CULTURA

Juan Posite analizó el mercado de zapatillas y su rol como activo

El referente del coleccionismo Juan Posite detalló cómo el mercado de zapatillas se transformó en un refugio de valor en Argentina y analizó la desaceleración del consumo en el sector tras el auge de la pandemia.

Redacción El Capitán 30 de mayo de 2026 5 min de lectura
Juan Posite analizó el mercado de zapatillas y su rol como activo
Foto: Infobae

El coleccionista y youtuber Juan Posite analizó la evolución del mercado de zapatillas en Argentina, destacando su transformación de un fenómeno de moda urbana hacia un activo financiero alternativo que permitió a los jóvenes resguardar su capital.

Durante una reciente exposición sobre tendencias de consumo, Posite detalló que la cultura del calzado deportivo, conocida globalmente como el “sneaker game”, experimentó un crecimiento exponencial en el país durante los últimos años. Según el especialista, este fenómeno no solo responde a una cuestión estética, sino que se consolidó como una herramienta de inversión frente a la inestabilidad económica. Posite explicó que, en periodos de alta inflación, muchos jóvenes encontraron en la adquisición y reventa de modelos exclusivos una forma de capitalización que superó a los instrumentos financieros tradicionales. En este sentido, puntualizó que durante la pandemia se observaron casos donde un par adquirido por 180 dólares alcanzó un valor de mercado de 2.000 dólares en el circuito de reventa, lo que representa un rendimiento difícil de igualar en otros mercados legales de bienes de consumo.

El referente, que posee una colección personal de más de 500 pares, subrayó que el valor de estos objetos trasciende lo utilitario para anclarse en lo emocional y lo simbólico. Entre sus piezas más destacadas mencionó colaboraciones con la franquicia Yu-Gi-Oh! y la banda de metal Korn, elementos que refuerzan la identidad del usuario. No obstante, advirtió que el mercado atraviesa actualmente una fase de corrección. Según operadores del sector minorista y el propio Posite, el furor por las compras compulsivas disminuyó sensiblemente en el último año y medio. Mientras que anteriormente los lanzamientos de ediciones limitadas se agotaban en minutos, hoy es posible encontrar stock remanente en tiendas oficiales e incluso acceder a descuentos, un escenario impensado hace tres años cuando la escasez y la alta demanda dominaban la escena local.

Contexto

La cultura sneaker en Argentina tiene sus raíces en la influencia del básquetbol de los años 90 y la explosión del hip-hop, pero su masificación definitiva ocurrió en la última década de la mano de figuras del streaming y la música urbana. Nombres como Duki y Coscu fueron fundamentales para trasladar este interés desde nichos específicos hacia el consumo masivo, convirtiendo a las zapatillas en el eje central del vestuario masculino. Históricamente, el mercado local estuvo limitado por las restricciones a las importaciones y la volatilidad cambiaria, lo que generó un ecosistema de reventa muy dinámico. Este contexto de escasez relativa fue lo que permitió que modelos específicos, como las colaboraciones de Kobe Bryant, pasaran de costar 400 dólares a valer 2.000 dólares en el mercado secundario, consolidando la idea de la zapatilla como un “commodity” de lujo accesible.

A nivel global, este mercado se apoya en hitos de la cultura pop que definen los precios de reventa. Un ejemplo paradigmático citado por especialistas es el modelo inspirado en la película “Volver al Futuro”, cuyo valor puede ascender a los 25.000 dólares, aunque su uso práctico sea nulo debido a su carácter de pieza de museo. En Argentina, este proceso de valorización se vio potenciado por la digitalización de las ventas. Las “filas virtuales” se convirtieron en el nuevo estándar de acceso a bienes exclusivos, donde la velocidad de conexión y el conocimiento técnico del mercado determinaban quién lograba obtener el activo para su posterior comercialización. Este sistema permitió que una generación de nativos digitales ingresara al mundo de las inversiones a través de un objeto cotidiano, transformando el placard en una cartera de activos diversificada.

Impacto

El impacto de esta subcultura se manifiesta principalmente en una reconfiguración de las masculinidades y los hábitos de vestimenta. Posite observó que el calzado deportivo funcionó como una “puerta de entrada” para que el público masculino se interesara de forma más profunda por la moda y el diseño de indumentaria. Anteriormente, la zapatilla era el punto de partida absoluto del atuendo, pero la tendencia actual muestra un desplazamiento hacia la importancia de otras prendas, como pantalones de diseño o accesorios específicos. Este cambio sugiere una maduración del consumidor argentino, que ya no busca únicamente el impacto visual de un logo reconocido, sino que empieza a valorar la composición estética integral y la calidad de los materiales por sobre el valor de reventa inmediato.

Desde una perspectiva económica, la desaceleración del mercado sneaker refleja un cambio en las prioridades de gasto de los consumidores jóvenes en un contexto de ajuste del poder adquisitivo. La transición de un mercado de “sold out” inmediato a uno de disponibilidad en góndola indica que el componente especulativo está perdiendo fuerza frente a la necesidad de consumo real. Para las marcas internacionales con presencia en el país, este nuevo escenario plantea el desafío de sostener el deseo aspiracional sin depender exclusivamente de la escasez artificial. El impacto social es igualmente relevante: las zapatillas dejaron de ser meros accesorios para convertirse en indicadores de estatus y pertenencia a ciertos colectivos culturales, influyendo incluso en la percepción de identidad política y urbana en las grandes ciudades del país.

El futuro del sector parece dirigirse hacia una estabilización donde el valor sentimental y el diseño de autor prevalecerán sobre la fiebre de la reventa masiva. La tensión pendiente reside en cómo reaccionará el mercado secundario ante la normalización del stock en las tiendas oficiales y si las zapatillas podrán mantener su estatus de refugio de valor en un entorno económico de mayor previsibilidad. Por lo pronto, el “santo grial” de cada coleccionista sigue siendo el motor que impulsa una industria que, aunque más calma, continúa definiendo la estética de las calles argentinas.

Fuente: Infobae

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Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

El Capitan IATu asistente de noticias