El futbolista argentino Lucas Trejo confirmó el fallecimiento de su esposa, Yanina Maranella, y sus hijos, Aarón y Ainhoa, tras el doble terremoto que sacudió a Venezuela el pasado miércoles 24 de junio en la zona de Playa Grande.
La tragedia familiar del defensor cordobés se desencadenó cuando dos sismos de gran magnitud afectaron la región costera, provocando el colapso de la estructura donde residía su familia. Según informaron fuentes de los equipos de rescate en La Guaira, los cuerpos de la mujer y los dos menores fueron localizados sin vida luego de varios días de búsqueda intensiva entre los restos de un edificio de departamentos. Trejo, quien se desempeña actualmente en el club Marítimo de La Guaira, utilizó sus redes sociales para expresar un último adiós a través de un mensaje directo: “Los amo, todos los días, por siempre”. La publicación fue acompañada por una fotografía de los cuatro integrantes del núcleo familiar, marcando el final de una angustiante espera que mantuvo en vilo al ambiente del fútbol sudamericano.
Durante las jornadas posteriores al desastre natural, el futbolista participó activamente en las tareas de remoción de escombros, según relataron sus allegados. Karen Trejo, hermana del deportista, detalló en declaraciones a medios cordobeses que Lucas permaneció incomunicado y en estado de shock mientras colaboraba con los brigadistas. Al momento del primer temblor, el marcador central se encontraba concentrado con su equipo en la ciudad de Caracas, preparándose para el debut en la Copa Venezuela. La distancia física y el colapso de las comunicaciones en el estado de Carabobo y las zonas aledañas dificultaron el contacto inicial, lo que llevó al jugador a realizar pedidos desesperados de auxilio mediante plataformas digitales antes de conocer el desenlace final. Fuentes institucionales del club Marítimo indicaron que el jugador recibió asistencia médica y psicológica inmediata tras el hallazgo.
El operativo de búsqueda se centró en la zona de Playa Grande, una de las áreas más castigadas por el movimiento telúrico. Aunque el epicentro del fenómeno se registró en la ciudad de Morón, la inestabilidad del suelo y la antigüedad de ciertas construcciones en La Guaira provocaron derrumbes fatales. Testigos presenciales y operadores de defensa civil señalaron que el edificio donde se encontraba la familia de Trejo sufrió un colapso estructural casi total en los primeros segundos del sismo. El defensor, de 38 años, había manifestado inicialmente su esperanza de que su esposa e hijos no estuvieran dentro de la propiedad al momento del siniestro, un deseo que se desvaneció con el correr de las horas y el avance de la maquinaria pesada en el lugar del desastre.
Contexto
Lucas Trejo nació el 29 de diciembre de 1987 en Córdoba y forjó una carrera profesional marcada por la resiliencia y el recorrido internacional. Sus inicios se remontan a los clubes Las Flores y Atalaya en la liga cordobesa, antes de emigrar a Europa a los 16 años por recomendación del exjugador José Luis Villarreal. En España, realizó pruebas en el club L’Escala bajo la supervisión técnica de Guillermo Hoyos, actual entrenador en el Inter Miami. Su trayectoria lo llevó luego al Atromitos de Grecia, para finalmente regresar a la Argentina y vestir las camisetas de Sportivo Belgrano, Racing de Córdoba e Instituto. Sin embargo, su consolidación definitiva ocurrió en Venezuela, país donde se radicó y alcanzó el éxito deportivo más importante de su vida profesional.
En el año 2017, Trejo se convirtió en una pieza fundamental del club Monagas, donde no solo fue titular indiscutido sino también capitán del equipo que se consagró campeón del torneo local. Su desempeño le permitió disputar la Copa Libertadores en 2018, estableciendo un vínculo estrecho con la sociedad venezolana y el fútbol de ese país. Tras un breve paso por otras ligas, el defensor regresó a Venezuela en febrero de este año para firmar contrato con el Marítimo de La Guaira. Esta decisión profesional fue la que motivó el traslado de su esposa Yanina y sus hijos Aarón y Ainhoa a la zona de Playa Grande, buscando estabilidad en lo que se proyectaba como el tramo final de su carrera deportiva antes del retiro.
Impacto
La magnitud de la tragedia ha generado una profunda conmoción en la comunidad deportiva de ambos países. El impacto de la pérdida de la familia Trejo trasciende lo personal, poniendo de manifiesto la vulnerabilidad de la infraestructura urbana en zonas de riesgo sísmico en Venezuela. Desde el Ministerio de Deporte y diversas organizaciones futbolísticas se han enviado mensajes de condolencias, mientras que el club Marítimo suspendió sus actividades oficiales en señal de duelo. La situación de Trejo, quien se encuentra bajo cuidados médicos debido al desgaste físico y emocional de los últimos días, refleja el drama de miles de ciudadanos afectados por el sismo que dejó un saldo aún no determinado de víctimas y daños materiales en el estado de Carabobo.
Para el fútbol argentino, el caso de Trejo representa una de las tragedias personales más graves que haya afectado a un deportista nacional en el exterior en la última década. La pérdida total de su núcleo familiar directo en un evento de esta naturaleza ha movilizado a excompañeros y entrenadores, quienes destacan la calidez humana del defensor. Expertos en psicología deportiva señalan que el proceso de recuperación para un atleta de 38 años, en el cierre de su etapa competitiva y enfrentando un duelo de estas características, requerirá un acompañamiento institucional prolongado. La noticia también ha reavivado el debate sobre los protocolos de seguridad y evacuación en las zonas costeras venezolanas, donde la actividad sísmica suele tener consecuencias devastadoras.
El futuro profesional de Lucas Trejo es actualmente una incógnita, dado que el jugador se encuentra enfocado exclusivamente en los trámites legales y el sepelio de sus familiares. Se espera que en las próximas semanas el futbolista regrese a la provincia de Córdoba junto a sus allegados para continuar con su proceso de recuperación personal, mientras el club Marítimo de La Guaira mantiene una licencia abierta por tiempo indeterminado para el capitán argentino.