INTERNACIONAL

Xi Jinping advirtió a Trump sobre la Trampa de Tucídides para evitar un conflicto global

El presidente chino apeló a una teoría histórica sobre el choque entre potencias dominantes y emergentes para proponer un nuevo paradigma de convivencia con Estados Unidos.

Redacción El Capitán 22 de mayo de 2026 5 min de lectura
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Foto: La Nación

El presidente de China, Xi Jinping, advirtió a su par estadounidense, Donald Trump, sobre el riesgo de caer en la denominada Trampa de Tucídides durante su reciente encuentro bilateral en Pekín.

La mención de este concepto histórico por parte del mandatario asiático no fue casual, sino que buscó establecer un marco de negociación frente a la creciente tensión geopolítica entre ambas naciones. Xi planteó la necesidad de superar este dilema para establecer un nuevo paradigma en las relaciones internacionales, en un momento donde el panorama global atraviesa transformaciones profundas y turbulencias estructurales. Según indicaron fuentes de la Cancillería china, la intención de Pekín es evitar que la competencia económica y tecnológica derive en un enfrentamiento bélico a gran escala, algo que la teoría de Tucídides describe como una tendencia histórica recurrente cuando una potencia en ascenso desafía el liderazgo de una consolidada.

El concepto moderno de la Trampa de Tucídides fue desarrollado por el politólogo estadounidense Graham T. Allison, quien se desempeñó como asesor de Defensa en diversas administraciones, desde la presidencia de Ronald Reagan hasta la de Barack Obama. Allison fundamentó su tesis en la obra “La Guerra del Peloponeso”, escrita por el historiador ateniense Tucídides en el siglo V antes de Cristo. En aquel relato, se analiza cómo el crecimiento del poder de Atenas generó un temor inevitable en Esparta, la potencia dominante de la época, lo que terminó desencadenando una guerra devastadora para el mundo griego. De acuerdo con analistas del Centro Internacional de Estudios de Conflictos de Bonn, Xi utiliza esta referencia para señalar que el conflicto no es una fatalidad del destino, sino una consecuencia de decisiones políticas basadas en la desconfianza mutua.

Contexto

La relevancia de esta advertencia radica en los datos históricos recopilados por el “Thucydides Trap Project” de la Universidad de Harvard. Este estudio exhaustivo analizó 16 episodios ocurridos en los últimos 500 años en los que una potencia emergente desafió el statu quo de una potencia dominante. Los resultados son alarmantes para la estabilidad global contemporánea: en 12 de esos 16 casos, la rivalidad culminó en un conflicto armado. Entre los antecedentes citados por los investigadores se encuentran las guerras napoleónicas contra el dominio británico y las dos guerras mundiales del siglo XX. Estos ejemplos sirven como evidencia de que las transiciones de poder suelen ser periodos de extrema fragilidad sistémica, donde cualquier error de cálculo diplomático puede encender una mecha de alcance planetario.

Desde que asumió el poder en 2012, Xi Jinping ha insistido en que China no busca desplazar a Estados Unidos, sino que exige ser tratada en igualdad de condiciones. Sin embargo, desde la perspectiva de Washington, el avance sostenido de Pekín en áreas estratégicas como la inteligencia artificial, la producción industrial y las rutas marítimas es visto como una amenaza directa a la hegemonía estadounidense establecida tras el fin de la Guerra Fría. Esta percepción se ha intensificado con la expansión militar china en el Mar de la China Meridional y su creciente influencia diplomática en regiones que antes eran áreas de influencia exclusivas de Occidente. Para los estrategas del Pentágono, el crecimiento económico chino de las últimas décadas no es solo un fenómeno comercial, sino un desafío integral al orden internacional vigente.

Impacto

El uso de esta retórica por parte de Xi tiene un impacto directo en la forma en que se estructuran las cumbres bilaterales y los acuerdos comerciales. Al invocar la Trampa de Tucídides, China intenta posicionarse como una “gran potencia responsable” que busca la coexistencia pacífica, trasladando la responsabilidad de evitar la guerra a la Casa Blanca. Según Ryan Swan, experto en relaciones internacionales, Pekín considera esta teoría no como un destino inevitable, sino como una amenaza que debe gestionarse mediante la validación mutua de intereses. Para el mercado global, esta tensión se traduce en una volatilidad constante, ya que la disputa por el liderazgo tecnológico y las cadenas de suministro depende de si ambos líderes logran desactivar la lógica de suma cero que caracteriza a estos procesos históricos.

La advertencia de Xi también resuena en los bloques regionales y organismos multilaterales, que se ven obligados a navegar en una bipolaridad creciente. La presión de Pekín para que Estados Unidos no se oponga a sus intereses en su entorno inmediato es una de las condiciones que, según funcionarios chinos, permitiría una estabilidad duradera. No obstante, la administración de Trump ha mantenido una postura de firmeza, priorizando la seguridad nacional y la reducción del déficit comercial, lo que mantiene la relación en un estado de fricción permanente. La competencia ya no se limita a lo militar, sino que abarca la infraestructura global a través de proyectos como la Franja y la Ruta, desafiando las instituciones financieras tradicionales creadas tras la Segunda Guerra Mundial.

El próximo paso en esta relación dialéctica será la implementación de mecanismos de comunicación directa para evitar incidentes en zonas de fricción como el Estrecho de Taiwán. La comunidad internacional observa con atención si la retórica de la “coexistencia” se traduce en políticas concretas o si, por el contrario, la inercia histórica de la competencia entre potencias terminará validando las estadísticas de Harvard. El desafío para ambos mandatarios será demostrar que el siglo XXI puede romper con el patrón de violencia que Tucídides describió hace más de dos mil años, en un escenario donde el poder nuclear y la interdependencia económica elevan el costo de cualquier enfrentamiento a niveles sin precedentes en la historia de la humanidad.

Fuente: La Nación

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Información publicada por La Nación.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

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