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Crisis en Paraguay: tensión y cambios tras la derrota ante EE.UU.

La selección de Paraguay enfrenta una crisis interna en California tras caer 4-1 en su debut mundialista, con reclamos del capitán Gustavo Gómez al arquero Orlando Gill y dudas sobre el futuro de Matías Galarza.

Redacción El Capitán 18 de junio de 2026 6 min de lectura
Crisis en Paraguay: tensión y cambios tras la derrota ante EE.UU.
Foto: Infobae Deportes

La selección de Paraguay atraviesa horas críticas en su búnker de California tras la derrota 4-1 frente a Estados Unidos, de cara al duelo decisivo de este viernes contra Turquía por la segunda fecha del Grupo D.

El clima en el campamento albirrojo se enrareció durante la última jornada de entrenamientos en San Francisco. Según informaron fuentes cercanas a la delegación paraguaya, el cuerpo técnico encabezado por Gustavo Alfaro mantuvo una extensa charla de treinta minutos en el centro del campo de juego con los tres arqueros del plantel y su preparador específico. La conversación, que retrasó el inicio formal de los trabajos tácticos, buscó ajustar falencias defensivas tras los cuatro goles recibidos en el estreno. Sin embargo, la tensión escaló cuando el capitán y referente de la defensa, Gustavo Gómez, increpó públicamente al portero titular Orlando Gill. El defensor del Palmeiras le exigió mayor liderazgo y comunicación con un reclamo directo: “Tenés que hablar más, tenés que hablar más”. Testigos de la práctica describieron un ambiente de rostros serios y gestos de desaprobación que evidencian una fractura en la confianza entre la última línea y el guardameta.

A este escenario de fricción deportiva se suma un factor extrafutbolístico que afecta la moral del grupo: la situación contractual de Matías Galarza Fonda. El mediocampista de 24 años recibió la noticia de que River Plate no lo tendrá en cuenta para su proyecto de renovación, lo que lo obliga a reincorporarse al grupo de futbolistas relegados en Argentina si el Atlanta United no hace uso de la opción de compra tras la cita mundialista. Fuentes del entorno del jugador confirmaron que el volante se encuentra decaído anímicamente, una situación que preocupa a Alfaro, quien paradójicamente planea incluirlo como titular en el esquema que enfrentará a los turcos. Galarza ocuparía el sector izquierdo del mediocampo en reemplazo de Damián Bobadilla, buscando mayor despliegue físico en una zona donde Paraguay fue superado ampliamente por la velocidad de los atacantes estadounidenses en el debut.

El esquema táctico para el partido en el Levi’s Stadium presentará otras modificaciones sustanciales. En la ofensiva, Isidro Pitta se perfila para ingresar por Antonio Sanabria, ganándole la pulseada a otros delanteros de área como Gabriel Ávalos y Álex Arce. La formación probable que maneja el cuerpo técnico para este viernes incluye a Orlando Gill bajo los tres palos; una línea de cuatro integrada por Juan José Cáceres, Gustavo Gómez, Omar Alderete y Junior Alonso; Andrés Cubas y Diego Gómez en el doble pivote de contención; Miguel Almirón por derecha, Matías Galarza por izquierda y Julio Enciso como enlace; con Pitta como única referencia de ataque. El objetivo de Alfaro es recuperar la solidez defensiva que caracterizó su proceso previo, apoyándose en la experiencia de sus centrales para contener la ofensiva turca, que también llega necesitada de puntos tras su traspié inicial.

Contexto

Paraguay llegó a este Mundial con la expectativa de consolidar el recambio generacional iniciado por Gustavo Alfaro, pero el debut ante el anfitrión, Estados Unidos, significó un golpe de realidad táctico y anímico. El resultado de 4-1 no solo dejó al equipo en el fondo de la tabla del Grupo D con una diferencia de gol de -3, sino que expuso falencias estructurales en la transición defensiva. Históricamente, el seleccionado paraguayo ha basado sus éxitos en la fortaleza aérea y el orden táctico, atributos que estuvieron ausentes en el primer encuentro. El antecedente más cercano entre Paraguay y Turquía se remonta a un lejano amistoso en 1995 que finalizó empatado sin goles, lo que convierte al choque de este viernes en un territorio inexplorado para ambas federaciones en competencias oficiales de esta magnitud.

La presión sobre el plantel es máxima debido al formato de clasificación del torneo. Con Turquía también habiendo perdido en su presentación, el partido se configura como una eliminación directa de facto. Una derrota para cualquiera de los dos equipos los dejaría prácticamente sin chances matemáticas de acceder a los octavos de final, dependiendo de una combinación de resultados casi milagrosa entre los mejores terceros de cada zona. En este sentido, las declaraciones de los protagonistas han intentado calmar las aguas. Andrés Cubas reconoció el impacto del resultado previo pero instó a “cambiar la cara” y retomar la identidad mostrada durante las eliminatorias. Por su parte, Isidro Pitta hizo un llamado a la afición para mantener la ilusión, asegurando que el grupo dará el máximo para revertir la imagen dejada en el estreno.

Impacto

El resultado de este encuentro determinará no solo la continuidad de Paraguay en el Mundial, sino también la estabilidad del proyecto de Alfaro a mediano plazo. Una eliminación prematura en fase de grupos representaría un fracaso deportivo y económico para la Asociación Paraguaya de Fútbol (APF), que realizó una inversión significativa en la logística y preparación en territorio norteamericano. Además, la resolución del conflicto interno entre Gómez y Gill es vital para la cohesión del vestuario; si la relación entre el capitán y el arquero no se recompone, la vulnerabilidad defensiva podría profundizarse ante un equipo turco que destaca por su presión alta y remates de media distancia. La inclusión de Galarza, pese a su situación personal, es una apuesta de riesgo del entrenador que busca priorizar lo futbolístico sobre lo emocional.

Desde el punto de vista del mercado de pases, el desempeño de los jugadores en este partido será determinante para sus futuros profesionales. El caso de Galarza es el más emblemático, ya que necesita una actuación consagratoria para forzar al Atlanta United a ejecutar su compra o para atraer el interés de otros clubes europeos que siguen el torneo. Asimismo, la presencia de ojeadores internacionales en el Levi’s Stadium pone bajo la lupa a jóvenes talentos como Julio Enciso y Diego Gómez, quienes cargan con la responsabilidad de generar el juego ofensivo que el equipo careció en la primera fecha. El impacto de una victoria oxigenaría el clima interno y permitiría llegar a la última jornada con chances reales de clasificación, mientras que un empate obligaría a ganar por goleada en el cierre del grupo.

El encuentro, que contará con el arbitraje del salvadoreño Iván Barton, se disputará bajo condiciones climáticas exigentes en San Francisco. Paraguay se juega su permanencia en la élite del fútbol mundial y la posibilidad de demostrar que la caída ante Estados Unidos fue solo un accidente en el camino. La tensión vivida en los entrenamientos previos deberá canalizarse en intensidad dentro del campo si el conjunto guaraní pretende superar la barrera de la fase de grupos y calmar las críticas de una prensa paraguaya que ya cuestiona las decisiones tácticas del entrenador argentino.

Fuente: Infobae Deportes

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Información publicada por Infobae Deportes.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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