Un hombre de 76 años fue víctima de un violento asalto en su vivienda de la localidad de Ituzaingó, donde tres delincuentes armados lo torturaron para robarle 10.000 dólares durante el partido entre Argentina y Egipto.
El hecho ocurrió en una propiedad ubicada en la calle Gallo al 1500, entre La Piedad y Santos Dumont, en el barrio El Pilar. Según indicaron fuentes policiales, los asaltantes aprovecharon el entretiempo del encuentro por los octavos de final para ingresar a la finca. La víctima, cuya identidad se mantiene en reserva por seguridad, había apagado el televisor y se encontraba en su habitación escuchando la transmisión por radio cuando fue sorprendida por los atacantes, quienes treparon un paredón perimetral para acceder al interior de la vivienda. Los delincuentes, que actuaron con los rostros cubiertos, redujeron al hombre de inmediato utilizando cables para atarle las manos y un cinturón para inmovilizarle los pies.
La violencia del ataque escaló rápidamente cuando los delincuentes comenzaron a exigir la entrega de dinero en efectivo. De acuerdo con el testimonio de familiares de la víctima ante las autoridades judiciales, uno de los asaltantes se sentó sobre el pecho del jubilado mientras los otros le propinaban culatazos con armas de fuego en la cabeza. Estas agresiones le provocaron un corte profundo en el cuero cabelludo y múltiples hematomas en el rostro. Mientras el hombre permanecía inmovilizado y herido, la banda procedió a desvalijar la propiedad, llegando incluso a romper el cielo raso del baño en busca de compartimentos ocultos. El operativo criminal se extendió por aproximadamente 30 minutos, tiempo durante el cual los agresores mantuvieron comunicación con un cuarto cómplice que oficiaba de campana en una camioneta estacionada en las inmediaciones.
La secuencia delictiva finalizó cuando el conductor del vehículo de apoyo alertó a los asaltantes sobre la necesidad de abandonar el lugar en un plazo de dos minutos. Los delincuentes huyeron con un botín compuesto por 10.000 dólares en efectivo, un teléfono celular y diversos objetos de valor. La familia de la víctima sostiene la hipótesis de que el robo fue planificado y no un hecho al azar, dado que el hombre había cobrado recientemente el dinero de un juicio. Según declararon allegados al damnificado ante la Fiscalía N° 1 Descentralizada de Ituzaingó, solo un círculo muy reducido de personas, incluyendo profesionales legales y la contraparte del litigio, conocía la existencia de esa suma de dinero en el domicilio.
Contexto
Este episodio se suma a una preocupante serie de asaltos violentos bajo la modalidad de entradera en la zona oeste del Gran Buenos Aires. Hace poco más de dos meses, la comunidad de Ituzaingó se vio conmocionada por el asesinato de Andrés Aníbal Cerviño, un comerciante de 54 años que fue hallado muerto en su casa de la calle Bacacay al 900. En aquel caso, Cerviño también fue encontrado atado de pies y manos tras un robo en el que los delincuentes forzaron la reja de una ventana. La autopsia de aquel hecho determinó que la causa de muerte fue asfixia por compresión y sofocación, evidenciando un patrón de extrema violencia física contra las víctimas durante el proceso de búsqueda de valores.
La investigación de aquel antecedente permitió identificar un Renault Fluence gris que había sido utilizado en múltiples hechos delictivos, incluyendo un ataque previo contra una jubilada a quien le quemaron las yemas de los dedos para obtener información. La trazabilidad de estos vehículos, a menudo adquiridos mediante perfiles apócrifos en redes sociales o con documentación inhibida, representa uno de los mayores desafíos para las fuerzas de seguridad locales. En el caso actual de la calle Gallo, las cámaras de seguridad municipales y privadas registraron el arribo de una camioneta por la calle La Piedad, la cual realizó maniobras de reconocimiento frente al domicilio antes de estacionar detrás del vehículo de la víctima, confirmando una logística previa por parte de la banda.
Impacto
La recurrencia de estos hechos ha generado un estado de alerta en el sistema de seguridad de Ituzaingó y pone de manifiesto la vulnerabilidad de los adultos mayores frente a bandas organizadas que operan con información precisa. El impacto psicológico y físico en la víctima de 76 años es severo, aunque el personal médico del SAME que acudió al lugar tras el llamado al 911 confirmó que se encuentra fuera de peligro tras recibir curaciones por sus heridas externas y controles de presión arterial. No obstante, la pérdida de los ahorros de toda una vida, producto de una indemnización judicial, representa un daño patrimonial irreparable para el jubilado.
Desde el punto de vista judicial, la causa ha sido caratulada como robo agravado por el uso de arma de fuego. Los investigadores de la Fiscalía N° 1 se encuentran analizando las celdas de telefonía móvil activas en la zona durante el horario del partido para intentar identificar los dispositivos utilizados por los delincuentes. La modalidad de aprovechar eventos deportivos de alta audiencia para cometer ilícitos es una tendencia que preocupa a las autoridades, ya que la atención de la población y, en ocasiones, la vigilancia vecinal disminuyen considerablemente durante los noventa minutos de juego, facilitando el accionar de los grupos criminales en barrios residenciales.
En las próximas horas, los peritos de la Policía Científica trabajarán sobre los rastros levantados en la vivienda, incluyendo los cables y el cinturón utilizados para maniatar a la víctima, en busca de perfiles genéticos. La fiscalía espera también el relevamiento completo de las cámaras del centro de monitoreo urbano para trazar la ruta de escape de la camioneta hacia las arterias principales de egreso del partido. La tensión en el barrio El Pilar se mantiene elevada mientras los vecinos exigen un refuerzo de las patrullas preventivas en las franjas horarias de mayor vulnerabilidad.