INTERNACIONAL

Cuba restablece el 30% de la luz en La Habana tras un apagón nacional

La Habana recuperó parcialmente el suministro eléctrico tras una desconexión total del sistema que afectó a 9,6 millones de personas, en medio de una crisis energética agravada por la falta de combustible.

Redacción El Capitán 7 de julio de 2026 5 min de lectura
Cuba restablece el 30% de la luz en La Habana tras un apagón nacional
Foto: Infobae

Cuba restableció este martes el suministro eléctrico al 30,4% de La Habana tras un nuevo apagón nacional que dejó sin servicio a 9,6 millones de personas, según informaron las autoridades de la Empresa Eléctrica de la capital.

El proceso de recuperación del Sistema Eléctrico Nacional (SEN) se desarrolla de manera fragmentada y lenta. De acuerdo con los reportes técnicos de la Unión Eléctrica de Cuba (UNE), se han logrado reactivar circuitos de distribución que benefician a 262.369 clientes en la ciudad principal. Lázaro Guerra, director de Electricidad del Ministerio de Energía y Minas, explicó a través de la televisión estatal que la falta de combustible importado complejiza indiscutiblemente el proceso de restauración de la red. A pesar de las dificultades logísticas, el funcionario confirmó que ya funcionan los servicios vitales de salud en 43 centros médicos de la capital, priorizados en el esquema de contingencia diseñado por el Poder Ejecutivo para evitar el colapso sanitario total durante la emergencia.

El presidente Miguel Díaz-Canel responsabilizó directamente a la administración de Estados Unidos por la situación, calificando las sanciones financieras como un bloqueo energético genocida. A través de sus canales oficiales, el mandatario sostuvo que Washington intenta inducir un estallido social por asfixia al bloquear los accesos de combustible a la isla. Esta narrativa oficial coincide con la parálisis de la central térmica Antonio Guiteras, la planta más importante del país ubicada en el oeste, que se encuentra fuera de servicio desde hace varios días por una falla técnica recurrente. Según datos del Ministerio de Energía, esta central ha registrado más de 15 paralizaciones sucesivas por averías desde el inicio del año, lo que evidencia el deterioro estructural de la infraestructura energética nacional.

La situación en el interior del país es significativamente más crítica que en La Habana. Mientras en la capital los ciudadanos enfrentan cortes de hasta 30 horas, en las provincias periféricas los apagones se extienden por varios días consecutivos. La matriz energética cubana depende de siete centrales térmicas obsoletas, muchas con más de 40 años de explotación ininterrumpida, y de una red de generadores de respaldo que funcionan con diésel. Operadores del mercado energético regional señalan que la producción local es insuficiente para cubrir la demanda base, lo que obliga al gobierno a implementar racionamientos severos que afectan tanto al sector residencial como al incipiente sector privado de servicios y desarrollo de software.

Contexto

Este evento representa el tercer apagón nacional en los últimos seis meses y el octavo desde finales de 2024, consolidando una tendencia de inestabilidad que no se registraba con tal frecuencia desde el denominado Período Especial en la década de 1990. La crisis actual tiene sus raíces en el endurecimiento de las sanciones impuestas durante la gestión de Donald Trump, quien cortó los envíos de petróleo desde Venezuela, el principal proveedor estratégico de la isla. Desde enero de este año, el bloqueo petrolero se ha intensificado, amenazando con sanciones a navieras y países terceros que intenten comercializar crudo con la estatal Cupet. Esta presión externa se suma a una inflación galopante y a una escasez crónica de alimentos y medicinas que ha erosionado el poder adquisitivo de la población.

Ante la recurrencia de las fallas, el gobierno cubano lanzó hace dos años un ambicioso programa de construcción de parques solares para diversificar la matriz, pero los resultados aún no logran compensar la caída de la generación térmica. La dependencia del diésel importado se ha vuelto un cuello de botella insalvable ante la falta de divisas líquidas en el Banco Central de Cuba. Meybol Font, una trabajadora independiente de 51 años, describió la situación como agónica, señalando que el mayor impacto es la incertidumbre de no saber cuándo regresará el suministro, incluso cuando este solo se mantiene activo por tres o cuatro horas al día. Esta precariedad ha paralizado actividades económicas clave, desde la conservación de alimentos hasta el trabajo remoto de programadores y profesionales independientes.

Impacto

La crisis energética tiene un impacto directo en la estabilidad social y económica de la isla, afectando la operatividad de las empresas privadas y estatales por igual. En La Habana Vieja, el sector de servicios y tecnología reporta pérdidas totales de productividad debido a la falta de conectividad wifi y electricidad. Fuentes diplomáticas indican que la persistencia de estos apagones podría acelerar el flujo migratorio, que ya ha alcanzado cifras récord en los últimos dos años. Además, la interrupción de la cadena de frío pone en riesgo los limitados suministros de alimentos y medicamentos, agravando la crisis humanitaria subyacente que enfrenta la sociedad cubana en su conjunto.

En el plano internacional, el canciller Bruno Rodríguez denunció que Washington busca impedir que la Asamblea General de la ONU se pronuncie sobre el impacto del bloqueo petrolero. Cuba solicitó formalmente una sesión especial en las Naciones Unidas para abordar las sanciones estadounidenses, alegando que existe una coacción sobre la voluntad soberana de otros Estados miembros para evitar un debate abierto. La resolución de este conflicto energético depende no solo de la reparación de las plantas térmicas, sino de la capacidad del Estado para asegurar líneas de suministro de combustible estables en un mercado internacional donde las restricciones financieras operan como una barrera de entrada casi infranqueable para la administración de Díaz-Canel.

El próximo paso crítico para el sistema eléctrico será la sincronización de la central Antonio Guiteras, prevista para las próximas 48 horas si las reparaciones técnicas resultan exitosas. Sin embargo, los técnicos de la Unión Eléctrica advierten que, incluso con la planta operativa, el déficit de generación persistirá mientras no se estabilice el flujo de combustible hacia los motores de generación distribuida. La tensión social se mantiene elevada mientras la población aguarda el restablecimiento total, en un escenario donde la fragilidad de la red eléctrica nacional promete seguir siendo el principal desafío para la gobernabilidad en el corto plazo.

Fuente: Infobae

¿Cómo te hizo sentir esta nota?

Fuente

Información publicada por Infobae.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

El Capitan IATu asistente de noticias