Francisco Cerúndolo venció este viernes al británico Arthur Fery por 7-6 (7-1), 3-6 y 6-4 en los cuartos de final del ATP 500 de Queens, logrando su clasificación a las semifinales del certamen londinense sobre césped.
El tenista argentino, actual referente del equipo de Copa Davis, necesitó de tres sets para doblegar la resistencia de Fery, un jugador de 23 años que ocupa el puesto 140° del ranking mundial pero que demostró una gran adaptación a la superficie. Cerúndolo mostró solidez en el tie-break del primer parcial, donde se impuso con autoridad por 7-1, aunque sufrió una merma en su rendimiento durante el segundo capítulo. Sin embargo, en el set definitivo, el porteño recuperó la iniciativa y quebró el servicio de su oponente en el momento justo para sellar el triunfo tras una batalla de alta intensidad física. Según indicaron analistas del circuito ATP, la clave del encuentro residió en la capacidad de Cerúndolo para sostener su servicio en los puntos críticos del tercer set, donde salvó oportunidades de quiebre que podrían haber cambiado el rumbo del partido.
Tras la victoria, el jugador expresó su satisfacción por el nivel alcanzado en una superficie que históricamente resulta esquiva para los tenistas formados en polvo de ladrillo. Cerúndolo destacó que fue un partido con muchos altibajos de niveles y reconoció que Fery es un rival muy difícil en hierba, independientemente de su posición en el escalafón internacional. El argentino subrayó la importancia de haberse mantenido competitivo mentalmente durante todo el desarrollo del juego, especialmente tras ceder el segundo set. En la próxima instancia, que se disputará este sábado, Cerúndolo deberá enfrentar al estadounidense Brandon Nakashima, de 24 años y actual número 32° del mundo. Nakashima llega a esta instancia con un solo título en su palmarés, obtenido en San Diego 2022, pero con un juego plano y potente que se adapta perfectamente a las condiciones rápidas de Queens.
Contexto
Este resultado representa un giro drástico en la temporada de Cerúndolo, quien venía de una actuación decepcionante en Roland Garros. En el Grand Slam parisino, el argentino quedó eliminado prematuramente en la tercera ronda tras caer ante el estadounidense Zachary Svajda, quien ocupaba el puesto 85° del ranking y apenas registraba una victoria previa sobre tierra batida en el circuito profesional. Aquella derrota no solo fue dolorosa por el resultado, sino por las formas: Cerúndolo mostró signos de frustración evidente, dirigiendo reclamos constantes hacia su entrenador, el uruguayo Pablo Cuevas, quien llegó a retirarse del court antes de que finalizara el encuentro. Ante esta crisis de resultados y de funcionamiento, el equipo de trabajo del argentino decidió implementar cambios estructurales para la gira de césped.
Si bien la relación profesional con Cuevas se mantuvo, Cerúndolo incorporó a su cuerpo técnico al chileno Nicolás Massú, ex número 9 del mundo y doble medallista de oro olímpico. La llegada de Massú, conocido por su enfoque motivacional y su experiencia táctica, parece haber surtido un efecto inmediato en la mentalidad del jugador. Desde el inicio de la competencia en Queens, se observó a un Cerúndolo mucho más enfocado y con una estrategia de juego más agresiva, buscando acortar los puntos y subir a la red con mayor frecuencia. Este cambio de timón busca preparar de la mejor manera el desembarco en Wimbledon, el tercer Grand Slam del año, donde el argentino pretende superar sus actuaciones previas y consolidarse como un jugador polifuncional capaz de rendir en cualquier escenario.
Impacto
La clasificación de Cerúndolo a las semifinales de Queens tiene una relevancia histórica para el tenis nacional, dado que este torneo ha sido tradicionalmente esquivo para los representantes argentinos. El antecedente más cercano de un éxito similar se remonta a 2012, cuando David Nalbandian alcanzó la final del certamen. Sin embargo, aquel episodio terminó en escándalo cuando el cordobés fue descalificado mientras enfrentaba a Marin Cilic por patear un cartel publicitario que terminó hiriendo a un juez de línea. Desde entonces, ningún argentino había logrado tener un protagonismo real en las instancias decisivas de este ATP 500, considerado la antesala más prestigiosa de Wimbledon. El avance de Cerúndolo rompe con esa racha negativa y posiciona nuevamente a la bandera argentina en el centro de la escena del tenis sobre césped.
En términos de ranking y proyección, este triunfo le permite al argentino sumar puntos valiosos para mantenerse en el lote de los preclasificados de cara a los próximos torneos grandes. De acuerdo con proyecciones de especialistas del mercado deportivo, una victoria en la semifinal ante Nakashima no solo lo acercaría a su primer título en esta superficie, sino que también le otorgaría un impulso anímico fundamental para enfrentar la segunda mitad del año. El impacto también se siente en el equipo de Copa Davis, ya que el capitán Guillermo Coria sigue de cerca la evolución de su principal raqueta, cuya confianza es vital para los compromisos internacionales que la selección argentina deberá afrontar en los próximos meses. La adaptación exitosa al césped demuestra una madurez técnica que amplía el abanico de posibilidades estratégicas para el jugador.
El próximo desafío de Francisco Cerúndolo será este sábado frente a Brandon Nakashima, en un duelo que definirá al primer finalista del torneo. El historial entre ambos y la paridad en el ranking auguran un partido cerrado, donde la efectividad con el primer servicio será determinante. De superar este escollo, el argentino quedará a un solo paso de hacer historia en uno de los clubes más tradicionales de Londres, mientras el mundo del tenis observa con atención su evolución bajo la tutela de Nicolás Massú.