Zlatko Dalic dejó de ser el director técnico de la selección de Croacia este lunes, luego de la eliminación del equipo en los octavos de final del Mundial 2026 frente a Portugal, tras un ciclo histórico de nueve años.
La salida del entrenador, confirmada por la Federación Croata de Fútbol (HNS), marca el cierre de una era que posicionó a la nación europea en la élite del fútbol global. Bajo su conducción, el equipo disputó 111 partidos oficiales, registrando una estadística de 62 victorias, 20 empates y 29 derrotas. Dalic, quien asumió el cargo a fines de 2017 en una situación de emergencia deportiva, logró consolidar un estilo de juego basado en la resiliencia y la jerarquía técnica de sus volantes, alcanzando instancias decisivas en tres de los siete mundiales que Croacia ha disputado desde su independencia. La derrota ante el conjunto luso en la presente cita mundialista fue el detonante para una decisión que, según fuentes cercanas al cuerpo técnico, ya se venía analizando tras el desgaste natural de casi una década de gestión ininterrumpida.
En su carta de despedida, Dalic expresó su gratitud hacia el plantel y la dirigencia, subrayando el sentido de pertenencia que logró instaurar en el vestuario. “Siempre he dicho que no hay mejor honor que dirigir mi selección y que no puedo tener un trabajo más importante, responsable y hermoso que este”, manifestó el técnico, quien también destacó la figura de referentes como Luka Modric e Ivan Perisic, calificándolos como futbolistas de gran calidad humana y profesional. A pesar de que el presidente de la federación intentó persuadirlo para que continuara en el cargo de cara a las próximas eliminatorias europeas, el estratega de 57 años consideró que el ciclo había cumplido sus objetivos y que era necesario un recambio para mantener la competitividad del grupo. “Me voy con el corazón lleno y orgulloso de mi contribución”, concluyó en su misiva pública.
Contexto
Para comprender la magnitud de la gestión de Dalic, es necesario remontarse a octubre de 2017, cuando fue nombrado entrenador en reemplazo de Ante Cacic a solo dos días de un partido crucial contra Ucrania para clasificar al Mundial de Rusia 2018. Desde aquel debut apresurado, el técnico construyó un equipo que rompió todos los techos históricos del país. En la cita de Rusia, Croacia alcanzó la final tras superar a potencias como Argentina en fase de grupos (3-0) e Inglaterra en semifinales, cayendo finalmente ante Francia en el partido definitorio. Lejos de ser un éxito aislado, Dalic ratificó su capacidad estratégica en el Mundial de Qatar 2022, donde obtuvo el tercer puesto tras eliminar a Brasil en cuartos de final y vencer a Marruecos en el duelo por la medalla de bronce, habiendo perdido previamente en semifinales contra la Selección Argentina.
Además de sus logros en la Copa del Mundo, Dalic llevó a Croacia a su primera final de la UEFA Nations League en 2022, donde el equipo cayó por penales ante España tras un empate sin goles en el tiempo reglamentario. Este proceso no solo se destacó por los resultados en el marcador, sino por la transición generacional que el técnico supo administrar, integrando a jóvenes talentos con la vieja guardia liderada por Modric. La estabilidad que brindó al cargo es inusual en el fútbol de selecciones moderno; sus nueve años de permanencia lo sitúan como uno de los entrenadores con mayor longevidad en el cargo a nivel internacional, superando ampliamente los promedios de las federaciones europeas de primer nivel. La HNS destacó en sus redes sociales que los resultados hablan del tipo de entrenador que es, pero el respeto de sus pares define su calidad humana.
Impacto
La renuncia de Dalic genera un vacío de poder técnico en un momento crítico para el fútbol croata, ya que coincide con el posible retiro internacional de varias de sus figuras emblemáticas. La salida del DT obliga a la federación a buscar un sucesor que pueda gestionar el fin de la carrera de Luka Modric, el máximo ídolo histórico del país, y liderar la renovación hacia la Eurocopa 2028. Operadores del mercado deportivo europeo sugieren que la búsqueda se centrará en un perfil que mantenga la identidad táctica impuesta por Dalic, aunque no se descarta la llegada de un entrenador extranjero por primera vez en años para oxigenar las estructuras de entrenamiento y scouting de la selección mayor.
A nivel institucional, el impacto se traduce en una reestructuración de los objetivos a corto plazo. Croacia ha pasado de ser una sorpresa a ser una obligación en las fases finales de los torneos, y el nuevo cuerpo técnico deberá cargar con la presión de un estándar de éxito extremadamente alto. Según analistas deportivos de la región balcánica, la partida de Dalic también afecta la estabilidad emocional de un plantel que veía en él a una figura paterna y protectora frente a las críticas externas. La transición hacia un nuevo liderazgo determinará si Croacia puede mantenerse como una potencia mundial o si iniciará un proceso de declive similar al de otras naciones que no lograron reemplazar a sus generaciones doradas a tiempo.
El próximo paso para la Federación Croata de Fútbol será la designación de un entrenador interino o definitivo antes del inicio de la Nations League en septiembre. Mientras tanto, el nombre de Dalic comienza a sonar con fuerza para ocupar cargos en clubes de las ligas de Medio Oriente o incluso en equipos de la Serie A italiana, dada su alta cotización internacional. La selección croata, por su parte, deberá afrontar un periodo de introspección para definir si el modelo de juego que los llevó a dos podios mundialistas consecutivos sigue siendo válido sin el arquitecto que lo diseñó desde el banco de suplentes.