La caída más pronunciada en 16 meses
La pobreza en Argentina cayó a 38,2% en el primer trimestre de 2026, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). Esto representa una reducción de 14,7 puntos porcentuales respecto al máximo registrado en el tercer trimestre de 2024, cuando alcanzó 52,9%. La indigencia, en tanto, se posicionó en 8,1%, completando un ciclo de recuperación económica que comenzó hace medio año.
Este descenso responde a dos factores principales: la estabilidad inflacionaria lograda tras el plan de ajuste fiscal implementado y la recuperación incipiente de los salarios reales. Desde hace seis meses consecutivos, el poder adquisitivo de los trabajadores muestra signos de expansión, un cambio de tendencia respecto a la compresión salarial que caracterizó 2024.
El organismo oficial reportó que la indigencia pasó de máximos de 11,9% en el mismo trimestre de 2024 a los 8,1% actuales, aunque sigue siendo una cifra elevada en términos históricos recientes.
Recuperación desigual: CABA versus conurbano
Sin embargo, los analistas del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales (CEDLAS) y de la Universidad Católica Argentina (UCA) advierten sobre el carácter heterogéneo de esta mejora. Mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires la pobreza se ubicó en 18%, en el Gran Buenos Aires la tasa alcanzó 45%, mostrando una brecha de 27 puntos porcentuales.
Esta disparidad refleja estructuras económicas desiguales. El conurbano bonaerense depende en mayor medida de la manufactura y la construcción, sectores que se recuperan más lentamente después de la recesión de 2024-2025. En cambio, CABA concentra actividades financieras, servicios especializados y comercio que respondieron antes a la estabilización de precios.
Los investigadores del CEDLAS subrayan que la reducción de la pobreza nacional oculta dinámicas territoriales que mantienen a una proporción significativa de la población en situación de vulnerabilidad. En el conurbano, casi uno de cada dos habitantes vive bajo la línea de pobreza.
Qué cambia
La caída de 14,7 puntos en la tasa de pobreza respecto al trimestre móvil anterior marca el ritmo de reducción más rápido desde el Q3 2024. Los salarios reales, después de caer 15% entre mediados de 2023 y fines de 2024, ahora acumulan seis meses de crecimiento intermensual consecutivo.
El dato revierte parcialmente la crisis social que caracterizó el ciclo de ajuste. No obstante, la recuperación aún no alcanza los niveles de 2023, cuando la pobreza rondaba el 35%. El desempleo, aunque no fue cuantificado en el último reporte, sigue siendo un factor latente que contiene la expansión del gasto de los hogares.
Perspectivas y tensiones pendientes
Los analistas de la UCA proyectan que si la recuperación salarial se mantiene a este ritmo, podría esperarse un descenso adicional de 3 a 5 puntos en el índice de pobreza para el segundo trimestre. Sin embargo, advierten sobre tres riesgos: una eventual aceleración inflacionaria, el ritmo insuficiente de generación de empleo formal y la persistencia de la disparidad regional.
El próximo dato del INDEC será crucial. El segundo trimestre de 2026 determinará si esta trayectoria es sostenible o si enfrentará resistencias en la fase de recuperación. Mientras tanto, el conurbano bonaerense permanece como la zona crítica del mapa de pobreza nacional.
Fuente: Perfil
