Alejandro Castelli, gerente de Servicios de Marketing de Mastellone Hnos. y figura emblemática del Hindú Club, falleció este lunes a los 46 años en Buenos Aires tras combatir un cáncer diagnosticado en 2020.
La partida de Castelli genera un vacío significativo en el sector corporativo lácteo y en el ámbito del rugby nacional, donde se desempeñó como un líder estratégico y deportivo. El ejecutivo, que ingresó a la compañía dueña de La Serenísima en 2008, consolidó una carrera de 16 años marcada por la gestión de crisis y la modernización de la comunicación institucional. Según informaron desde Mastellone Hnos., Castelli mantuvo sus funciones operativas hasta sus últimos meses, habiendo atravesado una intervención quirúrgica en diciembre de 2023. Su trayectoria académica incluyó una licenciatura en Ciencias de la Comunicación por la Universidad Austral y un MBA en el IAE Business School, formación que le permitió escalar desde el área de Relaciones Institucionales hasta la gerencia de Servicios de Marketing en 2023, donde lideraba la investigación de mercado, la atención al cliente y la estrategia digital de la firma.
En el plano deportivo, su legado en el Hindú Club de Don Torcuato es cuantificable en estadísticas y reconocimientos institucionales. Castelli disputó más de 270 partidos oficiales en la primera división del club, desempeñándose principalmente como segunda línea debido a su contextura física. Fue capitán de la camada 79 y, tras su retiro como jugador activo, continuó su vínculo como entrenador tanto de divisiones juveniles como del plantel superior. De acuerdo con registros del club, en diciembre de 2021 recibió la distinción de Cap General, el máximo galardón que otorga la institución a quienes representan sus valores fundamentales. Fuentes del ámbito deportivo destacaron que su influencia trascendió el campo de juego, siendo un pilar en la formación de nuevos talentos y en la cohesión de la comunidad societaria de la entidad de zona norte.
Sus allegados y colegas coinciden en señalar la resiliencia como su rasgo distintivo durante los últimos seis años. Desde el entorno corporativo de General Rodríguez indicaron que, a pesar del diagnóstico recibido hace cuatro años, Castelli no interrumpió su compromiso profesional, participando activamente en la transición hacia las nuevas plataformas digitales de la empresa. “Ale era una persona que nunca bajaba los brazos; hace menos de un mes pasó por la planta y seguía proyectando trabajo”, señalaron fuentes de la compañía. En el ámbito personal, Castelli estaba casado con Lucía y era padre de tres hijos: Delfina, Emilia y Gonzalo. Además de su pasión por el rugby, era un reconocido simpatizante de Racing Club y participaba activamente en torneos de fútbol amateur como arquero del equipo Los Despro, manteniendo un perfil social muy activo en diversos círculos de la provincia de Buenos Aires.
Contexto
El fallecimiento de Castelli ocurre en un momento de transformación para Mastellone Hnos., empresa que viene ejecutando un plan de modernización en su comunicación externa para adaptarse a los nuevos hábitos de consumo. Castelli fue el arquitecto de la transición de la gerencia de Comunicación y Relaciones Institucionales, que lideró desde 2018, hacia una estructura más integrada con el marketing digital y la experiencia del usuario. Antes de su llegada a la industria láctea, el ejecutivo había forjado su experiencia en agencias de comunicación de primer nivel como The Jeffrey Group y Personally, lo que le otorgó una visión integral del mercado publicitario argentino. Su formación en el Colegio Pilgrims, donde fue Premio Pilgrims de la camada X, sentó las bases de un perfil que combinaba la rigurosidad técnica con una fuerte impronta en los vínculos humanos.
Por otro lado, su rol en el Hindú Club se dio durante una de las etapas más exitosas de la institución en el torneo de la URBA y el Nacional de Clubes. Como jugador de la camada 79, formó parte de una generación que redefinió el estilo de juego del club de Don Torcuato. La obtención del Cap General en 2021 no fue un hecho aislado, sino la culminación de décadas de servicio que incluyeron la capitanía y la dirección técnica. Este reconocimiento es extremadamente selectivo y se otorga tras una evaluación de la trayectoria integral del socio, considerando su conducta deportiva y su aporte a la vida social del club. La coincidencia de su éxito profesional con su liderazgo deportivo lo posicionó como un referente para los jóvenes profesionales que integran las filas del rugby amateur en Argentina.
Impacto
La pérdida de un cuadro técnico de la jerarquía de Castelli impacta directamente en la estructura de mandos medios y superiores de Mastellone Hnos., especialmente en un área sensible como Servicios de Marketing. La empresa deberá ahora reorganizar la supervisión de la comunicación digital y la investigación de mercado, tareas que Castelli coordinaba con una visión transversal. Operadores del sector lácteo señalan que su gestión fue clave para mantener la reputación de la marca en contextos de alta volatilidad económica. Asimismo, su fallecimiento deja un vacío institucional en el Hindú Club, donde su figura servía de puente entre las generaciones de jugadores históricos y los planteles actuales, afectando la estructura de entrenamiento de las categorías que estaban bajo su órbita.
El impacto emocional en la comunidad de Don Torcuato y en el sector de la comunicación corporativa se manifestó en las masivas muestras de afecto recibidas por su familia. Las instituciones educativas y deportivas donde se formó han iniciado jornadas de duelo y homenajes. La relevancia de su figura radica en haber logrado un equilibrio entre la alta exigencia del mundo empresarial y los valores del deporte amateur, un modelo que muchas organizaciones intentan replicar. La desaparición física de un ejecutivo joven, de apenas 46 años, también pone de relieve la importancia de los programas de soporte y acompañamiento de salud dentro de las grandes corporaciones nacionales, un área en la que Castelli fue, involuntariamente, un ejemplo de entereza para sus subordinados y pares.
Los restos de Alejandro Castelli fueron velados este lunes en las instalaciones del Hindú Club, lugar que eligió como su segunda casa, y el sepelio se realizó a las 15 horas en el cementerio Jardín de Paz. Mientras la compañía láctea define quién asumirá sus responsabilidades de manera definitiva, el club de Don Torcuato analiza realizar un homenaje permanente en sus instalaciones para honrar la memoria de quien fuera uno de sus capitanes más respetados. La tensión pendiente queda ahora en la continuidad de los proyectos de digitalización que Castelli lideraba, los cuales representan el futuro comunicacional de la principal empresa láctea del país.