Dos delincuentes a bordo de una motocicleta interceptaron este martes a un hombre y a su hijo en la intersección de San José de Calazans y López de Gomara, en el barrio Los Pinares de Mar del Plata, con el objetivo de sustraer su camioneta bajo amenazas de muerte explícitas contra el menor.
El episodio de extrema violencia ocurrió en una zona residencial de la ciudad balnearia cuando la víctima acababa de estacionar su vehículo. Según fuentes policiales y el registro de las cámaras de seguridad privadas de la cuadra, los asaltantes detuvieron su marcha junto a la camioneta y uno de ellos, de contextura física pequeña, descendió rápidamente para intentar abrir la puerta del conductor. Ante la resistencia inicial del propietario, el delincuente esgrimió un arma de fuego y lanzó una advertencia escalofriante: “Te mato al nene, no me importa nada”. La secuencia, que duró apenas unos minutos, puso en evidencia la agresividad de los atacantes, quienes exigieron que el hombre abandonara la unidad al grito de “¡Te pego un balazo! A mí no me importa nada. No me importa nada. Te doy un balazo”.
A pesar de la presión psicológica y la presencia del arma, el conductor no cedió ante la intimidación y comenzó a solicitar auxilio a viva voz para alertar a los residentes de la zona. En medio del forcejeo verbal y la tensión, el hijo del hombre logró descender del vehículo por el lado del acompañante, mientras el agresor continuaba apuntando al habitáculo. La reacción de los vecinos fue determinante para el desenlace del hecho; al escuchar los gritos de ayuda, varios habitantes de la cuadra salieron de sus domicilios, lo que provocó que los delincuentes desistieran de su objetivo y huyeran del lugar a alta velocidad en la motocicleta en la que habían llegado. Personal de la Comisaría 4ta de Mar del Plata se hizo presente en el lugar minutos después para recolectar testimonios e iniciar el peritaje de las grabaciones de seguridad, que ya están en manos de la fiscalía de turno.
La modalidad de robo mediante el uso de motocicletas para interceptar vehículos de mayor porte se ha vuelto una constante en la región. Operadores del sistema de monitoreo municipal indicaron que los delincuentes suelen realizar tareas de inteligencia previa o simplemente circulan por barrios residenciales buscando víctimas vulnerables en el momento del ascenso o descenso de los rodados. En este caso particular, la saña verbal utilizada contra un menor de edad ha generado una profunda preocupación en las autoridades locales, ya que marca un incremento en el nivel de violencia discursiva y psicológica empleada durante los asaltos en la vía pública. Los investigadores trabajan ahora en la identificación de los sospechosos, basándose en la descripción física del atacante que descendió de la moto, quien aparentaba ser menor de edad.
Contexto
Este hecho no es un evento aislado en la cronología delictiva reciente de Mar del Plata. Apenas una semana antes de este intento de robo en Los Pinares, se registró un suceso de características similares en el barrio Parque Luro, una zona también residencial y cercana. En aquella oportunidad, un hombre de 51 años fue abordado por dos motochorros en la puerta de su casa mientras se disponía a llevar a su hija al colegio. A diferencia del caso de este martes, los delincuentes lograron concretar el robo de una camioneta BAIC X55 Plus en una maniobra que, según los registros fílmicos, no superó los sesenta segundos de duración. En ese incidente, los asaltantes eran un hombre y una mujer; esta última permaneció al mando de la moto mientras su cómplice intimidaba a las víctimas.
La repetición de estos patrones delictivos en barrios como Parque Luro y Los Pinares sugiere un desplazamiento de la actividad criminal hacia zonas que anteriormente eran consideradas seguras o de baja conflictividad. La camioneta sustraída en el evento previo fue hallada horas más tarde en la intersección de las calles Necochea y Remedios de Escalada, lo que refuerza la hipótesis de que estos vehículos son utilizados para cometer otros delitos o son abandonados una vez que los delincuentes logran salir del radio de búsqueda inmediato. Las estadísticas del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires muestran que el robo automotor en la zona atlántica ha mantenido una tendencia estable, pero con un incremento notable en el uso de armas de fuego y la participación de menores en los grupos operativos.
Impacto
La gravedad de las amenazas proferidas contra el menor en el barrio Los Pinares ha reactivado el debate sobre la seguridad en los corredores escolares y residenciales de Mar del Plata. Fuentes del Ministerio de Seguridad bonaerense señalaron que se reforzará el patrullaje preventivo en las cuadrículas afectadas, aunque los vecinos reclaman medidas de fondo ante la sensación de desprotección. El impacto psicológico en las víctimas, especialmente en los menores involucrados, es una de las mayores preocupaciones de los especialistas en asistencia a la víctima, dado que la violencia de las frases utilizadas (“Te mato al nene”) deja secuelas que trascienden lo material. Este tipo de criminalidad afecta directamente la dinámica cotidiana de las familias, que ahora deben modificar sus rutinas de ingreso y egreso de los hogares.
Desde el punto de vista judicial, la causa ha sido caratulada preventivamente como tentativa de robo agravado por el uso de arma de fuego. La fiscalía interviniente busca determinar si existe una conexión entre los diferentes grupos de motochorros que operan en la zona norte de la ciudad. La utilización de menores de edad en estos delitos complica el panorama procesal, ya que los regímenes de detención difieren y, en muchos casos, los imputados recuperan la libertad en plazos breves, lo que genera un efecto de “puerta giratoria” denunciado frecuentemente por las asociaciones de víctimas locales. La comunidad de Los Pinares ha convocado a una reunión vecinal para exigir mayor presencia de efectivos de la Policía Bonaerense y del cuerpo de Patrulla Municipal.
El próximo paso en la investigación será el análisis exhaustivo de las cámaras de seguridad del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) para reconstruir la ruta de escape de los delincuentes hacia la zona periférica de la ciudad. Se espera que en las próximas horas se realicen allanamientos en sectores identificados como posibles aguantaderos de motocicletas robadas. Mientras tanto, la tensión en los barrios residenciales de Mar del Plata permanece alta, a la espera de resultados concretos que logren desarticular a estas bandas que, con total impunidad, amenazan la vida de niños para obtener bienes materiales.