Leandro Paredes completó su proceso de recuperación física en Kansas City y se encuentra a disposición del cuerpo técnico de Lionel Scaloni para el encuentro del próximo lunes frente a Austria, tras superar una distensión isquiotibial.
El volante central de la Selección Argentina aprovechó la jornada de descanso y el denominado “family day” en el Hotel Origin para reencontrarse con su esposa, Camila Galante, y sus hijos. Tras haber quedado fuera del debut mundialista contra Argelia por precaución médica, el futbolista mostró señales de plenitud física durante los últimos entrenamientos en el Compass Minerals Center. Según indicaron fuentes del cuerpo médico de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA), el jugador ya no presenta molestias en el isquiotibial izquierdo, zona que se había visto afectada durante un compromiso previo entre Boca Juniors y Universidad Católica. La evolución fue monitoreada mediante un aumento progresivo de las cargas de trabajo, lo que permitió que el domingo anterior al inicio del certamen ya realizara prácticas de fútbol formal a la par de sus compañeros.
Durante la última sesión de entrenamiento abierta a la prensa, Paredes exhibió su habitual precisión técnica en ejercicios de calentamiento y distribución de balón. El cuerpo técnico observó con detenimiento su respuesta en movimientos de alta intensidad, donde el mediocampista no mostró limitaciones al utilizar el revés del botín, el taco o el juego aéreo. Pese a que el equipo nacional logró una victoria por 3-0 en su presentación, el rendimiento del centro del campo en la primera mitad del encuentro ante Argelia dejó interrogantes sobre la confiabilidad defensiva y la fluidez en la transición. Esta situación abre una ventana de oportunidad para el regreso del exjugador de la Roma, quien es considerado por Scaloni como un termómetro táctico indispensable para el equilibrio del esquema 4-3-3 o 4-4-2, dependiendo de la necesidad del planteo.
Contexto
La importancia de Leandro Paredes en el ciclo de Lionel Scaloni no es circunstancial, sino que se fundamenta en una continuidad estadística y conceptual desde el inicio de la gestión en 2018. El volante es el tercer futbolista con mayor cantidad de presencias en la era actual, habiendo disputado 72 de los 97 partidos dirigidos por el entrenador santafesino. Solo es superado en este rubro por Rodrigo De Paul, quien acumula 86 encuentros, y Lautaro Martínez, con 75, empatando en la línea de participaciones con el defensor central Nicolás Otamendi. Esta jerarquía interna fue ratificada por el propio seleccionador meses atrás, cuando tras un amistoso frente a Islandia disipó las dudas sobre su convocatoria al afirmar que el jugador se quedaría con el grupo independientemente de las especulaciones externas sobre su estado físico.
El antecedente inmediato de su lesión generó una incertidumbre que se extendió durante 21 días de puesta a punto específica. La distensión sufrida en el ámbito de clubes obligó a un trabajo de kinesiología diferenciado en el predio de la Selección, evitando arriesgar su integridad en el debut ante el conjunto africano. Sin embargo, la historia reciente del mediocampista con la camiseta albiceleste está marcada por momentos de resiliencia, como su participación clave en la recuperación de balones en el Hard Rock Stadium durante la final de la Copa América, jugada que derivó en el gol del título. Esa mística y su relación estrecha con referentes como Lionel Messi y Rodrigo De Paul lo posicionan no solo como un activo futbolístico, sino como un pilar anímico dentro de la concentración en Estados Unidos.
Impacto
El regreso de Paredes al once inicial o su ingreso como relevo frente a Austria supone un cambio estructural en la gestión de los tiempos del partido. Su capacidad para administrar la posesión y su lectura para los relevos defensivos ofrecen una seguridad que el equipo extrañó en ciertos tramos del debut. Para el esquema de Scaloni, contar con un “cinco” de sus características permite que los interiores tengan mayor libertad de proyección, sabiendo que el eje central está cubierto por un jugador con experiencia en las ligas más competitivas de Europa. Además, su presencia garantiza una salida limpia desde el fondo, factor determinante ante equipos europeos que suelen proponer una presión alta y asfixiante en la zona de gestación.
Desde una perspectiva táctica, la inclusión de Paredes permitiría corregir los desajustes observados en Kansas City, donde la falta de un recuperador neto por momentos dejó expuesta a la línea de cuatro defensores. El impacto de su retorno también se mide en la jerarquía del plantel: su figura actúa como un puente entre los jugadores más experimentados y los jóvenes que están haciendo sus primeras armas en una Copa del Mundo. La confianza que transmite el cuerpo técnico al mantenerlo como pieza central del proyecto, a pesar de las molestias físicas previas, refuerza la cohesión de un grupo que busca consolidar su favoritismo en el torneo tras el sólido arranque ante Argelia. La versatilidad del volante para adaptarse a distintos ritmos de juego será vital para enfrentar la rigurosidad física que se espera del conjunto austríaco.
El plantel argentino continuará sus entrenamientos en territorio estadounidense con la mira puesta en el traslado a Dallas. Se espera que en las próximas 48 horas Scaloni defina si Paredes recupera su lugar en la formación titular o si iniciará desde el banco de suplentes para sumar minutos de manera gradual. La decisión final dependerá de la respuesta del isquiotibial en la práctica de fútbol táctico de alta intensidad programada para el sábado. Con el grupo liderando su zona, la prioridad absoluta es asegurar la clasificación a la siguiente fase, minimizando los riesgos de recaídas musculares en los futbolistas clave del esquema titular.