Una nueva frustración deportiva golpea a Boca Juniors y pone el foco sobre la gestión de su presidente, Juan Román Riquelme. La reciente eliminación del Torneo Clausura en manos de Racing Club no solo significó el fin del camino en la competencia, sino que confirmó una estadística preocupante: el club está a punto de cumplir tres años consecutivos sin levantar un trofeo.
Desde que el ídolo asumió la presidencia de la institución, el equipo no ha logrado dar una vuelta olímpica. Este período de sequía, que se extenderá a un trienio, enciende las alarmas en La Ribera, ya que acerca peligrosamente al club a su peor racha sin campeonatos en lo que va del siglo XXI.
La caída ante Racing en el Clausura fue el detonante que selló otro año sin consagraciones, sumando un nuevo capítulo a la creciente impaciencia de los hinchas y agudizando la presión sobre el proyecto futbolístico encabezado por Riquelme.
La falta de títulos se ha convertido en el principal punto débil de una gestión que, en otros aspectos, ha intentado reordenar el club. Sin embargo, en el fútbol argentino, los resultados mandan, y la ausencia de festejos durante un período tan prolongado representa un duro balance para una de las figuras más emblemáticas de la historia xeneize.
Fuente: La Nación
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