de la esquina, la capacidad de los hogares argentinos para mantener estos ecosistemas controlados será la prueba definitiva para una tendencia que llegó para quedarse.

Fuente: La Nación

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Información publicada por La Nación.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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