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Rusia lanzó una nueva ofensiva masiva con misiles y drones sobre Kiev

Las fuerzas rusas ejecutaron este domingo una segunda oleada de ataques aéreos contra la capital ucraniana en menos de 72 horas, afectando edificios civiles y activando sistemas de defensa en múltiples distritos.

Redacción El Capitán 10 de julio de 2026 7 min de lectura
Rusia lanzó una nueva ofensiva masiva con misiles y drones sobre Kiev
Foto: Infobae

Rusia lanzó este domingo una nueva ofensiva masiva con misiles y drones contra Kiev, marcando el segundo ataque de gran escala sobre la capital ucraniana en menos de tres días, según confirmaron las autoridades militares locales durante la madrugada.

El jefe de la administración militar de la región, Tymur Tkachenko, emitió una alerta urgente a través de canales oficiales instando a la población a buscar refugio inmediato ante la inminencia de los impactos. De acuerdo con reportes de observadores en el terreno y equipos de emergencia, se registraron al menos cinco explosiones de gran magnitud en el área metropolitana antes de que las sirenas de alarma aérea lograran activarse plenamente. Los primeros peritajes realizados por las fuerzas de seguridad ucranianas indicaron daños significativos en infraestructura civil no residencial, específicamente en el distrito de Svyatoshyn, mientras que en el distrito de Dnipro se iniciaron tareas de remoción de escombros para evaluar el alcance total de las detonaciones. Hasta el momento, los servicios de salud no han reportado víctimas fatales ni heridos de gravedad, aunque las tareas de rastrillaje continúan en las zonas afectadas por los fragmentos de proyectiles interceptados.

La intensidad de esta incursión aérea se suma a una secuencia de hostilidades que ha mantenido en vilo a la administración de Volodimir Zelensky. Operadores del sistema de defensa aérea informaron que la táctica rusa consistió en una combinación de drones de fabricación iraní y misiles de crucero lanzados desde posiciones estratégicas, buscando saturar la capacidad de respuesta ucraniana. Fuentes del Ministerio de Defensa de Ucrania señalaron que este patrón de ataque busca desgastar las reservas de munición de los sistemas Patriot y NASAMS que protegen el cielo de la capital. La situación en los distritos de Svyatoshynskyi y Desnyanskyi es particularmente sensible, dado que estas mismas zonas fueron blanco de ataques el pasado 8 de julio, cuando una incursión similar resultó en la muerte de tres personas y dejó un saldo de 16 heridos, evidenciando una focalización geográfica por parte del mando militar del Kremlin en sus objetivos de corto plazo.

En respuesta directa a la escalada de bombardeos, el presidente Volodimir Zelensky anunció la creación de un nuevo comando de “impacto de largo alcance” dentro de la estructura de las Fuerzas Armadas de Ucrania. Esta nueva unidad militar tiene como objetivo centralizar y potenciar las operaciones ofensivas contra la infraestructura logística y energética situada en territorio ruso. Según detalló el mandatario en su mensaje vespertino a la nación, el decreto firmado establece una división especializada destinada a generar un impacto global sobre las capacidades de Rusia para financiar y sostener el esfuerzo bélico. Esta estrategia ya ha mostrado resultados tangibles en el mercado de hidrocarburos: la campaña de drones ucranianos contra refinerías y depósitos de combustible obligó a Moscú a imponer prohibiciones temporales a las exportaciones de diésel y a restringir severamente el tráfico marítimo en las inmediaciones del mar de Azov, un punto neurálgico que conecta con el mar Negro y es vital para el comercio exterior ruso.

