Agentes de la Agencia Nacional de Seguridad Vial (ANSV) detuvieron a un hombre de 45 años que conducía con 2,67 gramos de alcohol en sangre durante la madrugada del miércoles en el kilómetro 8 de la Ruta Nacional 25, Chubut.
El operativo, realizado por personal de la base operativa de Trelew, consistió en la fiscalización de 94 vehículos en un punto estratégico de la traza nacional. Según informaron fuentes del organismo de seguridad, el conductor fue interceptado en un control de rutina donde los agentes detectaron signos evidentes de intoxicación. Al realizar el test con el alcoholímetro, el dispositivo arrojó una cifra que sorprendió a los fiscalizadores por su magnitud, superando ampliamente cualquier margen de seguridad vial. El procedimiento derivó de inmediato en la retención de la licencia de conducir del infractor y el secuestro del vehículo, que fue trasladado a un playón municipal bajo custodia de las autoridades locales. El hombre, cuya identidad se mantiene bajo reserva por las actuaciones administrativas, admitió ante los agentes haber consumido cerveza antes de subir al vehículo, aunque su estado de confusión impidió que completara sus declaraciones de forma coherente durante el acta de infracción.
Durante el intercambio registrado por las cámaras de seguridad del operativo, se observó la dificultad del sujeto para seguir las instrucciones básicas de los fiscalizadores. “Continúe soplando, sin cortar. Unos segundos más… Muy bien, retire la boquilla”, le indicó el agente actuante antes de confirmar el resultado positivo y punitivo. Ante la consulta sobre qué había ingerido, el conductor respondió con balbuceos y mostró signos de impaciencia, llegando a gritarle a los efectivos cuando se le notificó que el automóvil quedaría incautado. Desde la ANSV señalaron que este tipo de operativos se ejecutan de manera diaria y sistemática para identificar conductas irresponsables que ponen en riesgo la integridad física de terceros. Los inspectores destacaron que el nivel de 2,67 g/l representa un estado de embriaguez profunda, donde los reflejos se ven anulados y la percepción visual se reduce drásticamente, convirtiendo al vehículo en una amenaza directa para cualquier otro usuario de la vía pública.
Contexto
Este episodio en la Patagonia no es un hecho aislado, sino que se inscribe en una serie de infracciones graves detectadas en los últimos días en distintos puntos del país. Apenas 48 horas antes de este suceso, la Agencia Nacional de Seguridad Vial reportó un caso de similares características en la Autopista Panamericana, a la altura del Peaje Tigre, en la provincia de Buenos Aires. En dicho procedimiento, donde se controlaron un total de 3.960 vehículos, un conductor fue detectado con 1,61 g/l de alcohol en sangre tras admitir el consumo de fernet. La recurrencia de estos casos pone de manifiesto una resistencia cultural a las normativas de tránsito vigentes, a pesar de la intensificación de las campañas de concientización y el endurecimiento de las penas. En Argentina, la legislación ha avanzado hacia la unificación de criterios de prohibición total, buscando reducir la siniestralidad vial vinculada al consumo de sustancias psicoactivas.
La provincia de Chubut, al igual que Buenos Aires y otras jurisdicciones nacionales, rige bajo la normativa de Alcohol Cero al volante. Esta ley elimina el antiguo margen de 0,5 gramos por litro que permitía el consumo moderado antes de conducir. Los antecedentes estadísticos del Ministerio de Transporte indican que el alcohol está presente en al menos uno de cada cuatro siniestros viales con víctimas fatales en el territorio argentino. Por este motivo, la ANSV ha multiplicado sus bases operativas en el interior del país, como la de Trelew, para garantizar una presencia federal que permita interceptar a conductores en estado de ebriedad antes de que provoquen tragedias. La implementación de estas zonas de control responde a un mapa de calor de accidentología que identifica a las rutas nacionales como los escenarios de mayor letalidad ante maniobras imprudentes derivadas del consumo de alcohol.
Impacto
La importancia de este operativo radica en la prevención directa de un potencial siniestro vial de alta energía. Un conductor con 2,67 g/l de alcohol en sangre posee una coordinación motriz severamente afectada y una incapacidad casi total para reaccionar ante imprevistos, como el cruce de un animal o la frenada de otro vehículo. El impacto de estas detenciones se traduce en una reducción de la carga sobre el sistema de salud pública, que suele verse colapsado por traumatismos derivados de accidentes de tránsito evitables. Además, la aplicación de la tolerancia cero en Chubut envía un mensaje punitivo claro a la sociedad: la conducción no es un derecho absoluto, sino una responsabilidad sujeta al cumplimiento estricto de normas de seguridad. Las sanciones para este tipo de faltas graves incluyen multas económicas que pueden alcanzar cifras millonarias, además de la inhabilitación para conducir por períodos que oscilan entre los seis meses y los dos años, dependiendo de los antecedentes del infractor.
Desde el punto de vista legal y administrativo, el caso ahora pasa a la órbita de la justicia de faltas, donde se determinará el monto final de la sanción y la duración de la suspensión de la licencia. Operadores del mercado de seguros advierten que, en situaciones de alcoholemia positiva, las pólizas suelen quedar sin efecto, dejando al conductor como único responsable civil y penal ante cualquier daño causado. Esto genera un impacto patrimonial devastador para los infractores, sumado a la posible apertura de causas penales si se comprueba una conducción temeraria que ponga en peligro concreto la vida de las personas. La rigurosidad en los controles de la Ruta 25 busca generar un efecto disuasorio en una zona de alto tránsito logístico y turístico, donde la convivencia entre vehículos particulares y camiones de gran porte exige una atención plena por parte de los conductores.
Tras la retención del vehículo y la documentación, el caso quedó registrado en el Sistema Nacional de Antecedentes de Tránsito, lo que impedirá al infractor renovar su licencia en cualquier jurisdicción del país hasta que cumpla con la sanción impuesta. Las autoridades de seguridad vial confirmaron que los operativos continuarán con mayor intensidad durante los fines de semana y en horarios nocturnos, reforzando la vigilancia en los accesos a las ciudades principales de Chubut. El próximo paso institucional será la evaluación de los datos recolectados en esta semana de controles para ajustar la ubicación de los puestos de fiscalización según el flujo vehicular detectado.