Un micro de larga distancia cayó desde un puente de seis metros de altura en la Ruta Nacional 7, a la altura de Carmen de Areco, dejando un saldo de múltiples heridos y un chofer desaparecido tras el siniestro.
El accidente ocurrió durante la madrugada de este viernes en el kilómetro 140 de la mencionada traza nacional, específicamente sobre el puente que cruza el Arroyo La Guardia. El vehículo, perteneciente a la empresa TAC, transportaba al menos a 20 pasajeros y cumplía un trayecto que unía la ciudad cordobesa de Laboulaye y la provincia de San Luis con el partido bonaerense de Moreno como destino final. Según indicaron fuentes de los servicios de emergencia y bomberos voluntarios que trabajaron en el lugar, el ómnibus perdió la estabilidad mientras circulaba por la zona elevada del camino, lo que provocó que traspasara las defensas laterales y terminara impactando contra el lecho del arroyo. Las primeras pericias realizadas por la Policía de la Provincia de Buenos Aires sugieren que las condiciones climáticas adversas, caracterizadas por ráfagas de viento de gran intensidad, fueron el factor determinante en la pérdida de control de la unidad de gran porte.
Entre los heridos trasladados de urgencia al Hospital Municipal de Carmen de Areco se encuentra un bebé, quien recibió atención inmediata y permanece bajo observación médica junto a otros pasajeros con politraumatismos de diversa consideración. Los testimonios recogidos en el lugar por las autoridades sanitarias y policiales coinciden en la violencia del impacto y la rapidez con la que se desencadenó la tragedia. Maximiliano, uno de los pasajeros que resultó con lesiones leves, relató que el vuelco se produjo en cuestión de segundos mientras el micro ascendía hacia la parte más alta del puente. De acuerdo con su declaración ante los efectivos policiales, el caos se apoderó del habitáculo cuando el vehículo comenzó a inclinarse. El testigo también aportó un dato que mantiene en vilo a los rescatistas: uno de los choferes habría intentado saltar de la unidad en movimiento al notar que la caída era inevitable. Según esta versión, el conductor abrió la puerta lateral mientras el micro todavía rodaba, pero tras el impacto final no pudo ser localizado en las inmediaciones del arroyo.
El operativo de rescate desplegado en la zona incluyó dotaciones de bomberos de Carmen de Areco y ambulancias del sistema de salud local, quienes trabajaron durante varias horas para liberar a las personas que habían quedado atrapadas entre los asientos y los restos de la carrocería. Fuentes del Ministerio de Seguridad bonaerense confirmaron que la búsqueda del chofer desaparecido se extendió por las márgenes del Arroyo La Guardia y sectores aledaños, sin resultados positivos hasta el momento. Los peritos mecánicos de la fuerza provincial iniciaron las tareas de relevamiento de huellas de frenado y estado de los neumáticos para determinar si existió alguna falla técnica adicional que, sumada al factor climático, pudiera haber contribuido al siniestro. La visibilidad en el momento del accidente era reducida debido a la hora y a la persistencia de vientos cruzados que suelen afectar ese tramo de la ruta 7, conocido por su exposición a las inclemencias meteorológicas en zonas de puentes y terraplenes elevados.
Contexto
La Ruta Nacional 7 es una de las arterias viales más importantes de la Argentina, ya que conecta la Ciudad Autónoma de Buenos Aires con la frontera con Chile, atravesando las provincias de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba, San Luis y Mendoza. El tramo que atraviesa Carmen de Areco ha sido objeto de diversas obras de transformación en autopista y autovía en los últimos años, con el objetivo de reducir la alta tasa de siniestralidad que históricamente ha caracterizado a esta vía. Sin embargo, el sector del puente sobre el Arroyo La Guardia conserva características técnicas que requieren extrema precaución ante fenómenos climáticos como los registrados esta madrugada. Antecedentes viales en la región indican que los vientos laterales en zonas de puentes representan un riesgo crítico para vehículos de gran altura, como los micros de doble piso, que presentan una mayor superficie de resistencia al aire y son más susceptibles a perder la estabilidad lateral.
La empresa TAC, responsable del servicio accidentado, opera rutas de media y larga distancia conectando el centro del país con el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). El trayecto desde Laboulaye, en el sur de Córdoba, es una ruta frecuente para trabajadores y familias que se desplazan hacia el conurbano bonaerense. Históricamente, la seguridad en el transporte de pasajeros de larga distancia ha estado bajo la lupa de la Comisión Nacional de Regulación del Transporte (CNRT), organismo que deberá auditar los registros de descanso de los choferes y el estado de mantenimiento de la unidad siniestrada. Este accidente se suma a una serie de incidentes viales ocurridos en rutas nacionales durante la temporada invernal, donde la combinación de asfalto húmedo, ráfagas de viento y visibilidad reducida incrementa exponencialmente las probabilidades de despistes y vuelcos en zonas críticas de la infraestructura vial.
Impacto
Este siniestro vial genera una inmediata preocupación en las autoridades de transporte y seguridad vial debido a la recurrencia de accidentes que involucran unidades de transporte de pasajeros en condiciones climáticas adversas. El impacto directo se centra en la salud de los 20 pasajeros afectados, quienes ahora enfrentan procesos de recuperación y, en algunos casos, traslados a centros de mayor complejidad dependiendo de la evolución de sus cuadros clínicos. La desaparición del chofer añade una dimensión de incertidumbre legal y operativa a la investigación, ya que su testimonio es clave para reconstruir las maniobras previas al desbarrancamiento. Operadores del sector de transporte de larga distancia señalaron que este tipo de hechos suele derivar en nuevas revisiones sobre los protocolos de circulación en condiciones de alerta meteorológica, especialmente en tramos de ruta que presentan elevaciones o puentes sin protecciones laterales reforzadas.
Desde el punto de vista logístico, el accidente provocó demoras significativas en la circulación de la Ruta 7, una vía fundamental para el transporte de cargas hacia el puerto de Buenos Aires y el interior del país. La necesidad de utilizar grúas de gran porte para remover la unidad del lecho del arroyo obligó a las autoridades viales a realizar cortes parciales y desvíos, afectando el flujo comercial de la jornada. Asimismo, el hecho reaviva el debate sobre la seguridad de los ómnibus de doble piso en rutas argentinas, un tema que ha sido recurrente en la agenda del Ministerio de Transporte debido a la inestabilidad que estas unidades demuestran ante vientos transversales. La comunidad de Carmen de Areco, por su parte, se vio movilizada por el despliegue sanitario, poniendo a prueba la capacidad de respuesta de su hospital municipal ante una emergencia de múltiples víctimas.
Las próximas horas serán fundamentales para determinar el paradero del conductor desaparecido y para obtener un parte médico definitivo sobre el estado de salud del bebé y los demás pasajeros internados. La Fiscalía de turno de Mercedes ha iniciado una causa por lesiones culposas y averiguación de paradero, mientras se espera que las condiciones climáticas mejoren para facilitar las tareas de los peritos en el lugar del vuelco. El análisis de las cámaras de seguridad de los peajes cercanos y el tacógrafo del micro permitirán establecer la velocidad exacta a la que circulaba la unidad al momento de enfrentar la ráfaga de viento que desencadenó la caída al vacío.