El Gobierno nacional postergó la primera reunión de su nueva mesa política, encabezada por el jefe de Gabinete Diego Santilli, debido al cruce de la Selección Argentina contra Egipto por los octavos de final del certamen internacional.
La decisión, confirmada por fuentes de la Casa Rosada, altera el cronograma de una semana clave donde el oficialismo busca relanzar su gestión tras la salida de Manuel Adorni, quien se encuentra bajo investigación judicial por presunto enriquecimiento ilícito. La incorporación de Santilli en la Jefatura de Gabinete, junto a Fabián Fernández en la Secretaría de Comunicación y Adrián Ravier en la Vocería Presidencial, marca un giro hacia una metodología de trabajo basada en la negociación directa con los gobernadores y los bloques aliados en el Congreso. Según operadores del mercado político, este recambio no responde únicamente a una renovación de nombres, sino a una adaptación táctica ante la pérdida de figuras que sostenían el discurso confrontativo inicial de La Libertad Avanza.
El esquema de trabajo diseñado por Diego Santilli se apoya en tres ejes fundamentales: la reactivación de la dinámica de gestión administrativa, la recuperación de la iniciativa en la agenda mediática y el impulso de un paquete de reformas estructurales. Entre estas iniciativas, la reforma electoral se posiciona como la prioridad absoluta para el Poder Ejecutivo. Fuentes del Ministerio del Interior indicaron que el objetivo es sancionar la eliminación de las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO) antes de diciembre de este año, estableciendo agosto como el mes límite para obtener el dictamen de comisión. Para lograrlo, el oficialismo ha comenzado a tender puentes con los 13 gobernadores que asistieron a la jura de Santilli, buscando un consenso que permita sortear la fragmentación legislativa actual.
En el plano comunicacional, el rol de Adrián Ravier será determinante para estabilizar la relación con la prensa acreditada. El nuevo vocero retomará las conferencias matutinas los martes a las 10, con un formato centrado en la lectura de datos económicos y respuestas técnicas elaboradas por su equipo de asesores. Esta estrategia busca blindar la figura presidencial de los conflictos derivados de las investigaciones judiciales que afectaron a la gestión anterior. Paralelamente, Eduardo “Lule” Menem, como armador nacional, intensificó los contactos en las provincias para evaluar la viabilidad de implementar sistemas de “colectoras” o “adhesiones”, alternativas que algunos mandatarios provinciales proponen como moneda de cambio para acompañar la suspensión de las primarias a nivel nacional.
Contexto
La actual reconfiguración del gabinete nacional es la tercera gran crisis de coordinación que enfrenta la administración de Javier Milei en menos de dos años de gestión. La salida de Manuel Adorni se suma a las renuncias previas de Nicolás Posse y Guillermo Francos, lo que obligó a la Casa Rosada a abandonar el esquema de “círculo cerrado” para integrar a figuras con mayor experiencia en la negociación parlamentaria, como es el caso de Diego Santilli, proveniente del PRO. Este movimiento ocurre en un momento de fragilidad legislativa, donde el oficialismo necesita garantizar éxitos concretos para sostener las expectativas de reelección que Karina Milei ya empezó a militar activamente en distritos como Misiones.
Los antecedentes inmediatos muestran que el estilo de confrontación directa, si bien fue efectivo para la etapa electoral, generó cuellos de botella en la implementación de políticas públicas y en la relación con las provincias. La investigación sobre el patrimonio de Adorni aceleró los tiempos de una transición que ya se percibía necesaria en Balcarce 50. La elección de Santilli es interpretada por analistas políticos como una “apuesta segura” para evitar nuevas vacancias en un cargo sensible que actúa como fusible entre el Presidente y el resto del arco político. La urgencia por la reforma electoral también se explica por el calendario: el oficialismo busca llegar a las legislativas de 2025 con un sistema que minimice la dispersión del voto opositor y fortalezca la estructura de La Libertad Avanza.
Impacto
El cambio de estilo hacia una mayor vocación de diálogo impacta directamente en la relación con los gobernadores, quienes ahora encuentran interlocutores con mayor capacidad de decisión técnica y política. La eliminación de las PASO, de concretarse, alteraría significativamente el tablero electoral de 2027, obligando a las coaliciones opositoras a resolver sus internas mediante métodos partidarios tradicionales, lo cual suele generar mayores fricciones y rupturas. Para el ciudadano, esto implicaría una reducción en la frecuencia de votación y un ahorro fiscal que el Gobierno estima en cifras millonarias, alineándose con su discurso de austeridad en el gasto público.
Asimismo, la consolidación de esta nueva mesa política busca frenar la sangría de funcionarios y dotar de previsibilidad a la gestión económica. La presencia de 13 mandatarios provinciales en los actos oficiales sugiere una tregua política que podría facilitar la aprobación de leyes pendientes en el Senado. Sin embargo, el impacto también se mide en la interna oficialista: sectores del denominado “karinismo” y el “caputismo” han tenido que ceder espacios de influencia ante la llegada de cuadros técnicos y políticos externos, lo que genera una tensión latente sobre quién tendrá la última palabra en la estrategia de alianzas territoriales para el próximo año.
El próximo miércoles, el presidente Javier Milei viajará a Tucumán para encabezar los actos por el aniversario de la Independencia, donde será recibido por el gobernador Osvaldo Jaldo. Este encuentro será la primera prueba de fuego para la nueva estrategia de Santilli, ya que Jaldo es uno de los mandatarios que ha manifestado mayores reservas respecto a la eliminación de las PASO. La comitiva oficial buscará allí cerrar acuerdos preliminares que permitan avanzar con la agenda legislativa en agosto, mientras el equipo de comunicación intenta retomar el control del relato público tras semanas de turbulencia interna.