La conmemoración por los 50 años del golpe de Estado generó una fuerte controversia en París, con la Casa Argentina como epicentro del conflicto. El director de la institución, Santiago Muzio, tomó la decisión de prohibir la realización de actos en homenaje a las víctimas dentro de las instalaciones.
La medida no se limitó a la cancelación de los eventos. Muzio también ordenó el retiro de una placa conmemorativa que se encontraba en la sede, un gesto que profundizó el malestar entre los organizadores y la comunidad de residentes.
Ante la negativa de las autoridades de la Casa Argentina, la Fundación de la Cité Universitaire intervino para garantizar que los homenajes pudieran llevarse a cabo. La organización se hizo cargo de los actos programados, centrados en la memoria y el respeto a las víctimas del terrorismo de Estado.
De esta manera, el evento que originalmente iba a tener lugar en la sede argentina debió ser relocalizado, evidenciando una tensión en torno a la política de memoria histórica en las representaciones culturales del país en el exterior.
Fuente: Clarín
Fuente: Infobae
