INTERNACIONAL

Tensión en el estrecho de Ormuz: rutas alternativas no logran suplir

La escalada entre Irán y Estados Unidos pone en riesgo el tránsito de 20 millones de barriles diarios, mientras los oleoductos regionales solo pueden absorber una fracción del comercio mundial.

Redacción El Capitán 16 de julio de 2026 5 min de lectura
Tensión en el estrecho de Ormuz: rutas alternativas no logran suplir
Foto: BBC Mundo

El estrecho de Ormuz enfrenta una nueva crisis operativa tras la reanudación de ataques entre Irán y Estados Unidos, lo que generó un alza inmediata en los precios internacionales del petróleo y puso en alerta a los mercados energéticos globales.

La inestabilidad en este paso estratégico, situado entre Irán y Omán, obligó a los exportadores del Golfo a evaluar la viabilidad de sus rutas alternativas. Sin embargo, datos de la Agencia Internacional de Energía (AIE) confirman que el estrecho sigue siendo insustituible. Por esta vía transitan diariamente unos 20 millones de barriles de crudo y derivados, lo que representa el 25% del comercio marítimo mundial de petróleo. Además, el canal es el conducto para casi una quinta parte de las exportaciones globales de gas natural licuado (GNL). Según indicaron operadores del mercado energético, la flexibilidad y los bajos costos del transporte en buques cisterna superan ampliamente la capacidad de las redes de oleoductos actuales, que requieren inversiones masivas y mantenimiento constante para operar a gran escala.

Arabia Saudita lidera los esfuerzos de diversificación mediante el oleoducto Este-Oeste, conocido como Petroline. Esta infraestructura de 1.200 kilómetros conecta los yacimientos orientales con la terminal de Yanbu en el mar Rojo. Aunque su capacidad máxima de emergencia se amplió a 7 millones de barriles diarios en 2019, especialistas como David B. Roberts, del King’s College de Londres, advierten que las terminales de Yanbu no están diseñadas para procesar volúmenes tan elevados con la rapidez necesaria. Por su parte, Emiratos Árabes Unidos opera el oleoducto Adcop, que une Habshan con el puerto de Fuyaira en el golfo de Omán, permitiendo que el crudo de Abu Dabi evite el estrecho. A pesar de estos desarrollos, la AIE estima que el conjunto de todas las vías de circunvalación solo puede desviar entre 3,5 y 5,5 millones de barriles por día, una cifra que apenas cubre una cuarta parte del flujo habitual que circula por Ormuz.

Contexto

La dependencia del estrecho de Ormuz no es un fenómeno nuevo, sino una vulnerabilidad estructural que los países del Golfo intentan mitigar desde la década de 1980. Durante la guerra entre Irán e Irak, ambos bandos atacaron buques mercantes, lo que impulsó la construcción inicial de Petroline. En la actualidad, la situación se agravó por el fracaso de los acuerdos provisionales entre Washington y Teherán. Irán, consciente de su poder geopolítico, desarrolló su propio bypass: un oleoducto de 1.000 kilómetros desde Goreh hasta la terminal de Jask. No obstante, fuentes institucionales señalan que las sanciones internacionales y una infraestructura terminal incompleta mantienen el volumen de transporte de esta obra muy por debajo de su capacidad proyectada de un millón de barriles diarios. El escenario se completa con la reapertura en septiembre de 2025 del oleoducto Kirkuk-Ceyhan, que conecta Irak con Turquía, aunque su caudal de 250.000 barriles diarios resulta marginal frente a los 3,4 millones que Irak exporta mayoritariamente por el puerto de Basora.

Existen proyectos aún más ambiciosos en carpeta que buscan rediseñar el mapa energético regional. Entre ellos destaca el Proyecto de los Cuatro Mares, una red que conectaría el Mediterráneo, el mar Negro, el mar Caspio y el golfo Pérsico a través de Turquía y Siria. En abril de 2026, el ministro de Energía turco, Alparslan Bayraktar, reflotó la propuesta de un gasoducto entre Qatar y Turquía. Asimismo, se reactivaron las gestiones por el oleoducto Basora-Áqaba, ideado en 1983 para llevar crudo iraquí hacia Jordania. Sin embargo, estas iniciativas enfrentan obstáculos persistentes: desde la inestabilidad política en Siria hasta las disputas por el financiamiento y la seguridad frente a grupos militantes que operan en las zonas de tránsito. La historia reciente demuestra que estas obras suelen quedar supeditadas a los vaivenes de la diplomacia regional y la volatilidad de los precios del crudo.

Impacto

El impacto de un eventual cierre del estrecho de Ormuz sería devastador para las economías asiáticas, que reciben el 80% de los cargamentos que pasan por allí. Países como China, Japón y Corea del Sur verían interrumpido su suministro básico, lo que dispararía los costos industriales a nivel global. Para Qatar, la situación es crítica, ya que no posee alternativas terrestres para sus exportaciones de GNL. Además, el analista Huzeir Ezekiel Dzulhisham advierte que el desplazamiento hacia rutas terrestres altera el equilibrio de poder: otorga un control desproporcionado a los estados de tránsito, como Turquía, creando nuevas formas de dependencia geopolítica. La vulnerabilidad no se limita a Ormuz; el oleoducto Sumed en Egipto, que conecta el mar Rojo con el Mediterráneo, también se ve amenazado por la actividad de los hutíes en el estrecho de Mandeb, demostrando que las rutas alternativas suelen heredar los mismos riesgos de seguridad que intentan evitar.

La tensión alcanzó un punto crítico este miércoles, cuando la Guardia Revolucionaria iraní declaró que el estrecho permanecerá cerrado mientras persistan lo que calificó como actos de agresión por parte de Estados Unidos. Esta amenaza incluye la posible interrupción de otras rutas de exportación en la región, lo que anularía los beneficios de las inversiones en oleoductos. Mientras los estados árabes del Golfo aceleran sus planes de contingencia y buscan socios para financiar nuevos puertos en Fuyaira, la realidad técnica indica que el mundo seguirá dependiendo de la estabilidad en Ormuz en el corto y mediano plazo. El próximo paso clave será la reunión de la OPEP+, donde se evaluará si la capacidad ociosa de otros productores puede compensar un eventual bloqueo total en el Golfo Pérsico.

Fuente: BBC Mundo

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Información publicada por BBC Mundo.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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