La Policía Bonaerense detuvo a Federico Mentasti, de 54 años, en su vivienda de la localidad de Del Viso, partido de Pilar, tras una denuncia por maltrato animal que incluyó el hallazgo de un perro muerto en una pileta.
El operativo policial, realizado de urgencia en el domicilio del imputado, permitió constatar una escena de extrema crueldad que había sido previamente registrada en video por vecinos de la zona. Según confirmaron fuentes judiciales de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N°1 de Pilar, a cargo del fiscal Raúl Casal, el cuerpo de un perro de raza dogo fue localizado en el fondo de una piscina con signos evidentes de tortura. El animal presentaba un cuadro de desnutrición avanzada, tenía una correa ajustada al cuello con extrema presión y sus extremidades y hocico se encontraban inmovilizados con tanza. Los peritos que trabajaron en el lugar indicaron que el can habría sido sometido a castigos físicos antes de ser arrojado al agua, donde finalmente perdió la vida.
Durante el allanamiento, las fuerzas de seguridad, que contaron con el apoyo de las agrupaciones proteccionistas Colmillitos al Rescate y Soplo de Vida, lograron rescatar a otros siete perros que permanecían en la propiedad bajo condiciones de hacinamiento y maltrato. Entre los animales recuperados se encuentran ejemplares de razas Schnauzer y Pitbull, los cuales presentaban lesiones compatibles con agresiones físicas y falta de alimentación adecuada. Los efectivos secuestraron diversos elementos de prueba, incluyendo palos y herramientas que habrían sido utilizados para golpear a los animales, los cuales fueron incorporados al expediente judicial bajo la carátula de infracción a la Ley 14.346 de Maltrato Animal. Mentasti, quien se presentaba ante sus clientes como un profesional del comportamiento canino, se negó a declarar ante el fiscal Casal y permanece bajo arresto en la Comisaría 4ª de Pilar.
La investigación se precipitó el pasado sábado por la mañana, cuando un denunciante anónimo entregó material audiovisual al abogado Marcelo Chumbita, referente en derecho animal y representante de la querella. En las grabaciones, que forman parte central de la prueba de cargo, se observa al detenido arrastrando a un perro dogo hasta la zona de la pileta, donde le propina patadas y utiliza un palo para sumergirle la cabeza de forma reiterada. Según la reconstrucción efectuada por los investigadores, el imputado habría incitado incluso a otros perros de la propiedad a atacar al animal agonizante antes de descartarlo en el agua. Esta metodología de “adiestramiento” violento contrasta radicalmente con la imagen pública que Mentasti proyectaba en redes sociales y tarjetas personales, donde se identificaba como “Licenciado en Comportamiento Animal” y titular del emprendimiento EducABLE K9.
Contexto
Federico Mentasti operaba en el mercado del adiestramiento canino desde hacía varios años, ofreciendo servicios de alta complejidad para perros con problemas de conducta o de “alta exigencia”. En sus plataformas digitales, el ahora imputado exhibía certificaciones internacionales y se jactaba de su rol como juez en exposiciones caninas, aunque fuentes judiciales señalaron que, hasta el momento, no existe documentación oficial que respalde dichos títulos académicos o profesionales. El perfil público del detenido mostraba una contradicción flagrante: apenas 24 horas antes de su detención, había publicado un video sobre la importancia de la “sociabilización adecuada”, responsabilizando al “factor humano” y a la “ignorancia de los dueños” por los problemas de agresividad en las mascotas.
Los antecedentes del caso revelan que este no sería un hecho aislado en la trayectoria de Mentasti. Tras la difusión de su captura, comenzaron a resurgir denuncias públicas realizadas por particulares y proteccionistas que datan del año 2017. En aquellos testimonios, diversos clientes aseguraban haber entregado a sus mascotas para procesos de entrenamiento, recibiéndolas luego en condiciones de salud deplorables, con heridas abiertas o, en los casos más graves, reportando la desaparición o muerte de los animales bajo su custodia. A pesar de este historial de señalamientos en redes sociales, el imputado no registraba antecedentes penales firmes hasta esta intervención de la UFI N°1, lo que le permitió seguir operando su centro de adiestramiento en Del Viso sin controles estatales ni profesionales.
Impacto
El caso ha reavivado el debate sobre la insuficiencia de las penas previstas en la Ley 14.346, sancionada originalmente en 1954. Actualmente, el maltrato animal en Argentina es considerado un delito menor con una escala penal que va desde los 15 días hasta un año de prisión. Al ser una pena máxima tan baja, el delito resulta excarcelable, lo que genera una fuerte tensión entre la gravedad de los hechos denunciados y la respuesta que el sistema judicial puede ofrecer. Desde la querella, el abogado Marcelo Chumbita advirtió que, a pesar de la contundencia de las pruebas fílmicas y el hallazgo del animal muerto, Mentasti podría recuperar la libertad en el corto plazo debido a este marco normativo vigente.
En el ámbito legislativo, la situación de Pilar presiona por el tratamiento de cuatro proyectos de ley que se encuentran en el Congreso de la Nación, impulsados por bloques de Unión por la Patria y La Libertad Avanza. Estas iniciativas buscan elevar las penas por maltrato y crueldad animal a un rango de entre 2 y 6 años de prisión efectiva, lo que transformaría estos actos en delitos no excarcelables. Para las organizaciones de la sociedad civil, este caso representa un punto de inflexión que demuestra la peligrosidad de sujetos que, bajo el amparo de profesiones no reguladas como el adiestramiento, ejercen violencia sistemática contra seres sintientes sin consecuencias legales proporcionales al daño causado.
Los siete perros rescatados durante el operativo se encuentran actualmente bajo custodia judicial y están siendo sometidos a rigurosas evaluaciones veterinarias para determinar el alcance de sus lesiones físicas y el trauma psicológico sufrido. Una vez que el fiscal Casal autorice el cese de la custodia por razones de prueba, los animales serán puestos en adopción responsable a través de las redes de las agrupaciones intervinientes. Mientras tanto, la justicia busca determinar si existen más víctimas vinculadas al accionar de Mentasti, instando a otros posibles damnificados a presentarse en la sede fiscal para ampliar el expediente y evitar que el acusado retome sus actividades de entrenamiento una vez que finalice el proceso de detención preventiva.