Efectivos de la Prefectura Naval Argentina encontraron este jueves el cuerpo sin vida de Alexis Nahuel López, de 22 años, en el kilómetro 1130 del río Paraná, frente a la Isla Manuelin Cue, en la localidad chaqueña de Basail.
El hallazgo se produjo durante la tarde, cuando una patrulla fluvial de la fuerza de seguridad detectó una canoa que se encontraba a la deriva en una zona de difícil acceso. Al aproximarse para asegurar la embarcación, los uniformados observaron que el cadáver del joven estaba enganchado a la estructura de la canoa. Según indicaron fuentes de la investigación, López era intensamente buscado por las autoridades locales y sus familiares desde hacía varios días, lo que había activado un protocolo de rastrillaje que involucró tanto a personal de Prefectura como al Departamento de Bomberos de la provincia. La confirmación de la identidad fue realizada en el lugar por los propios familiares de la víctima, quienes se trasladaron hasta la zona del operativo tras ser notificados por las fuerzas de seguridad sobre el avistaje de un cuerpo con características similares a las del joven desaparecido.
Tras el procedimiento de rescate, el fiscal Víctor Reccio tomó intervención directa en la causa y dispuso las primeras actuaciones periciales en la escena del hallazgo. De acuerdo con fuentes judiciales, el magistrado ordenó el traslado inmediato de los restos al Instituto Médico Forense para la realización de la autopsia de rigor, un paso fundamental para determinar si el deceso se produjo por ahogamiento accidental o si existen signos de violencia que sugieran la intervención de terceros. Además, el fiscal solicitó la toma de declaraciones testimoniales a los familiares y allegados de López con el objetivo de reconstruir sus últimas horas y entender bajo qué circunstancias se encontraba navegando o en cercanías del río al momento de su desaparición. Los peritos de la Policía Científica también trabajan sobre la canoa secuestrada para buscar rastros o elementos que permitan esclarecer la mecánica del incidente en una zona caracterizada por corrientes traicioneras y bancos de arena variables.
Contexto
Este trágico episodio se inscribe en una preocupante serie de hallazgos similares registrados en la cuenca del río Paraná durante el último mes, lo que ha puesto en alerta a las autoridades de seguridad náutica de varias provincias. El pasado 4 de mayo, el Instituto Médico Legal de Rosario confirmó que un cuerpo hallado en la costa central de esa ciudad pertenecía a Joaquín Fiant, un joven de 19 años que había desaparecido dos semanas antes en Granadero Baigorria. Fiant había salido de su domicilio en el barrio Los Robles sin pertenencias ni documentación, lo que motivó una búsqueda civil y policial masiva que incluyó marchas y campañas en redes sociales. Su cuerpo fue finalmente avistado por transeúntes a la altura del Parque España, a unos 70 metros de la orilla, presentando un avanzado estado de descomposición debido a la exposición prolongada al agua y las condiciones climáticas de la región.
La recurrencia de estos hechos no es aislada; apenas unas semanas antes, el 21 de abril, se reportó otro hallazgo en la zona del Club Náutico Avellaneda, también en la ciudad de Rosario. En esa oportunidad, se trató de un hombre de entre 50 y 70 años que no portaba identificación y cuyo cuerpo fue rescatado por personal de Prefectura tras el aviso de socios de la institución deportiva. Estos antecedentes reflejan una problemática persistente en las zonas ribereñas, donde la falta de controles preventivos en embarcaciones menores y las crecidas estacionales del río aumentan el riesgo de accidentes fatales. Según registros de las fuerzas de seguridad, la mayoría de estos casos involucran a personas que realizan actividades de pesca de subsistencia o recreativa en embarcaciones precarias, muchas veces sin los elementos de seguridad básicos exigidos por la normativa vigente de navegación.
Impacto
La muerte de Alexis Nahuel López genera un fuerte impacto en la comunidad de Basail y reabre el debate sobre la seguridad en las actividades fluviales y la eficacia de los protocolos de búsqueda en zonas de islas. Para los investigadores, el hecho de que el cuerpo estuviera enganchado a la canoa es un dato clave que podría indicar un accidente durante una maniobra de pesca o una falla estructural en la embarcación que impidió al joven ponerse a salvo. Desde el Ministerio de Seguridad de la provincia indicaron que se reforzará la presencia de patrullajes preventivos, aunque reconocen que la extensión del Paraná y la complejidad de su geografía dificultan una vigilancia total sobre los miles de pescadores artesanales que operan diariamente en la zona. El caso también afecta la percepción de seguridad de los habitantes de las localidades ribereñas, quienes han manifestado su preocupación por la frecuencia con la que aparecen cuerpos en las costas sin una explicación inmediata.
En términos judiciales, la resolución de la autopsia de López será determinante para definir el curso de la investigación y descartar hipótesis de criminalidad que suelen sobrevolar estos hallazgos en zonas de frontera fluvial. Operadores del mercado naviero y especialistas en seguridad náutica advierten que la combinación de embarcaciones sin registro y la navegación en solitario representa un peligro crítico que las autoridades aún no han logrado mitigar del todo. La pérdida de vidas jóvenes como las de López y Fiant en un lapso tan corto de tiempo subraya la necesidad de campañas de concientización más agresivas dirigidas a la población que utiliza el río como medio de vida o esparcimiento, además de una mayor coordinación entre las policías provinciales y las fuerzas federales para agilizar los tiempos de respuesta ante denuncias de desaparición.
La investigación sobre la muerte de Alexis Nahuel López permanece bajo la órbita de la fiscalía de Víctor Reccio, a la espera de los informes complementarios de toxicología y los peritajes mecánicos sobre la canoa. En los próximos días, se espera que el Instituto Médico Forense entregue el informe preliminar de la autopsia, lo que permitirá a la familia iniciar el proceso de sepelio y a la justicia determinar si existen responsabilidades legales que perseguir. Mientras tanto, el expediente se mantiene con medidas de prueba pendientes y el análisis de las comunicaciones del joven antes de su desaparición para descartar cualquier conflicto previo que pudiera haber derivado en este desenlace fatal en las aguas del Paraná.