Tigre goleó 3-0 a Nacional de Uruguay este martes en el Estadio Gran Parque Central de Montevideo, por el partido de ida de los 16avos de final de la Copa Sudamericana, bajo un clima de fuerte hostilidad deportiva.
El encuentro estuvo precedido por una maniobra de los encargados del estadio uruguayo, quienes utilizaron los altoparlantes para reproducir “Superestrella”, la canción de la artista española Aitana. El tema se convirtió en el emblema de la selección de España durante el Mundial 2026, certamen donde el equipo europeo derrotó a Argentina por 1-0 en la final disputada apenas 48 horas antes en Nueva Jersey. Según operadores del ámbito deportivo rioplatense, la elección musical buscó afectar anímicamente a la delegación argentina y a los simpatizantes del Matador que cruzaron el Río de la Plata, aunque la respuesta del equipo de Sebastián Domínguez fue contundente desde el inicio del juego.
La superioridad futbolística de Tigre se manifestó antes de cumplirse los dos minutos de juego. Un tiro libre ejecutado desde la zona media encontró a Alan Barrionuevo, quien asistió de cabeza a Jalil Elías para que este definiera de derecha frente al arco custodiado por el conjunto oriental. Pese a que el VAR demoró tres minutos en revisar la posición de Elías respecto al defensor Sebastián Coates, el árbitro ratificó el 1-0. El dominio visitante se consolidó sobre el cierre de la primera etapa, cuando Ignacio Russo culminó una jugada colectiva de tres pases rápidos con un derechazo esquinado que sentenció el 2-0 parcial antes del descanso. Fuentes de la organización del torneo indicaron que el rendimiento de Nacional fue duramente cuestionado por su propia parcialidad, que despidió al equipo con silbidos.
En el complemento, la situación se agravó para el equipo uruguayo tras la expulsión de Bruno Zuculini. El mediocampista recibió su segunda tarjeta amarilla por una infracción sobre Gonzalo “Pity” Martínez, dejando a Nacional con diez hombres y sin capacidad de reacción. Tigre aprovechó los espacios y, a diez minutos del final, Elías Cabrera selló el 3-0 definitivo tras una asistencia de taco de Víctor Moreno. El resultado deja a la serie prácticamente definida a favor del equipo argentino, que supo sobreponerse a la baja temprana de Bruno Leyes, quien debió ser retirado en camilla por una lesión en el hombro a los 20 minutos del primer tiempo, siendo reemplazado por Martín Garay.
Contexto
Este enfrentamiento se produjo en un momento de alta sensibilidad para el fútbol argentino, tras la derrota de la Selección Nacional en la final de la Copa del Mundo 2026 frente a España el pasado domingo 19 de julio. La canción “Superestrella”, perteneciente al álbum Cuarto Azul de Aitana, fue el sonido constante en cada estadio donde La Roja obtuvo victorias durante su camino al título. La utilización de este recurso por parte de la dirigencia de Nacional se enmarca en la histórica rivalidad futbolística entre Argentina y Uruguay, potenciada por el reciente desenlace mundialista en Estados Unidos.
Tigre accedió a esta instancia de playoffs tras finalizar en la segunda posición del Grupo A de la Copa Sudamericana, mostrando una regularidad que hoy lo posiciona como un candidato serio en la llave. Por el contrario, Nacional llegó a esta fase luego de una campaña decepcionante en la Copa Libertadores, donde quedó eliminado al terminar tercero en su zona de grupos. De acuerdo con analistas del mercado futbolístico regional, la crisis deportiva del club uruguayo se profundizó con esta derrota en casa, lo que pone en duda la continuidad de su cuerpo técnico ante la falta de respuestas tácticas frente a un rival que se mostró ordenado y eficaz.
Impacto
El triunfo de Tigre no solo representa una ventaja deportiva casi irreversible para el partido de vuelta, sino que también funciona como un desagravio institucional tras las provocaciones recibidas en Montevideo. Desde el club de Victoria, la respuesta oficial se dio a través de las redes sociales con un mensaje directo: “Tranquilos, la música la puso la gente del Matador”, en referencia al aliento de su hinchada que opacó los intentos de burla locales. Este resultado fortalece la imagen del fútbol argentino en el plano continental, demostrando resiliencia apenas dos días después del golpe anímico que significó la final perdida por el equipo de Lionel Messi.
Asimismo, el gesto de los jugadores de Tigre al ingresar con una bandera que rezaba “Campeones son los que nunca se rinden… Gracias selección” fue respaldado por la Asociación del Fútbol Argentino (AFA). El presidente de la entidad, Claudio “Chiqui” Tapia, confirmó que la Conmebol autorizó estos homenajes en todos los partidos de los clubes argentinos en competencias internacionales durante esta semana. Este marco institucional refuerza la cohesión entre los clubes locales y el seleccionado nacional, transformando un clima de burla externa en un motor de motivación para los planteles que siguen en competencia sudamericana.
La definición de la serie tendrá lugar el próximo martes en el Estadio José Dellagiovanna de Victoria. El ganador de este cruce ya tiene rival confirmado para los octavos de final: Montevideo City Torque de Uruguay, equipo que ya se encuentra clasificado tras ganar su grupo. Tigre buscará ratificar su gran momento y cerrar una clasificación que lo consolide entre los mejores dieciséis equipos del certamen, mientras que Nacional deberá buscar una remontada histórica en suelo argentino para evitar un fracaso prematuro en la temporada internacional.