SOCIEDAD

Liberaron al adolescente acusado de complicidad en la balacera fatal de la Escuela Normal de San Cristóbal

La Cámara de Apelaciones de Rafaela revocó la prisión preventiva de Nico C., de 16 años, señalado como partícipe secundario en el ataque que terminó con la vida de un alumno de 13 años.

Redacción El Capitán 22 de mayo de 2026 5 min de lectura
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Foto: La Nación

La Cámara de Apelaciones de Rafaela dispuso este jueves la libertad de Nico C., el joven de 16 años acusado de participar en el ataque armado contra la Escuela Normal Mariano Moreno de San Cristóbal ocurrido el pasado 30 de marzo.

La resolución judicial, encabezada por el magistrado Matías Drivet, revocó la prisión preventiva que pesaba sobre el adolescente desde el 9 de abril, sustituyéndola por un régimen de medidas socioeducativas estrictas. Según informaron fuentes judiciales de la provincia de Santa Fe, el joven deberá fijar un nuevo domicilio en la capital provincial y tiene terminantemente prohibido el ingreso a la ciudad de San Cristóbal, ubicada a 180 kilómetros al noroeste de la ciudad de Santa Fe. Además, el tribunal le impuso la restricción total de uso de redes sociales y la obligación de retomar su escolaridad de manera inmediata, tras haber permanecido un mes bajo custodia en un centro de detención juvenil. El fallo priorizó el principio de especialidad que rige en el derecho penal juvenil, entendiendo que las medidas alternativas son preferibles a la privación de la libertad para un menor de edad en esta etapa del proceso.

Durante la audiencia de revisión, el abogado defensor Pedro Búsico argumentó que no se cumplían los requisitos del artículo 220, inciso segundo, del Código Procesal Penal, el cual habilita la prisión preventiva bajo condiciones específicas de riesgo procesal o peligro de fuga. El letrado subrayó que su defendido, imputado como partícipe secundario, sufrió un deterioro emocional significativo durante su reclusión, manifestando cuadros de angustia y ansiedad al verse separado de su núcleo familiar y sus actividades físicas habituales. Aunque la calificación jurídica del delito se mantiene inalterada, la defensa logró que el juez Drivet considerara que la pena en expectativa para un menor permite salidas alternativas mientras continúa la investigación. Desde el Ministerio Público de la Acusación indicaron que la fiscalía seguirá recolectando pruebas y testimonios para determinar el grado exacto de colaboración que Nico C. prestó al autor material de los disparos.

Contexto

El hecho que conmocionó a la provincia ocurrió el lunes 30 de marzo a las 7:15 de la mañana, en el inicio de la jornada escolar de la Escuela Normal Mariano Moreno. En aquella oportunidad, un alumno de tercer año identificado como G.C., de 15 años, ingresó al establecimiento con una escopeta que habría sustraído de la casa de su abuelo. El ataque resultó en la muerte de Ian Cabrera, un niño de 13 años que cursaba el primer año del secundario, y dejó un saldo de otros ocho estudiantes heridos con perdigones de diversa consideración. El tirador fue aprehendido en el lugar de los hechos, mientras que Nico C. fue detenido días después, luego de que las pericias preliminares y testimonios de la comunidad educativa sugirieran que había tenido un rol de facilitador o apoyo en la planificación del atentado.

La situación procesal de los dos involucrados difiere sustancialmente debido a sus edades y roles. G.C., al tener 15 años al momento del hecho, se encuentra bajo un régimen de libertad controlada en un centro especializado para menores en la ciudad de Santa Fe, donde recibe asistencia psicológica y visitas familiares semanales. Por su parte, Nico C., al tener 16 años, entra en la categoría de punibilidad bajo el régimen penal juvenil argentino, lo que permitió su detención inicial y el dictado de la preventiva que ahora fue revocada. La comunidad de San Cristóbal, una localidad cabecera del departamento homónimo, mantiene una vigilia constante sobre el caso, dado que el impacto del tiroteo alteró por completo la dinámica social y educativa de la región, forzando a las autoridades a implementar protocolos de seguridad inéditos en escuelas públicas santafesinas.

Impacto

La liberación de Nico C. genera una fuerte tensión en la comunidad de San Cristóbal, motivo por el cual la Justicia fue taxativa al prohibirle el retorno a la ciudad. El impacto de esta medida radica en la aplicación técnica de los tratados internacionales de derechos del niño, que obligan a los jueces a buscar la mínima intervención estatal en términos de encierro. Para la familia de la víctima, Ian Cabrera, y los padres de los ocho heridos, la decisión judicial representa un desafío a la percepción de justicia, aunque legalmente el proceso continúa su curso. Operadores del sistema judicial santafesino señalan que este caso marcará un precedente sobre cómo se gestiona la responsabilidad de los partícipes secundarios en delitos de extrema gravedad cometidos por menores, diferenciando claramente entre el autor material y quienes brindan apoyo logístico o moral.

En el plano educativo, el regreso de Nico C. a las aulas, aunque sea en otra institución de la ciudad de Santa Fe, pone de manifiesto la necesidad de programas de reinserción que contemplen la seguridad de terceros y el seguimiento psicopedagógico del imputado. Según fuentes del Ministerio de Educación provincial, se está coordinando una vacante en un establecimiento que pueda garantizar el cumplimiento de las medidas socioeducativas impuestas por el juez Drivet. Mientras tanto, en San Cristóbal, la Escuela Normal Mariano Moreno continúa bajo un esquema de acompañamiento profesional para los alumnos que presenciaron la balacera, muchos de los cuales aún no han podido retomar la presencialidad plena debido a secuelas traumáticas derivadas del ataque con la escopeta sustraída.

El proceso judicial entrará ahora en una etapa de producción de prueba técnica, donde los peritajes sobre los teléfonos celulares y las declaraciones de los testigos presenciales serán determinantes para elevar la causa a juicio. Se espera que durante el segundo semestre del año se defina si G.C., el autor de los disparos, podrá retomar sus estudios de tercer año mediante la modalidad virtual (Zoom) desde su lugar de alojamiento actual. La fiscalía tiene pendiente determinar si existieron otros adultos responsables por la falta de custodia del arma utilizada en el crimen, lo que podría abrir nuevas líneas de investigación sobre el entorno familiar de los adolescentes involucrados en la tragedia.

Fuente: La Nación

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Información publicada por La Nación.

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