INTERNACIONAL

Un voraz incendio destruyó gran parte del hotel Viva Dominicus

Un incendio de grandes proporciones afectó este viernes al complejo turístico Viva Dominicus en Bayahíbe, República Dominicana, obligando a la evacuación masiva de cientos de huéspedes tras la propagación del fuego por techos de paja.

Redacción El Capitán 20 de junio de 2026 5 min de lectura
Un voraz incendio destruyó gran parte del hotel Viva Dominicus
Foto: La Nación

Un incendio de grandes proporciones afectó este viernes al complejo turístico Viva Dominicus en Bayahíbe, República Dominicana, obligando a la evacuación masiva de cientos de huéspedes tras la rápida propagación del fuego por las estructuras de materiales vegetales.

El siniestro se originó en horas de la tarde en el área costera de Bayahíbe, un enclave estratégico para el turismo internacional en la isla caribeña. Según informaron fuentes del Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad 911, el fuego se extendió con extrema velocidad debido a la composición de los techos de caña y paja, elementos arquitectónicos característicos de este centro vacacional de lujo. El despliegue para contener las llamas requirió la intervención inmediata de 11 unidades de bomberos de localidades cercanas, que trabajaron durante varias horas para evitar que el foco ígneo se trasladara a otros sectores del predio o a complejos hoteleros linderos. Operadores del sector turístico local confirmaron que, si bien la magnitud del incendio fue considerable, los protocolos de emergencia permitieron retirar a los turistas de las zonas críticas antes de que se registraran víctimas fatales.

El operativo de respuesta incluyó no solo a las dotaciones de bomberos, sino también a ocho unidades de salud, una patrulla de la Policía Nacional, dos drones de vigilancia y unidades especializadas de la Dirección General de Seguridad de Tránsito y Transporte Terrestre (Digesett) y del Ministerio de Obras Públicas. Fuentes institucionales indicaron que una persona debió ser trasladada de urgencia a un centro asistencial cercano, aunque hasta el momento no se ha emitido un parte médico oficial que detalle su estado de salud o la gravedad de sus lesiones. Para garantizar el suministro de agua y la logística en el terreno, se dispusieron dos camiones cisterna, tres grúas de plataforma y dos ambulancias que permanecen en vigilancia activa. Las imágenes captadas por los propios turistas y difundidas a través de plataformas digitales mostraron columnas de humo negro que contrastaban con el paisaje de palmeras y playas, mientras grupos de personas abandonaban las instalaciones con pertenencias mínimas en medio de un clima de incertidumbre.

Contexto

Este tipo de incidentes en complejos hoteleros del Caribe no es un hecho aislado, dadas las condiciones climáticas de la región y el uso extendido de materiales altamente combustibles en la construcción de resorts de playa. La arquitectura tropical suele privilegiar el uso de la ‘palapa’ o techos de fibras naturales para mantener la frescura en los ambientes, lo que representa un riesgo estructural elevado ante cualquier chispa o falla eléctrica. En el caso del Viva Dominicus, la combinación de estos materiales con las ráfagas de viento costero facilitó que el fuego saltara de una estructura a otra en cuestión de minutos. Este suceso ocurre en un momento de alta ocupación para el turismo dominicano, que busca consolidar su recuperación tras los años de pandemia, posicionando a Bayahíbe como uno de los destinos más buscados junto a Punta Cana y La Romana.

A nivel regional, la seguridad en establecimientos turísticos y de alojamiento ha estado bajo la lupa recientemente. Hace apenas una semana, un evento de características similares tuvo lugar en la Patagonia argentina, específicamente en Villa La Angostura, Neuquén. En esa ocasión, el exmotel Sasha, ubicado sobre la Ruta Nacional 40, fue consumido por las llamas en un incendio que comenzó cerca de las 21:20 del lunes 16. Al igual que en República Dominicana, el fuego en el establecimiento neuquino se propagó por el hall central y requirió la intervención de la Comisaría 28, el Hospital Dr. Oscar Arraíz y brigadas de incendios forestales. En el caso argentino, cinco bomberos debieron ser hospitalizados por inhalación de monóxido de carbono, lo que resalta la peligrosidad de estos siniestros incluso cuando se cuenta con equipamiento profesional. Ambos hechos, aunque distantes geográficamente, ponen de manifiesto la vulnerabilidad de las infraestructuras de alojamiento ante siniestros de gran escala.

Impacto

El impacto económico para el Viva Dominicus es todavía incalculable, pero se estima que las pérdidas materiales son significativas, afectando áreas comunes y habitaciones de alta gama. Desde el Ministerio de Turismo de la República Dominicana señalaron que se iniciará una investigación técnica para determinar si el complejo contaba con los sistemas de aspersores y alarmas vigentes según la normativa internacional. Para el destino Bayahíbe, el incendio representa un golpe a la imagen de seguridad que el país intenta proyectar a los mercados emisores de Europa y Estados Unidos. Sin embargo, las autoridades destacaron que la coordinación entre el 911, la Policía y Obras Públicas evitó una tragedia humanitaria, demostrando una capacidad de respuesta rápida ante crisis de gran magnitud en zonas de difícil acceso.

Por otro lado, la situación genera una tensión inmediata en la cadena de suministros y servicios de la zona. Aunque los hoteles aledaños no han recibido la orden de cesar sus actividades, existe una preocupación latente sobre la seguridad de las instalaciones que comparten características constructivas similares. Expertos en gestión de riesgos indicaron que este evento obligará a una revisión integral de los permisos de edificación y de los materiales permitidos en zonas de alta densidad turística. La evacuación de cientos de personas también implica una reubicación logística compleja, donde otros hoteles de la zona deberán absorber la demanda de los huéspedes desplazados, afectando las reservas ya programadas para el resto de la temporada estival en el hemisferio norte.

Hacia adelante, la administración del hotel Viva Dominicus deberá presentar un informe detallado sobre los daños estructurales antes de intentar cualquier proceso de reconstrucción. Se espera que en las próximas 48 horas las autoridades de bomberos entreguen el peritaje definitivo que aclare si el origen del fuego fue un accidente eléctrico, un descuido humano o una falla en las cocinas del complejo. Mientras tanto, la vigilancia en el perímetro de Bayahíbe se mantiene estricta para evitar saqueos o accidentes adicionales en las áreas debilitadas por el calor. El sector turístico dominicano observa con atención el desarrollo de estas investigaciones, ya que de ellas dependerán las nuevas exigencias de las compañías aseguradoras para los resorts de toda la región caribeña.

Fuente: La Nación

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Información publicada por La Nación.

Redacción El Capitán

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