TECNOLOGÍA

Expertos advierten riesgos de la IA en la privacidad y la infancia

El especialista Daniel Stilerman alertó sobre la exposición de datos personales, el impacto cognitivo en menores y la falta de legislación clara frente al avance de sistemas como ChatGPT y Claude.

Redacción El Capitán 23 de julio de 2026 6 min de lectura
Expertos advierten riesgos de la IA en la privacidad y la infancia
Foto: Infobae

El experto en Big Data Daniel Stilerman advirtió este martes en Buenos Aires sobre los riesgos críticos de la inteligencia artificial en la privacidad, el empleo y el desarrollo cognitivo infantil, ante el vacío legal vigente.

La aceleración en la capacidad de los sistemas de inteligencia artificial (IA) para detectar fallas de seguridad y procesar volúmenes masivos de información personal plantea un escenario de vulnerabilidad para el usuario promedio. Según explicaron analistas del sector tecnológico, la mejora sustancial en las capacidades de programación de modelos como ChatGPT de OpenAI o Claude de Anthropic incrementó la eficiencia de estas herramientas, pero también su potencial uso malintencionado. Stilerman subrayó que, si bien estos sistemas carecen de conciencia o voluntad propia, han demostrado una habilidad creciente para explotar vulnerabilidades en otros softwares, lo que obligó a las empresas desarrolladoras a restringir el acceso a sus versiones más potentes para evitar actividades ilegales. En este sentido, la recomendación técnica para quienes utilizan estas plataformas de forma profesional es optar por versiones pagas, ya que ofrecen protocolos de control de datos más estrictos y garantizan que la información volcada no sea utilizada para el entrenamiento de futuros modelos sin consentimiento explícito.

La gestión de la privacidad se convirtió en el eje central de la disputa por el poder tecnológico, bajo la premisa de que la acumulación de datos personales se traduce directamente en una ventaja competitiva para las corporaciones. De acuerdo con fuentes del mercado de ciberseguridad, la responsabilidad legal por el uso de estas herramientas recae actualmente de forma casi exclusiva sobre el usuario final, debido a que los términos y condiciones de las empresas líderes están diseñados para cubrir vacíos de jurisprudencia. Stilerman enfatizó que la falta de leyes específicas genera una incertidumbre jurídica significativa ante posibles daños causados por alucinaciones de la IA, término técnico que describe cuando el sistema genera información falsa con apariencia de veracidad. Este fenómeno ya provocó incidentes documentados en estudios jurídicos y consultoras internacionales, donde se presentaron informes basados en datos inexistentes creados por algoritmos, lo que refuerza la necesidad de una supervisión humana constante y crítica sobre cada resultado obtenido.

Contexto

El debate sobre la regulación de la inteligencia artificial ocurre en un momento de transición global, donde potencias como China ya comenzaron a implementar normativas estrictas. El gobierno chino estableció recientemente que cualquier agente de IA con apariencia humana o que simule empatía debe aclarar explícitamente su naturaleza artificial para evitar manipulaciones psicológicas en los usuarios. Este antecedente marca un contraste con la situación en Occidente, donde la legislación todavía corre por detrás de la innovación técnica. Históricamente, la adopción de nuevas tecnologías en el ámbito laboral y educativo en Argentina ha seguido patrones de informalidad inicial, pero la velocidad de la IA generativa no tiene precedentes comparables con la llegada de internet o la telefonía móvil. La preocupación actual de los especialistas radica en que, a diferencia de herramientas anteriores, la IA no solo automatiza tareas mecánicas, sino que interviene en procesos de razonamiento lógico y creación de contenido, lo que altera las bases de la formación intelectual y profesional.

En el ámbito educativo, la preocupación se traslada al impacto directo en las capacidades cognitivas de las nuevas generaciones. Investigaciones recientes citadas por especialistas del área pedagógica indican que los estudiantes que resuelven problemas matemáticos o de lógica mediante asistencia algorítmica muestran una comprensión significativamente menor del proceso que aquellos que trabajan de forma analógica. Stilerman fue tajante al respecto, sugiriendo que el uso de IA en las escuelas debería ser restringido o eliminado para garantizar que los niños enfrenten desafíos intelectuales por sí mismos antes de delegar el pensamiento en una máquina. Esta postura se fundamenta en que la resolución autónoma de problemas es el pilar del desarrollo de la inteligencia, y la mediación tecnológica temprana podría atrofiar habilidades críticas de aprendizaje. Aunque la IA puede funcionar como un complemento pedagógico bajo supervisión adulta, el riesgo de una dependencia absoluta en etapas formativas es considerado un retroceso en la calidad educativa global.

Impacto

El impacto de esta tecnología se extiende de forma inmediata al mercado laboral, donde la reconfiguración de tareas está forzando una actualización masiva de perfiles profesionales. Si bien los despidos masivos reportados en los últimos meses no siempre están vinculados directamente al reemplazo por IA, la tendencia indica que las empresas buscan perfiles que sepan operar estas herramientas para aumentar la productividad. No obstante, la experiencia en mercados internacionales demostró que el reemplazo total de humanos por sistemas automatizados suele fallar en tareas que requieren criterio ético o contexto cultural, obligando a muchas compañías a recontratar personal especializado que había sido desvinculado. En términos de derechos laborales, algunos países ya están legislando para que el reemplazo por IA no sea considerado una causa justa de despido sin indemnización, buscando proteger la estabilidad del trabajador frente a la automatización acelerada.

La transformación digital plantea un desafío ético sobre la transparencia de la información y la soberanía de los datos individuales. La recomendación de los expertos para los trabajadores y ciudadanos es la formación continua en el uso de estas plataformas, no solo para mejorar su competitividad, sino para comprender los límites de la herramienta y evitar ser víctimas de desinformación o filtraciones de datos sensibles. La industria tecnológica se encuentra en una fase de prueba y error donde la responsabilidad individual sigue siendo la principal barrera de defensa ante los fallos del sistema. El futuro inmediato dependerá de la capacidad de los Estados para generar marcos regulatorios que protejan la privacidad sin asfixiar la innovación, mientras la sociedad civil se adapta a una convivencia donde la distinción entre lo humano y lo artificial es cada vez más difusa.

Hacia adelante, la tensión se centrará en la implementación de leyes de etiquetado de contenido generado por IA y en la creación de tribunales especializados para dirimir conflictos de propiedad intelectual y responsabilidad civil. Se espera que en el próximo semestre el Congreso de la Nación reciba nuevos proyectos de ley que busquen regular el uso de algoritmos en la administración pública y el sector privado, siguiendo las recomendaciones de organismos internacionales. La evolución de estas normativas determinará si la inteligencia artificial se consolida como un motor de desarrollo o como una fuente de desigualdad y pérdida de autonomía personal.

Fuente: Infobae

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Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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