R.I.M., el segundo sospechoso por el asesinato de Jonathan Pinto, se entregó este lunes 20 de julio en la Ciudad Judicial de Neuquén tras permanecer diez días prófugo. El crimen ocurrió el pasado 7 de julio en Añelo.
La detención del implicado marca un punto de inflexión en la causa que investiga el homicidio ocurrido durante los festejos por la victoria de la Selección Argentina ante Egipto en el Mundial 2026. Según confirmaron fuentes del Ministerio Público Fiscal, el hombre se presentó voluntariamente acompañado por su abogado defensor en la sede judicial. Tras la audiencia de formulación de cargos, el juez de garantías Juan Manuel Kees dictó la prisión preventiva por un plazo de seis meses, al considerar que existía un riesgo concreto de fuga y de entorpecimiento de la investigación. R.I.M. se suma así a V.A.C., el primer detenido, quien fue capturado minutos después del ataque en las inmediaciones del lugar del hecho. Ambos enfrentan cargos por homicidio simple en carácter de coautores, en un proceso que ha conmocionado a la provincia por la violencia del ataque en un contexto de celebración popular.
La reconstrucción de los hechos, liderada por la fiscal Eugenia Titanti, sitúa el inicio del conflicto cerca de las 23:30 del 7 de julio, en la intersección de las rutas provinciales 7 y 17. Jonathan Pinto, de 30 años, se encontraba celebrando con amigos en un local gastronómico de Añelo cuando se originó un altercado. De acuerdo con los testimonios recolectados por los investigadores, R.I.M. habría comenzado a molestar a una mujer que integraba el grupo de la víctima. Esta situación derivó en una discusión verbal y una posterior pelea física dentro del establecimiento. Aunque el grupo de amigos de Pinto decidió retirarse para evitar que la violencia escalara, la víctima regresó sola al lugar minutos después. Fue en ese momento cuando fue abordado en la vereda por los dos imputados. La fiscalía sostiene que, mientras R.I.M. golpeaba a Pinto, V.A.C. utilizó un arma blanca para asestarle múltiples puñaladas.
El informe preliminar de la autopsia, incorporado al expediente judicial, detalla la ferocidad del ataque. Pinto recibió un total de siete heridas cortantes y punzocortantes, además de diversos hematomas en el cuerpo. Sin embargo, la lesión fatal fue una puñalada profunda en el tórax que le perforó directamente el corazón. Según la reconstrucción oficial:
La víctima, gravemente herida, logró zafarse y corrió unos metros hasta una esquina donde cayó y falleció casi de manera inmediata debido a una hemorragia torácica masiva provocada por la puñalada profunda que le perforó el corazón.
El comisario Sergio Ranguimán, coordinador de la Dirección de Seguridad Interior de Añelo, confirmó que en el operativo trabajaron efectivos de la Comisaría N°10, peritos de Criminalística y Bomberos Voluntarios, logrando el secuestro de un arma blanca que habría sido la utilizada en el crimen.
Contexto
El asesinato de Jonathan Pinto se produjo en un escenario de extrema sensibilidad social, coincidiendo con el desarrollo del Mundial 2026 y la euforia por el desempeño del equipo nacional. Añelo, conocida como la capital de Vaca Muerta, es una localidad que ha experimentado un crecimiento demográfico acelerado y una transformación social profunda debido a la actividad hidrocarburífera. Este crecimiento ha traído aparejado un incremento en los incidentes de violencia urbana, especialmente durante eventos masivos. Los festejos por el triunfo ante Egipto habían convocado a cientos de personas en las calles céntricas y en los locales gastronómicos de la zona de las rutas 7 y 17, un punto neurálgico para el tránsito de trabajadores petroleros y residentes locales. La rapidez con la que se viralizaron las imágenes de la víctima tendida en el asfalto a través de redes sociales aumentó la presión sobre las autoridades policiales para dar con el paradero del segundo sospechoso.
Históricamente, los grandes eventos deportivos en Argentina han sido catalizadores de tensiones que, en ocasiones, derivan en tragedias. En este caso, la fiscalía ha puesto el foco en la falta de antecedentes de conflicto previo entre los agresores y la víctima, lo que sugiere que el desencadenante fue estrictamente situacional y potenciado por el consumo de alcohol en el marco de los festejos. La fuga de R.I.M. durante diez días obligó a la Policía de Neuquén a desplegar operativos de búsqueda en localidades aledañas y a realizar un seguimiento de su círculo cercano, lo que finalmente derivó en su entrega voluntaria ante la imposibilidad de mantener su condición de prófugo por más tiempo. La justicia neuquina ha fijado un plazo de cuatro meses para concluir la etapa de investigación preparatoria, durante los cuales se analizarán las cámaras de seguridad del bar y de la vía pública para determinar con precisión el grado de participación de cada imputado.
Impacto
La resolución de la captura de los dos principales sospechosos trae un alivio parcial a la comunidad de Añelo, pero abre un debate necesario sobre la seguridad en los espacios públicos durante celebraciones masivas. El impacto directo se observa en la rigurosidad de las medidas cautelares impuestas por el juez Kees, quien aplicó la prisión preventiva máxima permitida en esta instancia para garantizar que el proceso no se vea alterado. Para la familia de Jonathan Pinto, la entrega de R.I.M. representa el inicio del camino hacia la justicia, en un caso que ha dejado al descubierto la vulnerabilidad de los ciudadanos ante brotes de violencia irracional. Desde el punto de vista institucional, el Ministerio Público Fiscal busca enviar un mensaje de celeridad, habiendo logrado identificar y detener a los presuntos autores en un lapso menor a las dos semanas, a pesar de la fuga inicial de uno de ellos.
En el ámbito local, los comerciantes y dueños de locales gastronómicos de Añelo han manifestado su preocupación por la seguridad en la zona de las rutas provinciales, solicitando un refuerzo de la presencia policial durante los días de partidos internacionales. El hecho de que el ataque ocurriera frente a un bar concurrido y en presencia de testigos subraya la necesidad de protocolos de intervención más rápidos por parte de las fuerzas de seguridad. La viralización del video del crimen también ha generado un impacto psicológico en la población, obligando a las autoridades a trabajar no solo en la resolución del caso criminal, sino también en la contención social de una localidad que se vio sacudida por la muerte de un joven de 30 años en plena vía pública.
El proceso judicial continuará ahora con el peritaje definitivo del arma blanca secuestrada y el análisis de los teléfonos celulares de los imputados, elementos que serán clave para confirmar la premeditación o el dolo en el ataque. Se espera que en los próximos cuatro meses la fiscalía eleve la causa a juicio, donde los acusados podrían enfrentar penas que parten de los 8 a los 25 años de prisión por el delito de homicidio simple. Mientras tanto, ambos permanecerán alojados en unidades de detención de la provincia, bajo el régimen de prisión preventiva dictado por el magistrado interviniente.