Wanda Nara finalizó esta semana el rodaje de su primera película protagónica, titulada ¿Querés ser mi hijo?, tras completar un intenso cronograma de grabaciones en diversas locaciones de Montevideo y otras ciudades de Uruguay.
La producción cinematográfica, que representa el debut de la conductora en la pantalla grande, entró formalmente en la etapa de postproducción luego de una jornada de cierre marcada por celebraciones del equipo técnico y artístico. Según indicaron fuentes de la productora local, el rodaje se extendió durante varias semanas cumpliendo con los plazos previstos originalmente en el plan de filmación. Nara, quien lideró el elenco junto al actor Agustín Bernasconi, utilizó sus plataformas digitales para documentar las últimas horas en el set, donde se la vio acompañada por su asistente personal Natt Córdoba y el resto de los trabajadores de la industria audiovisual uruguaya. Las imágenes difundidas mostraron la intimidad del motorhome de la protagonista y el desmantelamiento de los equipos técnicos, señalando el fin de una etapa que mantuvo a la mediática instalada en el país vecino de manera intermitente durante el último mes.
El desarrollo de la filmación no estuvo exento de la habitual atención mediática que rodea a la figura de Nara. Durante su estancia en Uruguay, se generaron múltiples versiones sobre un posible vínculo sentimental con su coprotagonista, Agustín Bernasconi. Operadores del sector del entretenimiento señalaron que estas especulaciones, alimentadas por la química visible en el set y las interacciones en redes sociales, funcionaron como un motor de promoción orgánica para el film. Sin embargo, el propio Bernasconi debió salir a aclarar públicamente que la relación es estrictamente profesional, desmintiendo los rumores de romance que intentaban vincularlo con la empresaria en medio de las noticias sobre su situación sentimental con Mauro Icardi. La dinámica de trabajo entre ambos fue descripta por integrantes del staff como de alta camaradería, destacándose el clima de distensión en los momentos previos a las tomas finales, que incluyeron festejos y despedidas grupales capturadas en formato audiovisual para el recuerdo del elenco.
La trama de ¿Querés ser mi hijo? se posiciona dentro del género de la comedia romántica con tintes dramáticos. El guion narra la historia de una mujer de personalidad resiliente que, tras enfrentar sucesivas crisis en sus relaciones de pareja, decide dar un giro radical a su existencia. El elenco se completa con figuras de trayectoria como Jean Pierre Noher y la comediante Charo López, quienes aportan el contrapunto actoral a la inexperiencia cinematográfica de Nara. Según trascendió desde el entorno de la dirección, el film busca explorar las nuevas estructuras familiares y el concepto de maternidad desde una perspectiva contemporánea. El personaje de Wanda atraviesa situaciones de enredo y autodescubrimiento, un rol que, de acuerdo con analistas de la industria, busca capitalizar la imagen pública de la protagonista pero trasladándola a un registro de ficción que hasta ahora no había explorado en su carrera profesional.
Contexto
El desembarco de Wanda Nara en el cine uruguayo ocurre en un momento de expansión de su perfil profesional, tras su paso por la conducción de programas de formato internacional y su consolidación como empresaria de cosméticos. Uruguay se ha transformado en los últimos años en un polo de atracción para producciones argentinas debido a los beneficios fiscales y la calidad de sus servicios audiovisuales, lo que explica la elección de Montevideo como base de operaciones para este proyecto. Históricamente, Nara ha sabido transitar desde el modelaje hacia la gestión de carreras deportivas y la televisión, pero el cine representaba una asignatura pendiente en su portfolio. Este proyecto se suma a una tendencia de figuras de la televisión que buscan validar su capacidad interpretativa en largometrajes, siguiendo los pasos de otras personalidades del espectáculo local que han diversificado sus ingresos y presencia de marca a través del séptimo arte.
Por otro lado, la elección de Agustín Bernasconi como galán no es casual. El actor cuenta con una base de seguidores joven y una trayectoria en series juveniles de éxito internacional, lo que garantiza un alcance demográfico amplio para la película. La combinación de la masividad de Nara con el perfil actoral de Bernasconi responde a una estrategia de mercado diseñada para asegurar el éxito de taquilla tanto en Argentina como en el resto de la región. Los antecedentes de Nara en la gestión de su propia imagen pública sugieren que cada movimiento realizado durante el rodaje, incluyendo las filtraciones controladas y el contenido en redes, formó parte de una campaña de posicionamiento que precede al estreno oficial, el cual está previsto para el último trimestre del año en curso.
Impacto
La finalización de este rodaje tiene implicancias directas tanto para la carrera de Nara como para el mercado audiovisual regional. Para la protagonista, el éxito o fracaso de esta producción determinará su viabilidad como actriz de cine, un mercado mucho más exigente que el de las redes sociales o los programas de telerrealidad. Desde el punto de vista económico, la película representa una inversión significativa que apuesta a la recuperación mediante la venta a plataformas de streaming y la exhibición en salas comerciales. Fuentes vinculadas a la distribución indicaron que ya existen negociaciones avanzadas con gigantes del sector on-demand para asegurar la llegada del film a toda América Latina, aprovechando el alto nivel de conocimiento que el público tiene sobre la vida personal de la actriz principal.
Asimismo, el impacto en la industria cinematográfica uruguaya es positivo, ya que la presencia de figuras de alto perfil atrae inversiones y genera empleo directo para técnicos y extras locales. La visibilidad que otorga un rodaje de estas características posiciona a las locaciones charrúas en el radar de otros productores internacionales. Para el público, la expectativa se centra en ver si Nara logra despojarse de su personaje mediático para encarnar de manera convincente a la protagonista de la historia. La recepción de los primeros adelantos en las plataformas digitales sugiere que existe un interés genuino, aunque también un sector de la crítica se mantiene expectante sobre el resultado final de esta incursión artística que mezcla la realidad de la celebridad con la ficción del guion.
Con el rodaje oficialmente concluido, el equipo de edición comenzará a trabajar en el montaje final durante los meses de invierno. Se espera que la campaña de promoción oficial se intensifique a partir de agosto, con el lanzamiento del primer tráiler extendido. Mientras tanto, Wanda Nara ya planea su regreso a Buenos Aires para atender compromisos comerciales y definir su participación en nuevos proyectos televisivos, dejando abierta la posibilidad de una segunda entrega cinematográfica si los números de audiencia acompañan este primer experimento en la pantalla grande.