El Gobierno nacional oficializó este viernes la designación de Fernando Subirats como nuevo subsecretario de Comunicación y Medios Públicos, mediante el Decreto 649/2026 publicado en el Boletín Oficial con las firmas del presidente Javier Milei y el jefe de Gabinete, Diego Santilli.
La incorporación de Subirats, quien asumirá formalmente sus funciones el próximo 1° de agosto, responde a una estrategia de la Casa Rosada para profundizar la reorganización de las empresas estatales del sector. Según indicaron fuentes de la Jefatura de Gabinete, el funcionario tendrá la misión técnica de ejecutar una reducción drástica del gasto operativo y coordinar el traspaso de activos hacia esquemas de participación privada. El nombramiento fue impulsado directamente por Fabián Fernández, secretario de Comunicación y Medios, quien mantiene un vínculo profesional de larga data con el flamante subsecretario. Desde el entorno de Fernández señalaron que la elección se basó estrictamente en la capacidad de gestión administrativa de Subirats, descartando que el funcionario vaya a tener injerencia en la construcción de la narrativa política o la estrategia discursiva de la administración libertaria.
El esquema de trabajo diseñado para la nueva Subsecretaría se centrará en el seguimiento presupuestario riguroso de las unidades que integran Radio y Televisión Argentina (RTA) y la firma Contenidos Artísticos e Informativos S.A.U. Esta última empresa estatal tiene bajo su órbita señales de alto perfil como Encuentro, Pakapaka, DeporTV y Cine.ar, además de la plataforma de streaming Cine.ar Play. De acuerdo con operadores del sector público, la instrucción recibida por Subirats es avanzar con la revisión integral de las estructuras administrativas, lo que incluye la continuidad de los programas de retiros voluntarios y la optimización de los recursos técnicos y humanos. El objetivo final es consolidar un modelo donde el Estado nacional minimice su participación en la producción de contenidos, delegando estas tareas en el sector privado mediante licitaciones o convenios de colaboración que reduzcan el déficit fiscal del área.
Contexto
La llegada de Subirats a la Subsecretaría no es un hecho aislado, sino que representa la culminación de un proceso de transformación que comenzó en diciembre de 2023. El funcionario cuenta con una trayectoria extensa en la gestión de medios estatales y privados, lo que le otorga un perfil técnico valorado por el oficialismo. Previo a este nombramiento, Subirats se desempeñó durante poco más de un año como director de Radio Nacional, cargo que ocupó desde junio de 2025 tras la salida de Héctor Cavallero. En esa posición, tuvo a su cargo la administración de la AM 870, la FM Nacional Rock y la red de más de cien emisoras que la radio pública posee en todo el territorio argentino. Su experiencia previa incluye roles ejecutivos en Alpha Media Group entre 2019 y 2025, donde fue gerente periodístico y de contenidos para Radio Rivadavia, además de pasos por Radio Mitre, Radio Continental y el diario El Cordillerano.
Asimismo, Subirats ya conoce los pasillos de la gestión pública desde la administración de Mauricio Macri, período en el cual ejerció como subdirector de Radio Nacional entre junio y diciembre de 2018, para luego ser promovido a director ejecutivo hasta el final del mandato en diciembre de 2019. Esta continuidad en cargos de alta responsabilidad, sumada a su formación como periodista, productor, docente y psicólogo social, fue el argumento central utilizado por la Secretaría de Comunicación para justificar su designación en un momento de alta tensión gremial y presupuestaria. El Gobierno busca capitalizar su conocimiento de los convenios colectivos de trabajo y de la infraestructura técnica de los medios del Estado para acelerar una reforma que, hasta el momento, ha avanzado a un ritmo menor al esperado por el Ministerio de Economía.
Impacto
El impacto inmediato de esta designación se sentirá en la ejecución de las partidas presupuestarias destinadas a los medios públicos para el segundo semestre de 2026. La centralización de la gestión en manos de Subirats implica una separación tajante entre la comunicación política de la Presidencia y la administración de las empresas de comunicación del Estado. Según fuentes del Ministerio de Economía, esta división busca profesionalizar el área contable de los medios para facilitar los procesos de auditoría externa previos a cualquier intento de privatización o concesión. La medida afecta directamente a miles de trabajadores distribuidos en las señales educativas y deportivas, quienes enfrentan un escenario de incertidumbre ante la posible desarticulación de las unidades de producción de contenidos originales que hoy dependen de la pauta estatal.
Por otro lado, la incorporación de capitales privados en áreas que históricamente fueron de gestión exclusiva del Estado marca un cambio de paradigma en la política cultural y comunicacional de la Argentina. El enfoque de Subirats estará puesto en transformar a las señales como Pakapaka o Encuentro en unidades autosustentables o, en su defecto, en plataformas que puedan ser gestionadas por productoras independientes bajo un esquema de riesgo compartido. Operadores del mercado audiovisual indicaron que este movimiento podría abrir nuevas oportunidades de negocios para empresas del sector privado que buscan acceder a la infraestructura de distribución del Estado, aunque también advirtieron sobre los desafíos legales que implica la modificación de los estatutos de las sociedades anónimas unipersonales que hoy controlan estos activos.
En términos de gestión cotidiana, la Subsecretaría deberá lidiar con la obsolescencia técnica de algunas emisoras de Radio Nacional en el interior del país y con la necesidad de modernizar los sistemas de transmisión de la Televisión Pública. La orden de la Casa Rosada es clara: no habrá partidas extraordinarias para renovación de equipamiento, por lo que Subirats deberá buscar financiamiento externo o asociaciones estratégicas para mantener la operatividad mínima de las señales. Este escenario de austeridad extrema pone a prueba la capacidad de negociación del nuevo funcionario con los sindicatos del sector, que ya han manifestado su rechazo a cualquier intento de achicamiento que comprometa la estabilidad laboral de los empleados de planta permanente.
La gestión de Subirats se iniciará con el foco puesto en el cumplimiento de las metas de reducción de déficit establecidas por la Jefatura de Gabinete para el cierre del ejercicio anual. El próximo paso clave será la presentación de un plan detallado de reestructuración para el primer trimestre de 2027, el cual definirá qué señales permanecerán bajo control estatal y cuáles serán transferidas total o parcialmente a la órbita privada. La tensión entre la necesidad de mantener la soberanía informativa en zonas remotas y la urgencia fiscal del Gobierno nacional será el eje que atraviese los primeros meses de su mandato al frente de la Subsecretaría.