MUNDIAL 2026

Hinchas argentinos agotan vuelos a Nueva York para la final del

Aerolíneas Argentinas despachó tres vuelos especiales hacia Estados Unidos ante la alta demanda de pasajes que superan los US$5.000 para presenciar el partido decisivo frente a España.

Redacción El Capitán 17 de julio de 2026 6 min de lectura
Hinchas argentinos agotan vuelos a Nueva York para la final del
Foto: La Nación

Tres vuelos especiales de Aerolíneas Argentinas partieron desde el Aeropuerto Internacional de Ezeiza con destino a Nueva York para trasladar a cientos de hinchas que asistirán a la final de la Copa del Mundo entre Argentina y España.

La movilización masiva hacia los Estados Unidos generó un impacto inmediato en el mercado aerocomercial y en los sistemas de reventa de entradas. Según informaron fuentes de la línea de bandera, los pasajes para las dos primeras frecuencias especiales se agotaron en menos de 12 horas, a pesar de que los precios en clase económica se ubicaron en un piso de US$5.000, mientras que los tickets en clase ejecutiva alcanzaron los US$10.000. La demanda obligó a la compañía a programar una tercera salida para el sábado a las 22:00, con un costo de US$2.200 solo por el tramo de ida. Operadores del sector turístico indicaron que el flujo de pasajeros se disparó tras la victoria argentina ante Inglaterra, lo que derivó en una carrera contra el reloj para asegurar logística y alojamiento en una de las sedes más costosas del certamen.

Entre los pasajeros que iniciaron el trayecto hacia el New Jersey Stadium se encuentran perfiles diversos que comparten un denominador común: una inversión financiera sin precedentes para un evento deportivo. Pablo Ezequiel Becerra, un abogado oriundo de General Rodríguez, relató que su travesía comenzó apenas finalizó la semifinal, cuando tras cuatro horas de espera en la fila virtual de la FIFA logró obtener una entrada oficial. Posteriormente, debió desembolsar una cifra significativa para el traslado aéreo. “Ya gasté US$15.500 y todavía no llegué”, señaló el profesional, quien calificó el encuentro como un acontecimiento histórico. Su caso refleja la tendencia de muchos simpatizantes que priorizaron el ticket del partido antes que el transporte, enfrentando luego la escasez de plazas aéreas hacia el aeropuerto John F. Kennedy.

En contraste, otros hinchas optaron por asegurar primero el arribo a territorio estadounidense. Lautaro, un joven de 27 años dedicado a la importación de repuestos para motos en Parque Leloir, decidió viajar junto a su familia tras la remontada ante el seleccionado inglés. Para este grupo, la prioridad fue el asiento en el avión, considerado el recurso más escaso en las horas posteriores a la clasificación. Una vez garantizado el vuelo, Lautaro adquirió entradas en el mercado de reventa por un valor de US$7.000 cada una. Este esquema de gastos, que incluye estadías breves y regresos inmediatos programados para el lunes posterior al partido, sitúa el costo promedio de la experiencia mundialista por encima de los US$12.000 por persona, de acuerdo con estimaciones de consultoras de consumo.

Contexto

La clasificación de la Selección Argentina a una nueva final del mundo se produce en un escenario de alta fidelidad por parte de su hinchada, que ya había demostrado una capacidad de movilización similar durante el Mundial de Qatar 2022. En aquella oportunidad, la dinámica de los vuelos especiales también fue un factor determinante para la presencia nacional en las tribunas de Doha. Hernán, un porteño de 50 años que estuvo presente en la cita qatarí, explicó que en esta ocasión decidió anticiparse comprando su entrada por US$8.000 antes de disputar la semifinal, basándose en la confianza que genera el rendimiento del equipo actual. La logística para llegar a Nueva York, sin embargo, resultó más compleja de lo previsto debido a la saturación de las rutas tradicionales y el encarecimiento de las escalas intermedias.

El fenómeno no se limitó a quienes utilizaron la aerolínea de bandera. Cientos de argentinos buscaron alternativas en compañías internacionales como American Airlines, enfrentando periplos que incluyen múltiples tramos terrestres y aéreos. Andrés Serviña, residente de Viedma, ejemplificó esta situación al viajar 500 kilómetros por tierra hasta Trelew para tomar un vuelo hacia Buenos Aires, desde donde partiría hacia Miami y finalmente Nueva York. Con un pasaje obtenido por $1,8 millones tras una búsqueda intensiva, Serviña representa al sector de hinchas que viaja sin entrada asegurada, apostando a las negociaciones de último momento en las inmediaciones del estadio o a través de plataformas digitales de intercambio, impulsados por la frustración de no haber podido asistir a finales anteriores como la de Brasil 2014.

Impacto

El impacto económico de esta movilización se traduce en una transferencia directa de divisas hacia el exterior en concepto de servicios turísticos y entradas, en un momento donde el acceso al dólar para viajes internacionales mantiene restricciones vigentes en el mercado local. Fuentes del sector financiero estiman que el gasto total de la delegación de hinchas que parte desde Buenos Aires superará los US$50 millones en apenas 72 horas. Además, la presión sobre los precios de los tickets de reventa en Nueva Jersey ha escalado a niveles críticos, con valores que no bajan de los US$7.000 para las ubicaciones más alejadas del campo de juego, lo que representa un incremento del 800% respecto a los precios originales de venta oficial.

Desde el punto de vista institucional, el operativo de Aerolíneas Argentinas refuerza su rol como transportador logístico en eventos de alta visibilidad, utilizando su flota de Airbus A330 para maximizar la capacidad de transporte en rutas de larga distancia. Para los usuarios, la principal barrera de entrada no ha sido solo el factor económico, sino la disponibilidad de la visa estadounidense, un requisito que filtró de manera natural la cantidad de viajeros potenciales. Aquellos que ya contaban con el permiso migratorio por viajes previos pudieron reaccionar con la velocidad necesaria para aprovechar las plazas disponibles en los vuelos especiales y regulares que conectan Ezeiza con la costa este de los Estados Unidos.

Con la partida del último vuelo programado para la noche del sábado, la atención se traslada ahora a la logística de seguridad en Nueva York y Nueva Jersey, donde se espera una concentración masiva de argentinos sin tickets oficiales. La tensión pendiente radica en la capacidad de los sistemas de control para gestionar a miles de personas que buscarán un lugar en el estadio hasta minutos antes del inicio del encuentro. El próximo paso para estos viajeros será el ingreso a territorio norteamericano, donde comenzará la cuenta regresiva para una final que promete paralizar la actividad en Argentina y movilizar una economía paralela de servicios en torno al seleccionado nacional.

Fuente: La Nación

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Información publicada por La Nación.

Redacción El Capitán

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