SOCIEDAD

Desarticulan en Mar del Plata a la banda de El Encargado

La DDI de Mar del Plata detuvo a cuatro integrantes de una organización criminal dedicada a realizar violentas entraderas contra jubilados, mientras el líder de la banda permanece prófugo.

Redacción El Capitán 16 de julio de 2026 6 min de lectura
Desarticulan en Mar del Plata a la banda de El Encargado
Foto: Infobae

La DDI de Mar del Plata desarticuló una organización criminal denominada La Banda de Eliseo El Encargado tras una serie de nueve allanamientos, luego de confirmarse su participación en al menos cuatro robos violentos contra jubilados en diversos barrios marplatenses.

El operativo policial, coordinado por la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) N° 13 bajo la dirección del fiscal Mariano Moyano, permitió la detención de Cristian Armando Boni, de 42 años, Alejandro Demetrio Rosales, de 30, e Ignacio Magallanes, de 27 años. Estos dos últimos ya se encontraban alojados en la Unidad Penal 44 de Batán por causas previas. Asimismo, los efectivos aprehendieron a Teo Palena, un joven de 20 años vinculado a la logística de la banda. Sin embargo, el presunto cabecilla de la estructura delictiva, identificado por las autoridades como Eliseo Andrés Ibarguengoitia, logró evadir los procedimientos y actualmente pesa sobre él una orden de captura nacional. Según fuentes del Ministerio de Seguridad bonaerense, la banda operaba con una inteligencia previa sobre sus víctimas, seleccionando específicamente a personas de avanzada edad que vivían solas o en pareja para garantizar una menor resistencia durante los asaltos.

La investigación judicial que permitió desmembrar a esta célula delictiva se inició formalmente el 14 de mayo, tras un violento episodio en una vivienda de la calle República del Líbano al 1400. En aquella oportunidad, un grupo de hombres armados y con los rostros cubiertos irrumpió en el domicilio de un hombre de 83 años y su esposa. Tras reducir al matrimonio bajo amenazas de muerte, los delincuentes sustrajeron un botín compuesto por 2.200.000 pesos en efectivo, 200 dólares, joyas, diversas herramientas de valor, teléfonos celulares y un revólver calibre .38. No conformes con el dinero y los objetos, los asaltantes se llevaron las llaves de un Ford Fiesta estacionado en la puerta, vehículo que terminaron robando días después cuando regresaron al lugar del hecho. Este nivel de impunidad y reincidencia sobre una misma víctima puso en alerta a los investigadores de la DDI, quienes comenzaron a cruzar datos con otros hechos similares denunciados en la zona.

El segundo hecho documentado por la fiscalía ocurrió el 22 de mayo, cuando una mujer de 72 años y su esposo fueron sorprendidos en su domicilio por delincuentes con el mismo modus operandi. En este caso, el robo ascendió a 560.000 pesos y un Ford Fiesta gris. La clave para el avance de la causa fue la interceptación de este vehículo en la vía pública poco después del asalto, lo que derivó en la aprehensión de un sospechoso apodado Scott. Al peritar el teléfono celular de este individuo, los peritos informáticos de la policía bonaerense descubrieron una red de comunicaciones que vinculaba a Scott con el resto de los hoy detenidos. El análisis de las antenas de telefonía móvil y el seguimiento mediante cámaras de seguridad del Centro de Operaciones y Monitoreo (COM) permitieron establecer que la banda utilizaba vehículos de apoyo, como un Fiat Cronos y un Volkswagen Gol Trend, para realizar las tareas de vigilancia y posterior escape.

Contexto

El accionar de la banda de El Encargado se inscribe en una tendencia delictiva que ha mostrado un incremento en la ciudad de Mar del Plata durante el último semestre, caracterizada por ataques sistemáticos a la población de adultos mayores. De acuerdo con registros de la Secretaría de Seguridad municipal, las entraderas representan uno de los delitos de mayor impacto social debido a la vulnerabilidad de las víctimas y la violencia ejercida. El caso del 10 de junio, donde una pareja de 86 y 87 años fue asaltada por tres hombres, marcó un punto de inflexión en la investigación. En ese episodio, los delincuentes se llevaron 300.000 pesos y fueron interceptados en un Gol Trend donde se hallaron elementos inusuales: una picana eléctrica y un gotero antiséptico, herramientas utilizadas para amedrentar o inmovilizar a las víctimas sin dejar rastros biológicos evidentes.

Históricamente, las organizaciones dedicadas a las entraderas en la zona costera suelen operar con información filtrada sobre ahorros en moneda extranjera o cobros de jubilaciones acumuladas. La particularidad de este grupo radicaba en su estructura jerárquica y el uso de elementos de disfraz, como pasamontañas y guantes, para evitar la identificación dactilar y facial. Fuentes judiciales indicaron que la banda no solo buscaba dinero, sino que tenía una logística aceitada para el desguace de vehículos o su utilización en otros delitos, lo que demuestra un nivel de profesionalismo superior al de los delincuentes ocasionales. La coordinación entre la UFI N° 13 y la DDI fue fundamental para unificar cuatro causas que inicialmente se tramitaban por separado, permitiendo identificar el patrón común de Eliseo Andrés Ibarguengoitia como el estratega detrás de los golpes.

Impacto

La desarticulación de esta banda genera un alivio inmediato en la comunidad de jubilados de Mar del Plata, un sector que ha manifestado su preocupación por la inseguridad en barrios periféricos y residenciales. El impacto del operativo se traduce en el secuestro de una gran cantidad de material probatorio que permitirá sostener la acusación en un futuro juicio oral. Durante los nueve allanamientos, la policía incautó 12 teléfonos celulares, nueve relojes de alta gama, siete precintos plásticos listos para ser usados, pasamontañas, mochilas, billeteras, joyas y tarjetas de cambio de divisas. Estos elementos no solo vinculan a los detenidos con los robos mencionados, sino que abren la posibilidad de esclarecer otros hechos que aún no han sido denunciados o que permanecen bajo investigación preliminar.

Desde el punto de vista judicial, la detención de Boni, Rosales y Magallanes permite avanzar en la figura de asociación ilícita, lo que agrava considerablemente las penas posibles en comparación con un robo simple. Para los operadores del mercado de seguridad local, este golpe a la banda de El Encargado corta un circuito de comercialización de bienes robados que incluía desde herramientas de construcción hasta vehículos de gama media. La recuperación de documentación y pendrives en los domicilios allanados sugiere que la organización podría haber estado involucrada en otras actividades ilícitas relacionadas con la falsificación o el seguimiento de transacciones financieras de sus víctimas, lo que amplía el espectro de la investigación hacia posibles delitos económicos adicionales.

La causa permanece abierta y bajo secreto de sumario parcial mientras se procesa la información contenida en los dispositivos electrónicos secuestrados. La prioridad absoluta de la UFI N° 13 y de las fuerzas de seguridad es dar con el paradero de Eliseo Andrés Ibarguengoitia, cuya captura se considera vital para cerrar definitivamente la estructura operativa de la banda. Se espera que en las próximas semanas se realicen nuevas pericias sobre las prendas de vestir y las patentes de vehículos halladas, lo que podría derivar en más órdenes de detención para colaboradores secundarios que actuaban como campanas o nexos para la venta de los objetos sustraídos a los jubilados marplatenses.

Fuente: Infobae

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Información publicada por Infobae.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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