Contexto

El recrudecimiento de los ataques aéreos ocurre en un momento de máxima tensión humanitaria, respaldado por cifras alarmantes de organismos internacionales. Según datos verificados por la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH), el mes de junio registró el mayor número combinado de víctimas civiles desde las etapas iniciales de la invasión a gran escala en febrero de 2022. Los registros oficiales indican que al menos 265 civiles perdieron la vida y 1.816 resultaron heridos en territorio ucraniano durante ese periodo. Esta estadística fue presentada formalmente ante el Consejo de Seguridad por la secretaria general adjunta de la ONU para Asuntos Políticos, Rosemary DiCarlo, quien advirtió sobre un aumento sostenido y sistemático del impacto de la guerra sobre la población no combatiente, subrayando que la infraestructura básica está siendo degradada a un ritmo que dificulta la asistencia humanitaria básica.

Históricamente, la estrategia rusa ha fluctuado entre el avance terrestre en el Donbás y el castigo aéreo a los centros urbanos alejados del frente de batalla. Sin embargo, la frecuencia de las incursiones en julio sugiere un cambio de fase orientado a quebrar la moral civil y desestabilizar la red eléctrica nacional antes de la llegada de los meses más fríos. Por su parte, Ucrania ha evolucionado desde una postura puramente defensiva hacia la ejecución de ataques de precisión a miles de kilómetros dentro de la frontera rusa. Estos operativos, que Kiev define como “sanciones de largo alcance”, han golpeado terminales petroleras y nodos ferroviarios, trasladando el costo del conflicto al interior de la Federación Rusa. La administración de Zelensky sostiene que estos ataques son legítimos y necesarios para reducir la capacidad operativa del Kremlin, que continúa utilizando su presupuesto estatal para financiar la producción masiva de armamento convencional.

Impacto

La creación del comando de impacto de largo alcance representa un giro doctrinario en la defensa ucraniana que afecta directamente la dinámica regional. Para el ciudadano argentino y el mercado internacional, esto se traduce en una mayor volatilidad en los precios de la energía y los granos, dado que el mar de Azov y el mar Negro son rutas críticas para el abastecimiento global. La restricción de exportaciones de diésel por parte de Rusia, provocada por los ataques ucranianos a sus refinerías, genera una presión alcista en los costos logísticos a nivel mundial. Además, el uso de tecnología de drones para golpear objetivos estratégicos a larga distancia redefine los estándares de la guerra moderna, obligando a las potencias globales a revisar sus propios sistemas de seguridad interna ante amenazas no convencionales que pueden evadir radares tradicionales.

A nivel local, el impacto se siente en la resiliencia de la infraestructura civil. Cada oleada de misiles sobre Kiev no solo destruye edificios, sino que interrumpe los servicios de agua, luz y comunicaciones, forzando a la población a una economía de guerra permanente. Los analistas militares sugieren que la persistencia de estos ataques busca forzar a Ucrania a retirar sistemas de defensa aérea de la línea de frente para proteger las ciudades, lo que otorgaría una ventaja táctica a las tropas rusas en el este. La comunidad internacional observa con preocupación cómo el aumento de víctimas civiles reportado por la ONU podría derivar en una nueva crisis de refugiados hacia Europa central, sumando presión política sobre los gobiernos que sostienen el apoyo financiero y militar a la administración de Zelensky en un año electoral clave para varios aliados occidentales.

El próximo paso en el conflicto estará marcado por la operatividad efectiva del nuevo comando especial anunciado por Zelensky y la capacidad de Rusia para blindar sus activos energéticos. Se espera que en las próximas semanas Ucrania intensifique el uso de armamento de fabricación propia para alcanzar objetivos en la profundidad del territorio ruso, mientras el Kremlin mantiene su política de bombardeos nocturnos sobre Kiev. La tensión en el Consejo de Seguridad de la ONU continuará en aumento a medida que se procesen los datos de víctimas de julio, que ya amenazan con superar los récords negativos establecidos en junio. La resolución de esta fase de la guerra dependerá, en gran medida, de la velocidad con la que Kiev logre integrar sus nuevas capacidades de largo alcance antes de que el desgaste de su infraestructura civil alcance un punto de no retorno.

Fuente: Infobae

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Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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