ECONOMÍA

Créditos UVA: la cuota inicial para USD 75.000 oscila entre $821.980

Un relevamiento sobre catorce entidades financieras reveló que la brecha de tasas para préstamos hipotecarios alcanza los 9 puntos porcentuales, afectando directamente el ingreso mínimo requerido para acceder a una vivienda.

Redacción El Capitán 24 de julio de 2026 6 min de lectura
Créditos UVA: la cuota inicial para USD 75.000 oscila entre $821.980
Foto: Infobae

Catorce bancos mantienen vigentes sus líneas de créditos hipotecarios UVA en Argentina, con cuotas iniciales que parten desde los $821.980 para un préstamo de USD 75.000 a 20 años de plazo, según datos del mercado financiero actualizados a julio.

El esquema de financiamiento actual presenta una dispersión significativa en las Tasas Nominales Anuales (TNA) que cada entidad adiciona al ajuste por inflación. Para un crédito de USD 75.000, destinado generalmente a la compra de una propiedad de USD 100.000 donde el comprador aporta el 25% de anticipo, el Banco Nación se posiciona como la opción más accesible. La entidad estatal ofrece una TNA del 6,00%, lo que resulta en una cuota inicial de $821.980. En el extremo opuesto, el Banco Supervielle aplica una tasa del 15,00%, elevando el pago mensual inicial a $1.502.242. Esta diferencia de más de $680.000 entre el extremo inferior y el superior del mercado evidencia la importancia de la selección de la entidad, ya que el costo financiero puede casi duplicarse dependiendo del banco elegido, incluso para el mismo monto y plazo de devolución.

En el segmento de tasas competitivas, el ICBC se ubica inmediatamente después del Nación con una TNA del 6,90% y una cuota de $881.892. Le siguen el Banco Ciudad y el BBVA, ambos con una tasa de referencia del 7,50%. A pesar de compartir el mismo porcentaje nominal, las cuotas presentan una mínima diferencia técnica: el Ciudad inicia en $923.005 y el BBVA en $923.012. Según explicaron operadores del sector bancario, estas variaciones marginales suelen responder a los gastos administrativos, seguros de vida o de incendio que cada entidad integra de forma diversa en el cálculo del Costo Financiero Total (CFT), más allá de la tasa pura informada al cliente. Para acceder a estas condiciones, la mayoría de las instituciones exigen que el solicitante sea cliente preexistente y acredite sus haberes en la institución.

El rango intermedio del mercado está compuesto por entidades como el Banco Credicoop, que ofrece una TNA del 8,00% con una cuota de $957.968, y el Banco Macro, con una tasa del 8,50% y un pago mensual de $993.524. Por encima de la barrera del millón de pesos mensuales se encuentran el Banco del Sol (9,00% de TNA y cuota de $1.029.678) y el Banco Patagonia (9,25% de TNA y cuota de $1.047.965). Un bloque compacto de cuatro bancos —Hipotecario, Santander, Galicia y Comafi— coincide en una tasa del 9,50%, con cuotas que oscilan apenas entre los $1.066.384 y $1.066.397. En estos casos, la competencia se traslada a los beneficios adicionales, como plazos de gracia o bonificaciones en la tasación, ya que el costo mensual es prácticamente idéntico entre los cuatro competidores.

Contexto

El regreso de los créditos hipotecarios en 2024 marcó un punto de inflexión tras años de parálisis absoluta en el financiamiento para la vivienda. El sistema UVA, creado durante la gestión de Federico Sturzenegger en el Banco Central en 2016, utiliza una unidad de medida que se actualiza diariamente según el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), basado en el Índice de Precios al Consumidor (IPC). El objetivo de este mecanismo es permitir que las cuotas iniciales sean más bajas que las de un crédito a tasa fija, facilitando el acceso a sectores de ingresos medios que, de otro modo, quedarían excluidos por la calificación crediticia. Sin embargo, la volatilidad inflacionaria de los últimos años generó tensiones en los deudores de las primeras camadas, lo que llevó a las entidades actuales a incluir cláusulas de resguardo.

De acuerdo con el análisis del economista Andrés Salinas, quien realizó el relevamiento detallado de las catorce entidades, la estabilidad macroeconómica es la variable crítica para la sostenibilidad de estos contratos a largo plazo. A diferencia de los créditos tradicionales, donde la cuota se licúa con la inflación, en el sistema UVA el capital adeudado también se indexa. Esto implica que, si los salarios no acompañan el ritmo de los precios, el peso de la cuota sobre el ingreso familiar puede incrementarse. Por este motivo, la mayoría de los bancos actuales han establecido un tope de afectación de ingresos del 30%, asegurando que el solicitante tenga un margen de maniobra financiero ante posibles desfasajes entre la inflación y los acuerdos paritarios.

Impacto

La disparidad de tasas impacta directamente en la barrera de entrada para los nuevos propietarios. Para calificar por un crédito en el Banco Nación con una cuota de $821.980, un grupo familiar debe demostrar ingresos netos superiores a los $2.700.000 mensuales, bajo la regla del 30% de afectación. En cambio, para la misma propiedad y el mismo préstamo en el Banco Supervielle, los ingresos requeridos saltan por encima de los $5.000.000. Esta brecha de casi el 85% en el requisito de ingresos mínimos determina quién puede y quién no puede acceder al mercado inmobiliario en la actualidad, segmentando la demanda según la capacidad de ahorro y la vinculación bancaria previa de los solicitantes.

Desde el sector inmobiliario indican que esta oferta crediticia ha comenzado a dinamizar las operaciones de departamentos de dos y tres ambientes en centros urbanos, que son los productos más buscados por quienes califican para préstamos de USD 75.000. No obstante, el costo financiero adicional que representa la TNA por encima de la inflación sigue siendo el principal factor de cautela. Mientras que en mercados internacionales las tasas reales suelen ser bajas, en Argentina la suma de una TNA de dos dígitos en bancos como Brubank (12,00%) o Supervielle (15,00%) sobre una inflación que busca estabilizarse, representa un desafío financiero considerable para cualquier economía doméstica a 240 meses de plazo.

Hacia adelante, el mercado espera una convergencia de tasas hacia la baja si la inflación mantiene su tendencia decreciente y aumenta la competencia entre bancos privados. La atención de los operadores está puesta en la posible aparición de nuevas líneas con plazos extendidos a 30 años, lo que permitiría reducir el monto de la cuota inicial y ampliar la base de beneficiarios. Por el momento, la recomendación de los analistas financieros para los interesados es evaluar no solo la tasa nominal, sino también los costos de seguros y las condiciones de precancelación, que pueden variar sustancialmente el costo final del crédito a lo largo de las dos décadas de vigencia del contrato.

Fuente: Infobae

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Información publicada por Infobae.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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