El economista Antonio Aracre afirmó que las denuncias por presunto enriquecimiento ilícito contra el vocero presidencial, Manuel Adorni, condicionan la agenda nacional y desvían la atención pública de los debates estructurales sobre la recuperación económica en la Argentina.
Durante un análisis pormenorizado de la coyuntura actual, Aracre sostuvo que el principal inconveniente de las controversias que rodean al funcionario es la pérdida de espacio para temas de gestión. Según el exjefe de asesores, el caso Adorni generó un ruido mediático que impidió profundizar en el Super Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (Super RIGI), al que calificó como el proyecto económico más relevante de la administración de Javier Milei. De acuerdo con fuentes del mercado consultadas, la dispersión de la atención pública sobre denuncias de sobresueldos y polémicas personales debilita la capacidad del Ejecutivo para instalar hitos positivos en la opinión pública, postergando discusiones técnicas necesarias para la llegada de capitales extranjeros.
En cuanto a la evolución de los precios, Aracre destacó que el cumplimiento del contrato electoral de La Libertad Avanza depende estrictamente de la baja inflacionaria. El economista puso especial énfasis en el dato de alimentos, que registró una suba del 1,5%, señalándolo como el indicador más crítico para medir la pobreza y la indigencia. Explicó que, si este rubro se mantiene por debajo del índice general, se acelera la salida de los sectores más vulnerables de la línea de indigencia. No obstante, recordó que el camino hacia la estabilidad no fue lineal: tras las elecciones en la provincia de Buenos Aires, se produjo un pánico financiero que derivó en una dolarización de carteras, llevando el tipo de cambio de $1.200 a $1.500 por unidad. Esta inestabilidad, sumada a tasas de interés nominales cercanas al 100%, provocó una parálisis económica profunda durante el trimestre diciembre-febrero, que recién comenzó a revertirse en marzo.
Contexto
La situación actual se enmarca en un proceso de reordenamiento macroeconómico que comenzó tras la asunción de Javier Milei en diciembre de 2023. El Gobierno implementó un ajuste fiscal severo para frenar la inercia inflacionaria heredada, lo que incluyó una devaluación inicial y la liberación de precios regulados. Según datos del INDEC y registros del Ministerio de Economía, la inflación alcanzó picos históricos en el inicio de la gestión, forzando una recesión que afectó el consumo interno. Aracre recordó que la solvencia fiscal y monetaria lograda en los últimos meses evitó lo que pudo ser una debacle financiera total, comparando la situación actual con la fragilidad del segundo semestre del año anterior. En este escenario, la figura de Manuel Adorni cobró relevancia no solo como comunicador, sino como un activo político cuya integridad ahora es cuestionada en sede judicial, lo que genera un frente de conflicto inesperado para la Casa Rosada.
Impacto
El impacto de este escenario es heterogéneo según el estrato social analizado. Aracre detalló que la clase baja experimentó una mejora relativa mediante el fortalecimiento de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar, destacando que la transferencia directa de fondos estatales aumenta la eficiencia del gasto social. Por otro lado, los sectores de ingresos altos mantienen una perspectiva favorable para la planificación de ahorros y emprendimientos a largo plazo. Sin embargo, el sector más afectado es la clase media-baja, que representa aproximadamente el 30% de la población argentina. Este grupo sufrió una caída drástica del ingreso disponible debido a la quita de subsidios y aumentos en tarifas de servicios públicos y transporte que superaron ampliamente el promedio inflacionario, quedando atrapados en un esquema de costos crecientes sin el respaldo de la asistencia social directa.
Para el cierre del año, las proyecciones de Aracre sugieren un escenario de recuperación moderada. El economista estimó que alcanzar una inflación mensual cercana al 1% sería un logro extraordinario que permitiría la recomposición del salario real, aunque se mostró escéptico sobre la posibilidad de perforar el piso del 0,9% en el corto plazo. Según operadores del sistema financiero, la regularización de la mora bancaria facilitará una reactivación del crédito hacia el segundo semestre, lo que podría dinamizar el consumo. A pesar de este optimismo moderado para el cierre de 2024, Aracre planteó interrogantes sobre la sostenibilidad política hacia 2027, advirtiendo que la tensión entre el Ejecutivo y el Congreso por leyes que alteran el equilibrio fiscal —a las que calificó como extorsión violenta pero no como golpe de Estado— seguirá siendo el principal foco de inestabilidad para el plan económico oficial.
El próximo paso clave para el Gobierno será demostrar que la baja de la inflación se traduce en una mejora palpable del poder adquisitivo antes de que el clima electoral de las legislativas de 2025 domine la escena. La resolución de la situación judicial de Adorni y la implementación efectiva del RIGI determinarán si el oficialismo logra recuperar la iniciativa política o si la gestión sigue supeditada a las urgencias de la agenda judicial y mediática.