El secretario general de River Plate, Stefano Di Carlo, confirmó que la institución evalúa iniciar gestiones por Thiago Almada, mediocampista del Atlético de Madrid, con el objetivo de reforzar el plantel de cara al segundo semestre de 2026.
La dirigencia del club de Núñez inició un proceso de reestructuración deportiva tras la finalización del Torneo Apertura y a pocos días del comienzo de la Copa del Mundo. En este escenario, Di Carlo señaló que la prioridad absoluta de la gestión es que el equipo recupere un nivel de juego competitivo, lo que justifica el análisis de operaciones de alto impacto económico. Según explicaron fuentes vinculadas a la tesorería del club, la intención es dotar al cuerpo técnico de jerarquía internacional para revertir la imagen dejada en la primera mitad del año, donde el equipo no logró cumplir con las expectativas de resultados ni de rendimiento colectivo.
La operación por el exjugador de Vélez Sarsfield presenta desafíos financieros sin precedentes para el mercado local. De acuerdo con las condiciones establecidas por el Atlético de Madrid, el club español solo aceptaría negociar al futbolista por una cifra cercana a los 20 millones de euros a cambio del 50% de los derechos económicos. Este monto representa la mitad de los 40 millones de euros que la entidad madrileña desembolsó en julio de 2025 para adquirir la totalidad de su pase. Al respecto, Di Carlo manifestó que River no debe tener temor a afrontar inversiones de esta magnitud siempre que el potencial y el valor de reventa del jugador justifiquen el desembolso, aunque admitió que se trata de una negociación de extrema complejidad técnica y financiera.
Contexto
El interés por Thiago Almada se produce en un momento de transición para el fútbol argentino, con el calendario marcado por el receso mundialista y la necesidad de River de rearmar una estructura que quedó debilitada tras las últimas competencias. El volante, integrante del plantel que obtuvo la Copa del Mundo en Qatar 2022, emigró al fútbol europeo tras un paso destacado por la Major League Soccer (MLS), consolidándose como uno de los talentos con mayor proyección internacional. Sin embargo, su presente en el Atlético de Madrid ha abierto una ventana de oportunidad que la dirigencia millonaria intenta aprovechar mediante una ingeniería económica que permita su retorno al país.
Este movimiento se inscribe en un plan de mercado más amplio que ya cuenta con avances significativos en otras líneas del campo. La institución ya tiene acordada la incorporación del defensor Nicolás Otamendi, otro referente de la Selección Argentina, y mantiene negociaciones abiertas por el marcador central Zaid Romero. La estrategia de la Secretaría Técnica apunta a combinar experiencia probada con futbolistas en plenitud física, buscando un equilibrio que le permita al club volver a los primeros planos continentales. Los antecedentes inmediatos muestran que River ha incrementado su capacidad de inversión gracias a las ventas de juveniles al exterior, lo que le otorga un margen de maniobra superior al de sus competidores directos en la Liga Profesional.
Impacto
La eventual llegada de Almada transformaría por completo el mapa del mercado de pases regional, estableciendo un nuevo récord de inversión para el fútbol argentino. El impacto no sería solo deportivo, sino también institucional, al posicionar a River como un destino capaz de repatriar figuras vigentes en las ligas top de Europa. Operadores del mercado de pases señalan que una contratación de este calibre obligaría al resto de los clubes grandes a elevar sus estándares de búsqueda, generando un efecto inflacionario en las cotizaciones internas pero elevando el nivel de jerarquía del torneo local. Para el plantel, significaría contar con un generador de juego que solucione la falta de creatividad que el equipo evidenció en los últimos meses.
En términos financieros, la operación por el 50% del pase requiere que River reordene su presupuesto destinado al fútbol profesional para no comprometer la estabilidad del club. Además de Almada, la lista de refuerzos incluye nombres de peso como Mauro Arambarri, volante del Getafe, y Nelson Deossa, quienes son evaluados para reforzar el eje medio. En la delantera, los sondeos por Giovanni Simeone y Lucas Beltrán indican que la inversión total del mercado podría superar los 35 millones de dólares, una cifra que demanda una gestión de recursos extremadamente precisa para cumplir con las normativas de fair play financiero y los compromisos asumidos con los socios.
El próximo paso para la dirigencia será formalizar una propuesta que resulte atractiva para el Atlético de Madrid sin descuidar las otras cuatro posiciones que el club pretende reforzar antes del reinicio de la actividad oficial. Con el plantel actualmente licenciado, las próximas semanas serán determinantes para definir si la ingeniería económica permite avanzar por Almada o si el club deberá optar por alternativas menos onerosas para completar el esquema solicitado por la dirección técnica.