La Anmat prohibió este lunes la comercialización, publicidad y distribución en todo el país de cinco productos cosméticos importados que carecían de inscripción sanitaria, según la disposición 4193/2026 publicada en el Boletín Oficial de la República Argentina.
La medida restrictiva alcanza específicamente a la máscara facial Rose Facial Mask de la marca Ushas (25 ml); la Lemon Brighten Facial Mask Whitening Skin de Fayankou (25 ml) con vencimiento en junio de 2028; y dos variantes de Kakaziyan Cartoon Mask denominadas Facial Mask y Mask Pack (30 ml). Asimismo, la resolución técnica incluye una máscara para manos de la firma Chovemoar de 36 gramos, identificada con el lote HBD12C1. Según indicaron fuentes del organismo descentralizado, ninguno de estos artículos presentaba en sus envases los datos de registro obligatorios para operar en el mercado local, lo que motivó su inmediata clasificación como productos ilegítimos por parte de las autoridades de control.
El proceso de fiscalización se originó a través de tareas de control de mercado realizadas por el área de Cosmetovigilancia, que detectó inicialmente la oferta de estos insumos en plataformas de venta electrónica. Tras este hallazgo digital, agentes del servicio de Cosméticos y de Higiene Personal realizaron inspecciones presenciales el pasado 15 de mayo de 2026 en diversos comercios de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. Durante estos operativos, los inspectores verificaron que los productos, que declaran ser fabricados en China, no contaban con el respaldo de un importador habilitado ni habían pasado por los procesos de admisión aduanera y sanitaria que exige la normativa vigente en el territorio nacional.
De acuerdo con los peritajes técnicos realizados sobre el rotulado de las unidades secuestradas, la Anmat confirmó que no existen registros coincidentes en su base de datos para los lotes y marcas mencionados. Ante la imposibilidad de verificar las condiciones de elaboración, el organismo dio intervención el 20 de mayo al Programa de Monitoreo y Fiscalización de Publicidad para gestionar la baja de los anuncios en sitios de e-commerce. Operadores del sector logístico y comercial fueron notificados de que la prohibición se extiende a cualquier otro producto de las marcas involucradas hasta tanto las empresas responsables regularicen su situación legal ante el Ministerio de Salud de la Nación.
Contexto
La regulación de productos cosméticos en Argentina se rige por normativas estrictas que exigen que cada artículo cuente con un responsable técnico y un legajo de inscripción donde se detalle su composición cuali-cuantitativa. Históricamente, el mercado de productos de belleza e higiene personal ha enfrentado desafíos relacionados con la importación paralela o el ingreso de mercadería por canales no oficiales, especialmente desde mercados asiáticos. En años anteriores, la Anmat ha intensificado los controles sobre las máscaras faciales de un solo uso, un segmento que experimentó un crecimiento exponencial de consumo tras la pandemia y que suele circular en canales de venta minorista no especializados.
Este tipo de prohibiciones preventivas suelen ocurrir cuando el organismo detecta que los productos eluden el canal de las droguerías o importadoras registradas, las cuales deben garantizar la trazabilidad de cada lote. En el caso de los productos de origen chino como Kakaziyan o Chovemoar, la falta de un representante legal en el país impide que las autoridades puedan realizar auditorías sobre las plantas de fabricación originales. Antecedentes de la última década muestran que la ausencia de datos de inscripción suele estar ligada a la falta de ensayos de estabilidad y pruebas de irritabilidad dérmica, requisitos fundamentales para que un cosmético sea considerado seguro para el uso humano en el mercado argentino.
Impacto
La principal consecuencia de esta medida radica en la protección de la salud pública, dado que la Anmat advirtió que no puede garantizar la calidad de los ingredientes ni las condiciones higiénico-sanitarias de producción de estas máscaras. Al no conocerse la formulación exacta, existe un riesgo potencial de reacciones alérgicas, quemaduras químicas o infecciones cutáneas para los consumidores. Desde el punto de vista comercial, la disposición obliga a los vendedores de plataformas digitales a retirar de forma inmediata las publicaciones activas, bajo riesgo de sanciones administrativas y legales por comercializar productos prohibidos por la autoridad sanitaria.
Para el sector de las farmacias y perfumerías habilitadas, este tipo de resoluciones refuerza la necesidad de trabajar exclusivamente con proveedores que presenten certificados de libre venta y consumo. El impacto también se traslada a los consumidores, quienes deben verificar que los productos cosméticos exhiban el número de legajo del elaborador o importador y el número de resolución que autorizó su venta. La prohibición de las marcas Ushas, Fayankou, Kakaziyan y Chovemoar genera un precedente de vigilancia sobre los productos de bajo costo que ingresan al país sin los controles de la Dirección de Evaluación y Gestión de Monitoreo de Productos para la Salud.
En las próximas semanas, se espera que la Anmat continúe con el monitoreo de las redes sociales y sitios de subastas online para asegurar el cumplimiento efectivo de la disposición 4193/2026. Los comercios que mantengan stock de estas máscaras faciales deberán proceder a su destrucción o retiro de góndola para evitar clausuras preventivas. El organismo mantendrá la vigilancia sobre el ingreso de nuevos lotes de estas marcas en las fronteras, mientras se aguarda que algún representante legal inicie los trámites de regularización correspondientes para su eventual reingreso al circuito comercial formal.