CULTURA

Estanislao Bachrach cuestionó la formación de los conductores de Olga

El divulgador científico reavivó la polémica tras su tenso cruce con Nati Jota, asegurando que pidió disculpas pero puso en duda si los entrevistadores estaban preparados para recibirlo.

Redacción El Capitán 31 de mayo de 2026 4 min de lectura
Estanislao Bachrach cuestionó la formación de los conductores de Olga
Foto: Infobae

El divulgador científico Estanislao Bachrach reavivó la controversia sobre su reciente participación en el canal de streaming Olga, al cuestionar la preparación profesional de Nati Jota y su equipo durante una entrevista en el programa Border Periodismo.

La disputa, que se originó en el ciclo Sería Increíble, escaló en las últimas horas tras las nuevas declaraciones de Bachrach ante los periodistas María Julia Oliván y Guillermo Pardini. El biólogo, especializado en neurociencias, sostuvo que si bien ofreció disculpas privadas por las formas que utilizó durante el vivo, mantiene sus críticas hacia la dinámica de los nuevos medios digitales. Según explicaron fuentes cercanas a la producción del canal de streaming, el conflicto se desató cuando el invitado respondió de forma sistemática con evasivas a las consultas sobre salud mental y bioquímica, lo que generó un clima de hostilidad que culminó con una frase lapidaria del científico: “Cualquiera que tiene un micrófono dice cualquier pelotudez con tal de no decir ‘no sé'”. Esta sentencia, dirigida directamente a la conductora, marcó un punto de quiebre en la relación entre los divulgadores académicos y los creadores de contenido en plataformas de video.

Durante su descargo en el programa de Oliván, Bachrach redobló la apuesta al sugerir que el problema de fondo no fue su actitud, sino la falta de idoneidad de sus interlocutores. “Yo no soy un opinólogo. Entonces, bueno, también está la pregunta si ellos sabían con quién estaban hablando, si estaban preparados para entrevistarme a mí”, lanzó el autor de Ágilmente. Ante la repregunta de Pardini sobre si el equipo de Olga desconocía su trayectoria, Bachrach fue ambiguo pero firme en su postura, señalando que posiblemente no tenían idea de a qué se dedicaba ni cuál era su perfil profesional. Esta visión choca frontalmente con la defensa de Nati Jota, quien argumentó que la incomodidad en el estudio se extendió por más de veinte minutos y que el recorte viralizado en redes sociales no reflejó la totalidad de los gestos técnicos y comentarios despectivos que, según ella, el invitado realizó durante toda la sección, incluyendo la sugerencia de que la conductora debería cambiar de terapeuta.

Contexto

El incidente se remonta a una emisión de Sería Increíble donde la tensión estalló ante una pregunta sobre los efectos del alcohol en los niveles de serotonina. Ante la respuesta negativa de Bachrach, Jota intentó cerrar el bloque con una ironía que el científico no toleró. Para entender este fenómeno, analistas de medios digitales señalan que el formato de streaming en Argentina, liderado por canales como Olga y Luzu TV, suele basarse en la espontaneidad y el lenguaje coloquial, lo que a menudo colisiona con invitados provenientes del ámbito académico o científico que exigen un rigor técnico superior. Antecedentes similares en la televisión abierta han demostrado que la brecha entre el entretenimiento y la divulgación científica suele generar fricciones cuando los roles no están claramente definidos desde la producción previa. En este caso, la viralización del fragmento donde Bachrach critica el uso del micrófono en Argentina potenció un debate sobre la profesionalización de los conductores de streaming, un sector que ha crecido exponencialmente en audiencia durante los últimos dos años en el país.

Impacto

La repercusión de este cruce trasciende la anécdota mediática y pone de manifiesto la tensión estructural entre el periodismo tradicional, la academia y los nuevos formatos digitales. De acuerdo con operadores del mercado de medios, este tipo de conflictos afecta la percepción de marca de los canales de streaming, que buscan atraer a figuras de prestigio para validar sus contenidos frente a audiencias más maduras. Nati Jota, por su parte, destacó que existe una dimensión de género en la percepción pública de la controversia, sugiriendo que la reacción de Bachrach y la posterior crítica en redes sociales suelen ser más feroces cuando la conducción está a cargo de una mujer joven. Por otro lado, integrantes del panel como Toto Kirzner intentaron restarle dramatismo al hecho, calificándolo como una situación incómoda propia de la interacción humana en vivo, aunque reconoció que el impacto en la opinión pública obliga a los programas a revisar sus criterios de selección de invitados y la preparación de las entrevistas técnicas para evitar el descrédito profesional.

El enfrentamiento deja una herida abierta en la relación entre el canal Olga y el sector de la divulgación científica, mientras se espera una respuesta formal de la dirección del medio ante las dudas planteadas sobre su capacidad periodística. La controversia continuará en el terreno de las redes sociales, donde los seguidores de ambos protagonistas mantienen posturas enfrentadas sobre los límites de la ironía en la conducción y la soberbia en la academia, marcando un precedente sobre cómo se gestionarán las futuras visitas de especialistas a los estudios de streaming en Buenos Aires.

Fuente: Infobae

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Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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