La Embajada de Francia en Argentina declaró “persona no grata” a la vicegobernadora de Mendoza, Hebe Casado, luego de que la funcionaria calificara al seleccionado galo como un “equipo africano flojo de modales” a través de sus redes sociales.
La medida diplomática, confirmada por autoridades de la sede en Buenos Aires, implica una restricción absoluta para que la mandataria provincial ingrese a la embajada o participe en actividades oficiales con representantes del gobierno francés. Según indicaron fuentes diplomáticas, la sanción se mantendrá vigente de manera indefinida a menos que exista una retractación pública y formal por parte de Casado. El embajador Romain Nadal fue tajante al señalar que el racismo no constituye una opinión sino un delito, y subrayó que no existe margen para este tipo de expresiones dentro del marco de la cooperación bilateral franco-argentina. La decisión escala un conflicto que comenzó como una interacción en la plataforma X (ex Twitter) y que ahora condiciona la agenda institucional de la provincia de Mendoza con uno de sus principales socios europeos.
El detonante del conflicto ocurrió durante el partido de octavos de final del Mundial, donde Francia se impuso ante Paraguay. En ese momento, Casado publicó: “Muy bien Paraguay. El equipo africano flojo de modales. No lo aguanto a Mbappe”. Lejos de moderar su discurso ante las críticas, la vicegobernadora defendió su postura en declaraciones a medios locales como Los Andes y LV10, argumentando que sus palabras se enmarcan en el “folklore futbolero”. La funcionaria desafió a las autoridades diplomáticas a presentar pruebas de discriminación y cuestionó por qué considerar a alguien africano sería interpretado como un insulto. Además, cargó contra lo que denominó el “wokismo”, al que acusó de carecer de humor y poseer un resentimiento profundo frente a comentarios que ella considera triviales.
Para sustentar su posición, Casado compartió un gráfico que señalaba a 289 jugadores que supuestamente no representan a sus países de nacimiento, afirmando que Francia es, en realidad, la selección de África. Sin embargo, los datos técnicos contradicen esta premisa: en el actual plantel galo, solo tres futbolistas nacieron fuera del territorio francés. Se trata de Michael Olise, nacido en Inglaterra; Marcus Thuram, nacido en Italia; y Brice Samba, oriundo del Congo. El resto de los integrantes son ciudadanos franceses por nacimiento, aunque muchos poseen ascendencia de antiguas colonias, una realidad demográfica que la funcionaria utilizó para cuestionar la identidad nacional del equipo europeo. Desde el Ministerio de Relaciones Exteriores se sigue con atención el caso, dado que la sanción impide que cualquier funcionario francés asista a reuniones con el gobierno mendocino si Casado está presente.
Contexto
Hebe Casado, médica de profesión y dirigente con un perfil marcadamente confrontativo, posee un historial de declaraciones que han generado fuertes rechazos en el arco político. Formada inicialmente en el PRO, partido del cual se desafilió en mayo del año pasado para sumarse a las filas de La Libertad Avanza, se autodefine como una “liberal antes de que estuviera de moda”. Sus antecedentes incluyen episodios de alta sensibilidad pública, como cuando en 2021, en plena pandemia, expresó en redes sociales su deseo de que el entonces presidente Alberto Fernández contagiara de coronavirus a la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner tras confirmarse el positivo del mandatario. Aquel posteo, que rezaba “díganme que estuvo con CFK en las últimas 48 horas”, ya había marcado un precedente sobre su estilo de comunicación directa y sin filtros institucionales.
Asimismo, en abril de 2025, Casado volvió al centro de la escena política al cuestionar el financiamiento de las universidades nacionales en medio de un conflicto presupuestario con el Poder Ejecutivo Nacional. En aquella oportunidad, calificó a ciertas carreras universitarias como “hobbies” y tildó de “estafa” y “despilfarro” la inversión estatal en planes de estudio que, a su criterio, carecen de salida laboral inmediata. Esta trayectoria de declaraciones disruptivas ha consolidado su imagen como una figura que busca romper con las formas tradicionales de la diplomacia y la política, lo que finalmente derivó en el actual choque con la representación francesa en el país, un hecho sin precedentes recientes para un vicegobernador en ejercicio.
Impacto
La declaración de “persona no grata” tiene consecuencias operativas inmediatas para la gestión provincial de Mendoza. Fuentes del gobierno mendocino admiten, bajo reserva, que la presencia de Casado en actos oficiales podría forzar la ausencia de delegaciones francesas, afectando potenciales acuerdos comerciales, vitivinícolas o culturales. Francia es un actor clave en la industria del vino y el turismo en la región cuyana, y un bloqueo diplomático de esta naturaleza pone en riesgo la fluidez de las relaciones bilaterales a nivel subnacional. La postura de la Embajada es clara: no habrá participación francesa en ninguna mesa de trabajo donde la vicegobernadora tenga una silla asignada, lo que obliga al gobernador Alfredo Cornejo a recalibrar la representación de su administración en eventos internacionales.
Por otro lado, el impacto social de sus dichos ha reavivado el debate sobre los límites del discurso público en las redes sociales y la responsabilidad de los funcionarios de alto rango. Organizaciones de derechos humanos y colectivos contra la discriminación han señalado que el uso de la nacionalidad o el origen étnico como un elemento peyorativo refuerza prejuicios sistémicos. Aunque la sanción no prohíbe a Casado viajar a Francia como ciudadana privada, el estigma diplomático debilita su posición política frente a sectores moderados y complica la proyección internacional de la provincia, que históricamente ha mantenido vínculos estrechos con Europa a través de inversiones en el sector energético y agrícola.
El conflicto permanece en un punto de tensión máxima ante la negativa de la vicegobernadora a ofrecer una disculpa. Mientras la Embajada de Francia mantiene firme su postura de exigir una retractación para normalizar el vínculo, Casado insiste en que su comentario fue malinterpretado por una supuesta sensibilidad excesiva de la época. El próximo paso formal dependerá de si la Cancillería argentina decide intervenir como mediadora o si el gobierno de Mendoza opta por desplazar a Casado de la agenda exterior para evitar mayores perjuicios económicos y políticos en la relación con el país europeo.