INTERNACIONAL

Borja Iglesias y el Gobierno francés repudian dichos de Mariano Rajoy

El delantero Borja Iglesias y autoridades de Francia calificaron de racistas las declaraciones del expresidente español sobre la composición étnica de la selección gala en el Mundial.

Redacción El Capitán 13 de julio de 2026 5 min de lectura
Borja Iglesias y el Gobierno francés repudian dichos de Mariano Rajoy
Foto: Marca

El delantero del Real Celta, Borja Iglesias, cuestionó hoy las declaraciones del expresidente Mariano Rajoy sobre la selección de Francia, tras aterrizar en España luego de que el exmandatario afirmara que el equipo galo carece de ciudadanos franceses nativos.

La controversia se desató a partir de una columna de opinión publicada por Rajoy en el medio El Debate, donde el referente del Partido Popular (PP) analizó el rendimiento deportivo de los dirigidos por Didier Deschamps. En su escrito, el exjefe del Ejecutivo español elogió el “altísimo nivel” de la plantilla, pero sentenció que el conjunto compite “sin franceses”, en una clara alusión al origen étnico y las raíces africanas de la mayoría de sus integrantes. Estas palabras generaron una reacción inmediata en el ámbito deportivo y diplomático, provocando un cruce de declaraciones que escaló hasta los despachos más altos del Palacio del Elíseo y la Casa Rosada española. Según fuentes del entorno del jugador, Iglesias recibió la noticia con sorpresa y decepción, manifestando que en la sociedad multicultural actual resulta anacrónico cuestionar la identidad nacional basada en el origen de los padres o el color de piel.

Borja Iglesias, quien forma parte del proceso de la selección española, fue tajante al ser consultado por la prensa sobre la postura de Rajoy. El atacante gallego defendió la riqueza de la diversidad y subrayó que Francia es una nación potente precisamente por la integración de personas de distintos orígenes. “Me sorprende que a esta altura estemos con estas cosas porque entiendo ya la vida y la sociedad multicultural”, expresó el futbolista, quien además agregó que este tipo de comentarios le generan “pena”, aunque intentó matizar la intención del expresidente pidiendo mayor cuidado en el discurso público. Para el delantero, la variedad es un activo fundamental tanto en España como en el resto de Europa, y advirtió que los jugadores profesionales no deberían verse sometidos a exámenes de nacionalidad basados en prejuicios externos.

Contexto

El episodio ocurre en la antesala de las semifinales del Mundial, donde España y Francia deben enfrentarse para definir un finalista. Históricamente, la selección francesa ha sido objeto de debates sobre la identidad nacional desde el éxito de la generación de 1998, conocida como la selección “Black, Blanc, Beur” (Negra, Blanca, Árabe). Sin embargo, en los últimos años, los ataques hacia figuras como Kylian Mbappé se han intensificado. De los 26 jugadores convocados por Deschamps para este torneo, solo tres nacieron fuera del territorio francés: Marcus Thuram, Michael Olise y Brice Samba. El resto de la plantilla nació en suelo galo, lo que convierte técnicamente a las declaraciones de Rajoy en una falacia fáctica. Este antecedente se suma a otros ataques recientes, como los proferidos por la senadora paraguaya Celeste Amarilla, quien también cargó contra las raíces africanas del capitán francés, evidenciando una tendencia de discursos xenófobos en la política internacional.

La respuesta institucional de Francia no se hizo esperar y fue de una dureza inusual para el protocolo diplomático entre ambos países. El ministro del Interior francés, Laurent Nuñez, calificó las palabras de Rajoy como “absolutamente inaceptables” y “aberrantes”, asegurando que no reflejan la realidad de una República donde todos tienen su lugar independientemente de su religión o procedencia. En la misma línea, la ministra delegada de la Francofonía, Éléonore Caroit, fue contundente al afirmar que “todos los jugadores del equipo de Francia son franceses, punto final”. Desde el ámbito deportivo, el presidente de la Federación Francesa de Fútbol (FFF), Philippe Diallo, denunció un “tufo de racismo intolerable” y rechazó que sus futbolistas deban recibir certificados de nacionalidad por parte de un político extranjero.

Impacto

Este cruce de declaraciones ha generado una grieta profunda en el arco político español y amenaza con tensar las relaciones bilaterales con París. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, utilizó sus redes sociales para desmarcarse de su antecesor, afirmando que España es de quien la ama y la trabaja, y no de quien la “avergüenza con declaraciones xenófobas”. El impacto se extiende al Ministerio de Asuntos Exteriores, donde el titular José Manuel Albares calificó el comentario de “hiriente y peligroso”, advirtiendo que este tipo de posturas sabotean los esfuerzos diplomáticos, como el Tratado de Amistad con Francia. La situación ha dejado al Partido Popular en una posición incómoda, mientras que sectores de la oposición, como Podemos y el PSOE, han aprovechado para acusar a la derecha de mantener una mentalidad anclada en el pasado.

Incluso figuras con doble trayectoria nacional, como el ex primer ministro francés Manuel Valls, nacido en Barcelona, expresaron su dolor ante las palabras de Rajoy. Valls, quien compartió cumbres europeas con el expresidente español, señaló que lo dicho no es una ocurrencia pasajera sino una “confesión” de racismo, al asumir que un ciudadano negro no puede ser plenamente francés. Por su parte, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, vinculó el comentario con los periodos más oscuros de la gestión de Rajoy, calificándolo de “meme” de la derecha más radical. La tensión se traslada ahora al campo de juego, donde el clima previo al partido de semifinales ha quedado enrarecido por factores extradeportivos que obligarán a las autoridades de la FIFA a extremar las medidas de seguridad y los protocolos contra la discriminación.

El próximo paso será observar si el Partido Popular emite un comunicado oficial para rectificar o respaldar los dichos de su referente histórico. Mientras tanto, la selección de Francia se prepara para el duelo contra España bajo un fuerte respaldo de su gobierno y su federación, que han cerrado filas para proteger a los jugadores de los ataques externos. Se espera que en el inicio del encuentro de semifinales se realicen actos simbólicos contra el racismo, en un intento por desactivar la hostilidad generada por la columna de Rajoy. La resolución de este conflicto diplomático y social quedará supeditada a la capacidad de los actores políticos para bajar el tono de una discusión que ya trascendió lo estrictamente futbolístico.

Fuente: Marca

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Redacción El Capitán

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