La selección española de fútbol accedió a las semifinales de la Copa del Mundo tras vencer a Bélgica, alcanzando un récord histórico de 37 partidos oficiales sin conocer la derrota bajo la conducción técnica de Luis de la Fuente.
El equipo nacional español ratificó su condición de potencia dominante al instalarse entre los cuatro mejores equipos del planeta, un hito que no conseguía desde la obtención de su primera estrella en Sudáfrica 2010. Según datos oficiales de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), el ciclo de De la Fuente registra apenas dos caídas en 48 presentaciones: una derrota oficial ante Escocia en Glasgow el 28 de marzo de 2023 y un traspié en un amistoso frente a Colombia en Londres el 23 de marzo de 2024. Esta regularidad permitió al conjunto ibérico encadenar 36 encuentros invicto desde aquel duelo contra el equipo sudamericano, acercándose a la marca histórica de 37 partidos que ostenta la selección de Italia, registro que la propia España interrumpió en las semifinales de la Nations League 2021.
La solidez del proyecto español se refleja en la obtención de tres de las últimas cinco Eurocopas disputadas (2008, 2012 y 2024) y su presencia en tres de las cuatro finales de la Nations League celebradas hasta la fecha. En contraste, sus competidores directos muestran una irregularidad marcada en el mismo período. Francia, señalada como la gran favorita por su frente ofensivo compuesto por Kylian Mbappé, Ousmane Dembélé, Michael Olise, Bradley Barcola y Désiré Doué, acumula siete derrotas desde marzo de 2023. A pesar de su poderío, el equipo galo fue eliminado por España en las semifinales de la última Eurocopa y de la Nations League, consolidando la paternidad táctica del equipo de De la Fuente sobre el conjunto de Didier Deschamps.
Contexto
El presente éxito de España es el resultado de una transformación estructural iniciada por Luis Aragonés en 2008, quien impuso la mentalidad de “ganar, ganar y ganar”. Tras el ciclo dorado que incluyó el Mundial 2010, la selección atravesó una etapa de frustraciones en las citas mundialistas, quedando eliminada en la fase de grupos en Brasil 2014 y en octavos de final en Rusia 2018 y Qatar 2022, en ambos casos por la vía de los penales. La llegada de De la Fuente permitió amalgamar el talento joven proveniente de las categorías inferiores —donde España se coronó en el Europeo Sub-21 el año pasado— con una estructura táctica más directa y competitiva, alejándose de la posesión estéril que caracterizó procesos anteriores.
Mientras España ascendía, otras potencias históricas iniciaron procesos de declive pronunciado. Alemania, ganadora de cuatro estrellas, atraviesa una crisis institucional y deportiva sin precedentes tras quedar eliminada en dieciseisavos de final en esta edición, sumado a sus eliminaciones en primera ronda en 2018 y 2022. Desde marzo de 2023, el equipo germano suma 11 derrotas y no alcanza una final continental desde 1996. Por su parte, Italia vive un drama deportivo al acumular tres Mundiales consecutivos sin participación o sin superar cruces directos, registrando nueve caídas en el último ciclo. Incluso Brasil, que perdió su invicto histórico como local en eliminatorias ante Argentina, suma nueve derrotas desde marzo de 2023, incluyendo la reciente eliminación ante la Noruega de Erling Haaland.
Impacto
La consolidación de España como “bestia competitiva” altera el mapa del fútbol internacional, desplazando el eje de poder sudamericano y europeo tradicional. La Argentina de Lionel Scaloni, vigente campeona del mundo y de América, se mantiene como el principal escollo, aunque registra cuatro derrotas ante equipos de la CONMEBOL en el último año y medio. El impacto de la gestión de De la Fuente radica en la eficiencia: España es la única selección que nunca ha caído en su territorio en clasificaciones mundialistas, una estadística que refuerza su blindaje defensivo y su capacidad de adaptación a diferentes escenarios competitivos, ya sea en torneos cortos o en procesos de largo aliento.
La situación de Inglaterra y Portugal también resalta la excepcionalidad española. El equipo inglés, a pesar de su desarrollo en bases juveniles, sigue contando con un solo trofeo en sus vitrinas (1966) y suma cinco derrotas recientes, incluyendo la final de Berlín decidida por un gol de Mikel Oyarzabal. Portugal, bajo el mando de Roberto Martínez, logró la Nations League 2025 tras vencer a España en Múnich, pero falló en las instancias decisivas del Mundial al caer ante el conjunto español con un tanto de Mikel Merino. Estos resultados confirman que España no solo posee el mejor funcionamiento colectivo, sino que ha recuperado la jerarquía individual para definir partidos de alta tensión en los minutos finales.
El camino hacia la final en Dallas coloca a España ante el desafío de revalidar su dominio frente a una Argentina liderada por un Lionel Messi de 39 años, quien busca cerrar su ciclo profesional con un bicampeonato. La tensión pendiente radica en si el modelo de De la Fuente podrá quebrar la resistencia física de los equipos sudamericanos, su única asignatura pendiente en este ciclo histórico. Con el respaldo de las estadísticas y un plantel que combina juventud y experiencia, la selección española se posiciona no solo como candidata, sino como el estándar de excelencia al que aspiran el resto de las federaciones asociadas a la FIFA.