Un matrimonio de jubilados de 86 años fue asaltado y golpeado este miércoles por cuatro delincuentes que ingresaron a su vivienda ubicada en Guido al 1100, en Mar del Plata, tras trepar a un balcón durante la madrugada.
El hecho ocurrió aproximadamente a la 1:30, cuando los asaltantes irrumpieron en la habitación de las víctimas mientras dormían. Según indicaron fuentes policiales, los delincuentes utilizaron una escalera y herramientas específicas para acceder a la planta alta, donde redujeron a la pareja mediante golpes y amenazas constantes. El objetivo del grupo criminal era localizar dinero en efectivo y objetos de valor, logrando finalmente sustraer una suma no especificada de ahorros, joyas de la familia y hasta las alianzas de oro de los damnificados. La violencia ejercida contra los adultos mayores generó una alerta inmediata entre los vecinos, quienes, al percibir ruidos inusuales en la propiedad, se comunicaron con la central de emergencias 911 para denunciar el ingreso de personas extrañas.
La respuesta de las fuerzas de seguridad derivó en un enfrentamiento armado y una persecución de alta velocidad por las calles marplatenses. Al notar la llegada de los patrulleros, los delincuentes emprendieron la fuga en una camioneta Honda CRV de color blanco. Durante el escape, los sospechosos abrieron fuego contra los móviles policiales y arrojaron elementos metálicos conocidos como “miguelitos” sobre la calzada para neutralizar el seguimiento. De acuerdo con el reporte de los peritos de la Policía Científica, uno de los proyectiles impactó en el capot de un patrullero, mientras que otro vehículo de la fuerza quedó fuera de servicio tras sufrir la rotura de sus neumáticos por los clavos arrojados. La persecución finalizó en la intersección de las calles Magnasco y Rosales, donde los asaltantes abandonaron el rodado —que poseía patentes apócrifas y pedido de secuestro activo— para continuar la huida a pie por los techos de la zona.
En el interior de la vivienda asaltada, los investigadores del Ministerio de Seguridad de la Provincia de Buenos Aires procedieron al secuestro de una escalera y diversas herramientas de mano que los criminales dejaron olvidadas tras la irrupción. Estos elementos están siendo analizados para intentar extraer huellas dactilares o rastros genéticos que permitan la identificación de los autores. Por su parte, el fiscal Mariano Moyano, titular de la unidad de instrucción especializada en robos a viviendas, ordenó el relevamiento exhaustivo de las cámaras de seguridad públicas y privadas de la zona de la calle Guido y del trayecto de la fuga. Los médicos que asistieron a las víctimas confirmaron que, si bien presentaban hematomas y un fuerte estado de shock, sus vidas no corren peligro inmediato.
Contexto
Este episodio se suma a una preocupante tendencia de ataques violentos dirigidos específicamente contra adultos mayores en la provincia de Buenos Aires, bajo la modalidad de “entradera” o escalamiento. Hace pocas semanas, un hecho de características similares tuvo lugar en Don Torcuato, partido de Tigre, donde una pareja de 83 años, identificada como A. A. G. y M. E. M. R., fue sorprendida en su casa de la calle Rincón tras la rotura de una ventana. En aquel caso, la investigación de la UFI N°1 de Don Torcuato y la Comisaría 3ª de Tigre permitió la detención de dos sospechosos: Juan Román Núñez, de 20 años, y Leandro Luis Vera, alias “Perrito”, de 30 años. Los antecedentes de los atacantes en casos previos suelen ser un factor común en estas investigaciones judiciales.
La recurrencia de delincuentes con antecedentes penales recientes es un dato que alarma a las autoridades judiciales. En el caso de Tigre, se constató que Leandro Luis Vera había recuperado su libertad apenas el 15 de julio de 2025, tras cumplir una condena por robo calificado agravado por el uso de arma de fuego. Vera contaba además con registros por tentativa de homicidio criminis causa e incendio, lo que evidencia una trayectoria de alta peligrosidad. Esta problemática de la reincidencia y la vulnerabilidad de los jubilados ha puesto el foco en la necesidad de reforzar los patrullajes preventivos en zonas residenciales donde habitan personas de avanzada edad, quienes son percibidas por las bandas criminales como objetivos de menor resistencia física y mayor probabilidad de acopio de ahorros en moneda extranjera.
Impacto
El impacto de este robo en Mar del Plata trasciende lo material y afecta directamente la percepción de seguridad en los barrios periféricos al centro comercial. Según operadores del sector de seguridad privada, la utilización de logística avanzada, como vehículos robados con patentes cambiadas, herramientas de escalamiento y el uso de armas de fuego contra la policía, indica un nivel de profesionalismo delictivo que supera al delincuente ocasional. La comunidad de la zona de Guido al 1100 ha manifestado su preocupación por la audacia de los asaltantes, quienes no dudaron en enfrentarse a las fuerzas de seguridad en una zona densamente poblada, poniendo en riesgo la vida de terceros durante la balacera y la posterior dispersión de “miguelitos”.
Desde el punto de vista judicial, el fiscal Moyano busca determinar si existe una conexión entre este grupo y otras bandas que operan en la Costa Atlántica bajo la misma modalidad. La identificación de la Honda CRV blanca es una pieza clave, ya que se sospecha que el vehículo podría haber sido utilizado en otros dos asaltos registrados en el último mes en los barrios Constitución y Chauvín. La fiscalía espera los resultados de las pericias sobre los elementos hallados en la casa de las víctimas y el análisis de las comunicaciones de las antenas de telefonía celular activas en la zona al momento del robo para establecer el mapa de movimientos de los sospechosos antes de la irrupción.
La investigación se centra ahora en el análisis de las cámaras de seguridad del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) de Mar del Plata para reconstruir la ruta de escape de los cuatro sujetos tras abandonar la camioneta en Magnasco y Rosales. Se espera que en las próximas horas se realicen allanamientos en distintos puntos de la ciudad basados en los testimonios recolectados y las pruebas materiales obtenidas en la escena del crimen. La pareja de jubilados permanece bajo custodia y asistencia psicológica, mientras la policía bonaerense mantiene un operativo de saturación en la zona para dar con el paradero de los prófugos.