El periodista Roberto Gómez reclamó formalmente que la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) otorgue a Luis de la Fuente un rol de manager integral con autonomía absoluta tras su desempeño en la reciente Copa del Mundo.
La propuesta, presentada durante una intervención en el programa La Tribu de Radio MARCA el 22 de julio de 2026, busca transformar la estructura jerárquica de la selección española. Según fuentes cercanas a la dirigencia deportiva, la intención es que el técnico riojano asuma la responsabilidad de todas las categorías inferiores además de la selección absoluta. Gómez fue tajante al comparar la influencia del entrenador con las máximas leyendas del fútbol mundial, asegurando que este torneo debe ser recordado como el Mundial de Luis de la Fuente, situándolo al nivel histórico de figuras como Diego Maradona en 1986, Zinedine Zidane en 1998 o Ronaldo en 2002. Esta valoración no solo responde a los resultados obtenidos en el campo de juego, sino a la gestión de un grupo que, bajo su mando, logró consolidar una identidad competitiva que el periodista considera única en la historia reciente del conjunto nacional.
El planteo técnico-administrativo de Gómez sugiere que De la Fuente debe disponer de una independencia operativa que lo proteja de las interferencias políticas internas de la RFEF. De acuerdo con analistas del fútbol europeo, el modelo propuesto se asemeja a la figura del manager británico, donde el entrenador tiene la última palabra en la planificación deportiva a largo plazo. Gómez enfatizó que el seleccionador debe contar con un equipo de trabajo que no dependa de las decisiones de los presidentes de las federaciones territoriales ni de empleados administrativos de rango intermedio. Para el periodista, la clave del éxito futuro reside en otorgar esa libertad total que ostentan los grandes referentes de la gestión deportiva en clubes de élite. En sus declaraciones, subrayó que el técnico llegó al cargo de puntillas, sin el ruido mediático de otros nombres, pero que su trayectoria en las categorías formativas de la federación le otorga la autoridad moral y técnica para comandar el proyecto integral de España.
Contexto
Luis de la Fuente asumió la dirección técnica de la selección absoluta de España tras la salida de Luis Enrique luego del Mundial de Qatar 2022. Su designación fue inicialmente cuestionada por sectores de la prensa que preferían nombres de mayor perfil mediático, pero su conocimiento profundo de la cantera española, tras años de éxito en las categorías Sub-19 y Sub-21, resultó determinante para su ratificación. Durante su ciclo, España logró conquistar la Nations League y la Eurocopa 2024, consolidando un proceso que culminó con una actuación destacada en la cita mundialista de 2026. Los antecedentes muestran que la RFEF ha mantenido históricamente una estructura donde el director deportivo y el seleccionador comparten responsabilidades, un esquema que Gómez ahora propone disolver para centralizar el poder en la figura del entrenador riojano. Este pedido de reforma estructural ocurre en un momento de transición institucional para la federación, que busca estabilidad tras años de intervenciones y cambios en su cúpula directiva.
La comparación con figuras históricas como Alex Ferguson en el Manchester United, Arsène Wenger en el Arsenal o Diego Simeone en el Atlético de Madrid no es casual. Estos entrenadores lograron sostener proyectos de más de una década gracias a un control total sobre las áreas de scouting, formación y táctica del primer equipo. En el ámbito de las selecciones nacionales, este modelo es menos frecuente debido a la naturaleza intermitente del trabajo de campo, pero Gómez sostiene que la estructura de la RFEF permite una integración vertical donde De la Fuente supervise desde la Sub-15 hasta la mayor. Según operadores del mercado deportivo, esta centralización permitiría unificar criterios metodológicos y evitar las filtraciones de intereses externos que suelen afectar las convocatorias y la planificación de los torneos internacionales. La propuesta busca blindar al cuerpo técnico actual frente a los vaivenes políticos que suelen sacudir a la Ciudad del Fútbol de Las Rozas.
Impacto
La implementación de un modelo de manager para Luis de la Fuente transformaría radicalmente la gobernanza de la RFEF, desplazando el poder de decisión de los despachos administrativos hacia el campo de juego. Expertos en gestión deportiva indican que este cambio afectaría directamente la relación con las federaciones territoriales, que perderían peso en la toma de decisiones sobre el desarrollo del fútbol base. Por otro lado, el impacto en los jugadores sería de una mayor previsibilidad, ya que el proyecto no dependería de resultados inmediatos sino de una planificación estructural. La figura de De la Fuente se convertiría así en el eje central de una marca selección que busca distanciarse de las polémicas institucionales que han rodeado a la federación en el pasado reciente. Para el hincha y el socio, esto representaría una garantía de continuidad en el estilo de juego y en la promoción de talentos jóvenes que ya conocen la metodología del entrenador desde las juveniles.
A nivel internacional, España se posicionaría como una federación de vanguardia al adoptar un sistema de gestión que prioriza la estabilidad técnica por sobre la política. Fuentes institucionales sugieren que este movimiento podría atraer mayores inversiones en patrocinio, al asociar la imagen de la selección a un proyecto sólido y personificado en un líder con alta aprobación pública. Sin embargo, la resistencia interna de los sectores que hoy controlan las áreas de selecciones nacionales podría generar una tensión política considerable dentro de la RFEF. La propuesta de Gómez pone sobre la mesa el debate sobre si el éxito deportivo debe traducirse automáticamente en poder administrativo, una discusión que marcará la agenda de la federación en los próximos meses mientras se define la renovación del contrato del seleccionador y las condiciones de su permanencia de cara al próximo ciclo mundialista.
El próximo paso para la RFEF será evaluar la viabilidad estatutaria de otorgar estas atribuciones extraordinarias a Luis de la Fuente. Se espera que en las próximas semanas la junta directiva mantenga reuniones clave para definir si se avanza hacia este modelo de gestión integral o si se mantiene el esquema tradicional de dirección deportiva compartida. La presión mediática y el respaldo de figuras influyentes como Roberto Gómez sugieren que el debate está lejos de cerrarse, mientras el seleccionador mantiene su postura de perfil bajo a la espera de una definición formal sobre su futuro y el alcance de sus responsabilidades dentro de la estructura del fútbol español.