INTERNACIONAL

España enfrenta a Irak en Riazor antes de partir al Mundial 2026

La selección española disputa este jueves su último amistoso en A Coruña frente a Irak, previo a su traslado a la base de Chattanooga en Estados Unidos para la cita mundialista.

Redacción El Capitán 4 de junio de 2026 6 min de lectura
España enfrenta a Irak en Riazor antes de partir al Mundial 2026
Foto: Marca

España enfrenta este jueves a Irak en el estadio de Riazor, en A Coruña, marcando su despedida del territorio nacional antes de partir hacia los Estados Unidos para disputar la fase final de la Copa del Mundo 2026.

El encuentro, programado como la última prueba de fuego para el esquema de Luis de la Fuente, servirá para definir el estado físico de la delegación que mañana volará desde el aeropuerto Rosalía de Castro de Santiago de Compostela con destino a Chattanooga. Según informaron fuentes de la Real Federación Española de Fútbol (RFEF), la logística para este duelo estuvo en duda hasta último momento debido al estado del campo de juego. Tras la masiva invasión de campo de los aficionados del Deportivo de La Coruña el pasado domingo, que provocó daños visibles en el césped, un operativo conjunto entre el club gallego y la Federación logró reacondicionar la superficie en tiempo récord. Los operarios trabajaron en turnos dobles para garantizar que el terreno cumpla con los estándares internacionales exigidos para un partido de selecciones absolutas, evitando así el traslado del evento a sedes alternativas en México o Estados Unidos, una posibilidad que el cuerpo técnico español había rechazado de plano para no alterar la planificación de los entrenamientos previos al viaje transatlántico.

En lo estrictamente deportivo, el seleccionador nacional ha decidido preservar a varias de sus figuras clave para evitar lesiones de último momento. Jugadores de la talla de Lamine Yamal, Nico Williams, Víctor Muñoz, Martín Zubimendi, David Raya y Fabián Ruiz no formarán parte de la dinámica del partido contra los Leones de Mesopotamia. Esta decisión técnica abre la puerta a una renovación masiva en el campo, con la posibilidad de que hasta ocho futbolistas realicen su debut oficial con la camiseta absoluta. Entre los nombres destacados aparece Marc Pubill, quien ya había sido convocado en marzo pero no logró sumar minutos. A él se suma la denominada “unidad de apoyo”, integrada por jóvenes promesas como Leo Román, Javi Rodríguez, Jon Martín, Beñat Turrientes, Javi Guerra, Marc Bernal y el delantero Gonzalo, quienes podrían tener su bautismo internacional antes de iniciar sus vacaciones estivales. De acuerdo con fuentes del cuerpo técnico, la intención es evaluar el recambio generacional en un escenario de alta competencia, siguiendo la línea de lo realizado con Sergio Gómez y Jesús Rodríguez en compromisos recientes ante Dinamarca y Bulgaria.

Contexto

El historial entre España e Irak es extremadamente escueto, con un único antecedente oficial que se remonta a la Copa Confederaciones de 2009. En aquella ocasión, el conjunto dirigido por Vicente del Bosque se impuso por 1-0 con un gol de David Villa en la fase de grupos. Este nuevo enfrentamiento ocurre en un momento de transición y consolidación para el equipo de Luis de la Fuente, quien busca emular la solidez de procesos históricos. La estadística de debuts masivos en la selección tiene su punto máximo en junio de 2021, cuando un brote de Covid-19 que afectó a Sergio Busquets y Diego Llorente obligó a convocar a un equipo de urgencia para enfrentar a Lituania. En aquel 4-0 en Leganés, debutaron 16 jugadores simultáneamente, superando los 11 estrenos del primer partido de la historia de España en los Juegos Olímpicos de Amberes 1920 contra Dinamarca, y los 10 registrados en el primer encuentro tras la Guerra Civil frente a Portugal en San Mamés.

La elección de Irak como rival no es casual, ya que el conjunto asiático también se encuentra clasificado para la cita mundialista y ofrece un perfil de juego físico que el cuerpo técnico español considera útil para la fase de grupos. La preparación en suelo gallego ha sido una tradición para la selección, que suele realizar partidos de despedida en ciudades con fuerte arraigo futbolístico antes de las grandes citas internacionales. Sin embargo, la tensión por el estado del césped de Riazor puso de manifiesto las dificultades logísticas de organizar eventos de esta magnitud en estadios que vienen de sufrir el desgaste de las celebraciones de ascensos o finales de temporada local. La intervención de Rafael Louzán, presidente de la Federación Gallega, fue determinante para coordinar los recursos técnicos necesarios que permitieron salvar la sede coruñesa frente a las presiones de los organizadores internacionales que sugerían llevar el partido a Norteamérica por motivos comerciales.

Impacto

Este partido representa un punto de inflexión para la lista definitiva de 26 jugadores. Mientras que los titulares habituales descansan para llegar en óptimas condiciones a la base de Chattanooga, la inclusión de la unidad de apoyo genera una competencia interna saludable que proyecta el futuro de la selección hacia el ciclo 2028-2030. Para los clubes de la Liga, el debut de jugadores como Javi Guerra o Marc Bernal supone una revalorización inmediata de sus activos en el mercado internacional. Desde el punto de vista táctico, Luis de la Fuente podrá probar variantes en el mediocampo sin la presencia de Zubimendi, buscando alternativas de control de juego ante equipos que proponen bloques bajos y contragolpes rápidos, una característica recurrente en los rivales que España enfrentará en la primera fase del Mundial. La gestión de las cargas físicas es la prioridad absoluta, entendiendo que cualquier contratiempo médico a 24 horas del vuelo transoceánico obligaría a cambios de último momento en la lista oficial entregada a la FIFA.

La expectativa en A Coruña es total, con las entradas agotadas y un operativo de seguridad que involucra a más de 500 efectivos para evitar nuevas invasiones de campo que puedan comprometer la integridad de los futbolistas. Una vez finalizado el encuentro, los jugadores de la unidad de apoyo quedarán liberados, mientras que los 26 convocados finales iniciarán el proceso de concentración absoluta. El vuelo hacia Estados Unidos está programado para las primeras horas de la mañana del viernes, iniciando así la etapa final de aclimatación al clima y los horarios del país anfitrión. La mirada está puesta en el debut mundialista, pero el examen de esta noche en Riazor dictaminará si el fondo de armario de España está a la altura de las exigencias que impone el torneo más importante del planeta fútbol.

Fuente: Marca

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Información publicada por Marca.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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