La selección argentina aterrizó este lunes a las 18:00 en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, tras obtener el subcampeonato en el Mundial 2026, recibiendo un masivo reconocimiento de hinchas y autoridades aeronáuticas en su regreso al país.
El arribo de la delegación nacional se produjo a bordo de los vuelos AR1971 y AR1951 de Aerolíneas Argentinas, procedentes de Nueva Jersey. Apenas las aeronaves tomaron contacto con la pista, los profesionales de la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) transmitieron un mensaje oficial a través de la frecuencia de radio. Desde la torre de control, los operadores expresaron el orgullo por la representación del equipo, destacando la dignidad, el compromiso y el esfuerzo demostrado en el certamen internacional. En paralelo, la firma Aeropuertos Argentina dispuso una intervención visual en los espacios verdes de la terminal aérea, donde se desplegó una gigantografía con la palabra “¡Gracias!” orientada hacia la trayectoria de los aviones, como un homenaje directo al plantel conducido técnicamente por Lionel Scaloni tras la ajustada derrota 1 a 0 frente a España en el MetLife Stadium.
La delegación que regresó a Buenos Aires estuvo encabezada por el presidente de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), Claudio “Chiqui” Tapia, y el entrenador Lionel Scaloni. Entre los futbolistas que aterrizaron en suelo argentino se encuentran figuras centrales como Emiliano “Dibu” Martínez, Nicolás Otamendi, Rodrigo de Paul, Alexis Mac Allister, Leandro Paredes y Giovani Lo Celso. También formaron parte del contingente Nicolás Tagliafico, Gonzalo Montiel, Lisandro Martínez, Exequiel Palacios, Nicolás González, Valentín “Colo” Barco, Facundo Medina, Marcos Senesi y Juan Manuel López. Tras cumplir con los trámites migratorios, los jugadores abordaron un micro descapotable para iniciar el traslado hacia el predio Lionel Messi. Durante el recorrido por la autopista Riccheri, miles de personas se congregaron con banderas y fuegos artificiales, generando un clima de festividad que los deportistas retribuyeron lanzando camisetas y saludando a la multitud desde la unidad de transporte.
Sin embargo, el plantel no regresó de forma íntegra a la Argentina debido a compromisos profesionales inmediatos y logísticos. El capitán Lionel Messi, junto a Rodrigo de Paul, se trasladaron directamente desde Nueva York hacia Miami para reincorporarse a la disciplina del Inter Miami en la Major League Soccer. Por su parte, un grupo numeroso de futbolistas que militan en el fútbol europeo o que poseen compromisos personales en el exterior tampoco formaron parte del vuelo hacia Ezeiza. Entre ellos se destacan Julián Álvarez, Enzo Fernández, Gerónimo Rulli, Giuliano Simeone, Nicolás Paz, Marcos Senesi, Facundo Medina, Valentín Barco, Nicolás González, José Manuel López y Juan Musso. Esta fragmentación de la delegación es habitual tras la finalización de los torneos internacionales de selecciones, permitiendo que los atletas inicien sus periodos de descanso o se sumen a las pretemporadas de sus respectivos clubes en el hemisferio norte.
Contexto
El regreso de la selección argentina se produce en un marco de consolidación de un ciclo deportivo que ha mantenido al equipo en los primeros planos del fútbol mundial durante los últimos años. La final disputada en el MetLife Stadium de Nueva Jersey ante España marcó el cierre de una campaña donde el equipo de Scaloni buscaba revalidar el título obtenido en Qatar 2022. A pesar del resultado adverso en el tiempo suplementario, la respuesta del público argentino refleja una validación del proceso de recambio generacional que el cuerpo técnico ha implementado. La llegada coincidió además con las celebraciones del Día del Amigo en Argentina, un factor que la AFA utilizó institucionalmente para reforzar el vínculo entre el equipo y la sociedad civil bajo el lema “El fútbol nos une, pero la amistad nos hace imbatibles”, buscando capitalizar la identificación emocional de los hinchas con el grupo de jugadores.
Históricamente, los recibimientos en el Aeropuerto de Ezeiza han servido como termómetro del humor social respecto al desempeño deportivo. A diferencia de otras épocas donde el segundo puesto era cuestionado, la actual gestión de la AFA y el cuerpo técnico han logrado instalar una narrativa de competitividad sostenida que la afición ha hecho propia. Los datos de asistencia en la autopista Riccheri y en las inmediaciones del predio de la AFA confirman que la estructura de apoyo al seleccionado permanece intacta, independientemente del resultado final en la Copa del Mundo. Este fenómeno se da en un contexto de alta exposición mediática global, donde la figura de Lionel Messi sigue siendo el eje central de la atención, incluso cuando su regreso no se produce físicamente al país en esta instancia, delegando el protagonismo presencial en los referentes que sí viajaron a Buenos Aires.
Impacto
El impacto de este recibimiento trasciende lo estrictamente deportivo y se traslada al plano institucional y económico. Para la AFA, la ratificación del apoyo popular tras una derrota en una final mundialista asegura la continuidad de los contratos de patrocinio y la estabilidad del proyecto liderado por Scaloni. Fuentes de la entidad rectora del fútbol argentino indicaron que el plan de trabajo para el próximo ciclo eliminatorio comenzará a delinearse de inmediato, aprovechando el envión anímico que significó el reconocimiento masivo en las calles. Asimismo, el operativo de seguridad desplegado en la zona sur del Gran Buenos Aires, que involucró a fuerzas federales y provinciales, permitió que la desconcentración de los hinchas se realizara de manera pacífica, evitando los incidentes registrados en celebraciones previas de mayor magnitud.
Desde el punto de vista del mercado de pases, el desempeño de varios de los jugadores que regresaron al país, como los casos de Valentín Barco o Nicolás Paz, ha incrementado su valor de mercado, lo que anticipa un mercado de pases europeo muy activo para los integrantes de la Scaloneta. Los operadores del mercado deportivo señalan que la visibilidad obtenida en el Mundial 2026 posiciona a los futbolistas argentinos como activos de alta prioridad para los clubes de las ligas de élite. Por otro lado, el reencuentro de los jugadores con sus familiares en el predio de Ezeiza marca el inicio de un breve receso antes de que la mayoría deba reportarse a sus clubes en Europa para el inicio de la temporada 2026/2027, lo que implica una logística de traslados individuales que se ejecutará en las próximas 48 a 72 horas.
Con la delegación ya instalada en el predio Lionel Messi, se espera que en los próximos días se realicen reuniones privadas entre el cuerpo técnico y la dirigencia para evaluar el balance del torneo y proyectar las próximas convocatorias de cara a las eliminatorias sudamericanas. La tensión pendiente radica en la definición del futuro de algunos referentes veteranos del plantel, quienes podrían haber disputado su último partido mundialista en Nueva Jersey. El próximo paso oficial para la selección será la ventana de partidos internacionales de la FIFA, donde el equipo volverá a presentarse ante su público en el Estadio Monumental, en lo que se prevé será un nuevo homenaje masivo para los subcampeones del mundo.