La Cámara de Diputados de Mendoza rechazó este miércoles el pedido de juicio político contra la vicegobernadora Hebe Casado por sus expresiones calificadas como racistas hacia la Selección de Francia, tras una votación que resultó en 33 votos negativos.
La resolución legislativa, que contó con 11 votos a favor y 3 ausencias, bloqueó de manera definitiva la iniciativa impulsada por un sector disidente de la Unión Cívica Radical (UCR). Para que el proceso avanzara hacia la instancia de juzgamiento, la normativa constitucional mendocina exige una mayoría especial de dos tercios de los integrantes de la cámara baja, una cifra que quedó fuera del alcance de la oposición. El oficialismo provincial, encabezado por el gobernador Alfredo Cornejo, logró blindar a su compañera de fórmula mediante una alianza estratégica que incluyó los votos del bloque radical, el PRO y los representantes de La Libertad Avanza, consolidando una mayoría que evitó el inicio del proceso de destitución.
El debate en el recinto reflejó la fractura política que atraviesa la provincia tras las declaraciones de Casado en redes sociales, donde calificó al seleccionado galo como un “equipo africano flojo de modales” luego de un encuentro deportivo contra Paraguay. Según fuentes legislativas cercanas a la presidencia de la Cámara, la estrategia del oficialismo se centró en minimizar el impacto institucional de los dichos, encuadrándolos en una esfera de opinión personal ajena al ejercicio directo de la función pública. Sin embargo, los bloques del Partido Justicialista (PJ), Fuerza Patria y La Unión Mendocina sostuvieron que las expresiones de la funcionaria violaron tratados internacionales y leyes nacionales contra la discriminación, lo que configuraba una causal de mal desempeño.
La defensa de la vicegobernadora dentro del recinto fue sostenida principalmente por los legisladores del PRO y el sector libertario, quienes argumentaron que el pedido de juicio político carecía de sustento jurídico sólido y representaba un intento de judicializar el debate político. Casado, quien llegó al cargo a través de una alianza con Cornejo pero ha mostrado una sintonía creciente con el gobierno nacional de Javier Milei, ya había ratificado sus dichos previamente, alegando que formaban parte del “folklore futbolero”. Esta postura generó un fuerte malestar en la Casa de Gobierno de Mendoza, obligando al gobernador a realizar gestiones diplomáticas directas para desvincular la posición oficial de la provincia de las opiniones vertidas por su segunda en la línea sucesoria.
Contexto
El conflicto se originó el pasado lunes, cuando 15 dirigentes de una rama disidente de la UCR local formalizaron la denuncia ante la Legislatura provincial. El texto acusatorio señalaba que Casado incurrió en dos causales previstas en el artículo 109 de la Constitución de Mendoza: mal desempeño de sus funciones y conducta impropia. Los denunciantes fundamentaron su presentación en la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las Formas de Discriminación Racial y en la Ley Nacional 23.592, conocida como la Ley Antidiscriminatoria de Argentina. Este movimiento interno dentro del radicalismo puso de manifiesto las tensiones existentes entre el ala tradicional del partido y el sector que responde a la vicegobernadora, cuya trayectoria política ha estado marcada por un perfil confrontativo en plataformas digitales.
La tensión escaló a nivel internacional cuando el embajador de Francia en Argentina, Romain Nadal, intervino públicamente para repudiar las expresiones de la funcionaria mendocina. Nadal fue tajante al afirmar que el racismo no constituye una opinión sino un delito, y advirtió que tales manifestaciones no tienen lugar en el marco de la cooperación bilateral franco-argentina. Como consecuencia directa, la sede diplomática francesa declaró a Hebe Casado como “persona no grata”, una medida que le prohíbe el ingreso a la embajada y la participación en actividades oficiales con autoridades de ese país. Esta sanción diplomática no tiene precedentes recientes para un funcionario de alto rango en la provincia de Mendoza, lo que generó una preocupación inmediata en los sectores productivos y turísticos que mantienen vínculos estrechos con Francia.
Impacto
El rechazo del juicio político tiene consecuencias directas en la estabilidad de la coalición gobernante en Mendoza. Si bien el gobernador Alfredo Cornejo logró evitar una crisis institucional mayor al sostener a su vicegobernadora, el costo político se traduce en un desgaste de la imagen internacional de la provincia. Fuentes del Ministerio de Economía y Energía de Mendoza indicaron que existe preocupación por cómo este incidente podría afectar futuras misiones comerciales o inversiones francesas en el sector vitivinícola, donde el país europeo es un actor clave. La declaración de “persona no grata” limita la capacidad de gestión de Casado en áreas que requieran interlocución con organismos internacionales o representantes de la Unión Europea, reduciendo su rol institucional a una esfera estrictamente doméstica.
Desde el punto de vista jurídico, el cierre de esta vía legislativa deja el caso en el terreno de la opinión pública, aunque no se descarta que organizaciones de la sociedad civil intenten presentaciones ante el Instituto Nacional contra la Discriminación, la Xenofobia y el Racismo (INADI) o la justicia ordinaria. Para los analistas políticos locales, el resultado de la votación ratifica la hegemonía del oficialismo en la Legislatura, pero también expone la dependencia de Cornejo respecto a los bloques libertarios para garantizar la gobernabilidad. La votación de este miércoles dejó en claro que, a pesar de las diferencias ideológicas o los errores de comunicación, el bloque oficialista priorizó la cohesión interna por sobre la sanción ética a las expresiones de la vicegobernadora.
El próximo paso en esta disputa política se trasladará a la arena electoral interna de la UCR y sus aliados, donde el sector disidente que impulsó el juicio político buscará capitalizar el descontento de los sectores moderados. Por su parte, Hebe Casado mantiene su postura sin ofrecer una retractación pública, lo que mantiene vigente la restricción diplomática impuesta por la embajada francesa. La tensión persistirá mientras la funcionaria no modifique su discurso, dejando una incógnita sobre cómo se desarrollarán las relaciones protocolares en los próximos eventos de relevancia internacional que tengan a Mendoza como sede, como la Fiesta Nacional de la Vendimia, donde la presencia diplomática es tradicionalmente activa.