El Gobierno de Mendoza suspenderá el servicio de colectivos en el Gran Mendoza este sábado a partir de las 21:30, en coincidencia con el partido de la Selección Argentina frente a Suiza por los cuartos de final del Mundial 2026.
La medida, avalada por la Secretaría de Servicios Públicos y la red Mendotran, establece que las últimas unidades de cada línea saldrán de sus respectivos controles a las 21:30, momento a partir del cual no habrá nuevas partidas en el área metropolitana. Esta decisión técnica responde a una solicitud formal del Sindicato del Personal de Micros y Ómnibus (SiPeMOM), que manifestó su preocupación por la integridad física de los choferes y el estado de las unidades. Según informaron fuentes del Ministerio de Seguridad y Justicia de la provincia, la interrupción del servicio no afectará a la zona Este, donde la circulación se mantendrá bajo los esquemas habituales de fin de semana, aunque con un monitoreo reforzado por parte de las fuerzas policiales en las terminales de trasbordo.
En paralelo a la restricción del transporte, el Centro de Empleados de Comercio de Mendoza (CEC) solicitó formalmente que los locales comerciales de la capital provincial cierren sus puertas a las 21:00. Fernando Ligorria, secretario general del gremio, explicó que el objetivo es permitir que los trabajadores mercantiles lleguen a sus hogares antes de que cese la circulación de micros. Ligorria confirmó que una parte mayoritaria del sector ya aceptó la propuesta, aunque algunas cadenas de supermercados y grandes superficies comerciales todavía analizan si mantendrán la atención al público basándose en el flujo de clientes previsto para la hora del encuentro. Desde el gremio advirtieron que priorizar la rentabilidad sobre la seguridad de los empleados representa una deshumanización de las relaciones laborales en un contexto de movilidad reducida.
Para complementar estas restricciones, el Ministerio de Seguridad desplegará un operativo especial que contará con la participación de 300 efectivos policiales distribuidos en puntos estratégicos de la Ciudad de Mendoza. El Jefe de la Policía de Mendoza, Marcelo Calipo, detalló que se establecerá un anillo de seguridad en el Kilómetro Cero, específicamente en la intersección de San Martín y Garibaldi, donde se realizarán controles de ingreso y requisas. El plan preventivo incluye el vallado de semáforos, cartelería pública y kioscos de revistas para evitar que los simpatizantes trepen a estas estructuras, minimizando así el riesgo de accidentes y daños al mobiliario urbano que suelen ocurrir durante las celebraciones masivas en el microcentro.
Contexto
La drástica decisión de cortar el servicio de transporte público tiene su antecedente inmediato en los graves incidentes registrados el martes pasado, tras la victoria de Argentina ante Egipto. Durante los festejos de octavos de final, las autoridades de transporte y el sindicato SiPeMOM reportaron escenas de extrema peligrosidad, con personas viajando sobre los techos de los colectivos y otras colgadas de la parte trasera de las unidades en movimiento. Estos episodios no solo pusieron en riesgo la vida de los pasajeros y peatones, sino que resultaron en daños materiales significativos para las empresas concesionarias del servicio Mendotran, incluyendo rotura de cristales, tapizados y sistemas de puertas en múltiples unidades que debieron ser retiradas de circulación para su reparación.
Históricamente, la Ciudad de Mendoza ha enfrentado dificultades para gestionar las aglomeraciones en el eje de la Avenida San Martín y la calle Arístides Villanueva durante eventos deportivos de gran magnitud. En instancias previas de la Copa del Mundo, los desbordes en el Kilómetro Cero obligaron a las autoridades a improvisar cortes de tránsito, pero la magnitud de los desmanes tras el partido contra Egipto marcó un punto de inflexión. La presión de los gremios de transporte y comercio, sumada a los informes de inteligencia de la policía provincial sobre posibles focos de conflicto, llevaron al Ejecutivo mendocino a optar por una parálisis programada de la actividad nocturna para garantizar el orden público y la seguridad de los bienes privados.
Impacto
Esta medida afecta de manera directa a miles de usuarios que dependen del transporte público para sus desplazamientos nocturnos, especialmente en el Gran Mendoza, que abarca los departamentos de Capital, Guaymallén, Las Heras, Godoy Cruz, Maipú y Luján de Cuyo. La falta de colectivos obliga a los ciudadanos a recurrir a servicios de plataformas digitales o taxis, cuya disponibilidad suele verse reducida durante los partidos de la Selección. Asimismo, el impacto económico en el sector gastronómico y comercial es notable, ya que el pedido de cierre anticipado a las 21:00 interrumpe la franja horaria de mayor consumo en zonas de alta concurrencia como la calle Juan B. Justo y la plaza de Godoy Cruz, donde habitualmente se concentra la actividad social de los sábados.
Desde el punto de vista de la seguridad, el despliegue de los 300 policías y la Unidad Ciclística de Acción Rápida (UCAR) busca blindar las zonas críticas para evitar saqueos o vandalismo en las vidrieras de los comercios. Los controles de ingreso a la calle Arístides Villanueva, una de las arterias más transitadas por el turismo y la juventud local, pretenden filtrar el acceso de elementos peligrosos y evitar que la situación escale fuera de control. La efectividad de este dispositivo será clave para determinar si en futuras instancias del Mundial se repetirán esquemas de restricción similares o si se buscarán alternativas que no impliquen la suspensión total de servicios esenciales para la población trabajadora.
El operativo de seguridad se mantendrá vigente hasta varias horas después de finalizado el encuentro, con especial atención al flujo de personas que se desplace desde los barrios periféricos hacia el centro. Las autoridades provinciales indicaron que el restablecimiento del servicio de colectivos se producirá de manera gradual durante la madrugada del domingo, dependiendo de las condiciones de seguridad que se observen en las calles tras el pitazo final. La tensión entre el derecho a la celebración y la necesidad de mantener la paz social sigue siendo el eje central de la gestión gubernamental en esta jornada deportiva de alta sensibilidad social.