ECONOMÍA

Argentina y Ecuador bajan aranceles para la exportación de vehículos

Argentina y Ecuador acordaron reducir el arancel para vehículos argentinos del 16,1% al 10%, impulsando la exportación de camionetas y SUV nacionales mientras se habilita el ingreso de autopartes ecuatorianas sin impuestos.

Redacción El Capitán 29 de mayo de 2026 6 min de lectura
Argentina y Ecuador bajan aranceles para la exportación de vehículos
Foto: Infobae

Argentina y Ecuador acordaron una reducción arancelaria del 16,1% al 10% para el ingreso de vehículos argentinos al mercado ecuatoriano, tras una adenda al Acuerdo de Complementación Económica N.º 59 (ACE 59) presentada en Quito.

La medida, anunciada durante el Primer Congreso Latinoamericano Automotriz organizado por la Asociación Latinoamericana de Distribuidores de Automotores (Aladda) y la Asociación de Empresas Automotrices del Ecuador (Aeade), busca reactivar un flujo comercial que se encontraba estancado desde hace más de una década. Según fuentes de la Asociación de Fábricas de Automotores (Adefa), la iniciativa permitirá que modelos de producción nacional como la Toyota Hilux, la Ford Ranger, la Volkswagen Amarok, la Nissan Frontier y la SUV Toyota SW4 compitan en igualdad de condiciones frente a otros mercados globales. El acuerdo establece un esquema de beneficios mutuos donde Ecuador, a cambio de la rebaja impositiva para los rodados terminados, podrá exportar autopartes y componentes hacia las terminales argentinas con arancel cero, integrándose de manera más profunda en la cadena de valor regional del Mercosur y la Comunidad Andina.

Fernando Rodríguez Canedo, director ejecutivo de Adefa, destacó durante el encuentro en la capital ecuatoriana que el principal beneficiario de esta flexibilización será el consumidor final, quien accederá a una mayor oferta de productos y a precios más competitivos. Actualmente, las terminales radicadas en Argentina despachan aproximadamente 1.300 unidades anuales hacia Ecuador, una cifra que los operadores del sector proyectan duplicar en el corto plazo hasta superar las 3.000 unidades por año. Este incremento en el volumen de exportación resulta vital para las plantas locales, que buscan compensar las fluctuaciones del mercado interno mediante la diversificación de destinos en América Latina. La industria automotriz argentina, con más de siete décadas de trayectoria, se consolida así como un polo exportador de vehículos utilitarios y SUV, segmentos que hoy representan el corazón de la producción en complejos industriales de Buenos Aires, Córdoba y Santa Fe.

Contexto

El Acuerdo de Complementación Económica N.º 59 (ACE 59) es el marco normativo que regula el intercambio comercial entre los bloques del Mercosur y la Comunidad Andina desde hace más de veinte años. Sin embargo, la desgravación arancelaria específica entre Argentina y Ecuador sufrió un congelamiento virtual a partir de 2011, lo que encareció los productos argentinos frente a competidores de otras regiones. Este nuevo acercamiento diplomático y comercial se produce en un momento de reconfiguración del mercado automotor ecuatoriano, que desde 2024 aplica un cronograma de reducción de aranceles para vehículos fabricados en China y ya permite el ingreso con arancel cero para unidades provenientes de la Unión Europea y de sus socios de la Comunidad Andina. La falta de actualización del ACE 59 había dejado a la industria argentina en una situación de desventaja relativa, perdiendo terreno en un mercado que demanda precisamente el tipo de vehículos que Argentina produce con mayor eficiencia: las pick-ups medianas.

La estrategia del gobierno ecuatoriano, encabezado por el presidente Daniel Noboa, apunta a fortalecer los vínculos comerciales con los países del Cono Sur para diversificar su matriz de importaciones y reducir la dependencia de mercados extrazona. Por el lado argentino, la necesidad de generar divisas genuinas y sostener los niveles de empleo en las terminales y su red de proveedores locales impulsa la búsqueda de nuevos cupos de exportación. La industria automotriz argentina ha demostrado resiliencia ante los ciclos de volatilidad económica interna gracias a su fuerte perfil exportador, especialmente hacia Brasil, pero la apertura de mercados secundarios como el de Ecuador permite una mayor estabilidad en los planes de producción a largo plazo. La complementariedad entre ambos países es clara: Argentina aporta vehículos terminados de alta gama tecnológica y Ecuador ofrece una industria de autopartes en crecimiento que busca escala en un parque automotor de 15 millones de vehículos como el argentino.

Impacto

El impacto inmediato de esta medida se sentirá en la estructura de costos de importación en Ecuador, aunque el precio final en los concesionarios seguirá sujeto a variables locales como el Impuesto al Valor Agregado (IVA), el Impuesto a los Consumos Especiales (ICE) y las tasas del Fondo de Desarrollo para la Infancia (Fodinfa). No obstante, la reducción de más de seis puntos porcentuales en el arancel base otorga a los distribuidores un margen de maniobra para implementar promociones, mejorar el equipamiento de las unidades o ajustar los precios de lista a la baja. Para las empresas ecuatorianas dedicadas a la fabricación de componentes, el acceso preferencial al mercado argentino representa una oportunidad de expansión sin precedentes, permitiéndoles ingresar en una de las cadenas de suministro más exigentes de la región sin la barrera de los gravámenes aduaneros que limitaban su competitividad.

Desde el punto de vista macroeconómico, la firma de esta adenda refuerza la integración productiva regional y envía una señal de previsibilidad a los inversores del sector automotor. La posibilidad de duplicar las exportaciones hacia Ecuador no solo implica un mayor ingreso de dólares para la economía argentina, sino que también garantiza la continuidad de turnos de producción en las plantas de General Pacheco, Zárate y Santa Isabel. Los analistas del mercado automotor coinciden en que este tipo de acuerdos bilaterales son fundamentales para sostener la especialización productiva de Argentina en el segmento de comerciales livianos, permitiendo que las fábricas locales alcancen los volúmenes necesarios para justificar las inversiones en nuevas plataformas y tecnologías de motorización más eficientes y sustentables.

La formalización de la adenda al ACE 59 se encuentra en su etapa final de ratificación administrativa por parte de las cancillerías y organismos de comercio de ambos países. Se espera que en los próximos meses se completen los procedimientos legales para que la nueva estructura arancelaria entre en vigencia efectiva. Una vez implementada, el mercado ecuatoriano verá una renovación en la oferta de camionetas y SUV, mientras que las terminales argentinas comenzarán a programar los nuevos embarques bajo el esquema del 10%. El próximo paso clave será la mesa de seguimiento técnica que evaluará el flujo de autopartes desde Ecuador, asegurando que el intercambio sea equilibrado y beneficie a todos los eslabones de la cadena productiva en ambas naciones.

Fuente: Infobae

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Redacción El Capitán

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