El departamento dúplex perteneciente a Ximena de Tezanos Pinto, ubicado en la intersección de Juncal y Uruguay, salió a la venta por un valor de 930.000 dólares, según confirmaron fuentes del sector inmobiliario porteño esta semana.
La propiedad, situada en el último piso del emblemático edificio de Recoleta, cobró notoriedad pública por situarse inmediatamente arriba de la residencia de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner. El inmueble cuenta con una superficie cubierta de 280,57 metros cuadrados y una terraza de uso exclusivo de 120 metros cuadrados, lo que totaliza una unidad de grandes dimensiones para el estándar del barrio. Según detalló Iuri Izrastzoff, socio de la firma encargada de la comercialización, el precio de salida se considera acorde a los valores actuales del mercado de lujo en la Ciudad de Buenos Aires, especialmente considerando el valor arquitectónico de la construcción y su ubicación estratégica en una de las zonas más cotizadas del distrito.
En cuanto a las especificaciones técnicas de la vivienda, el departamento dispone de cuatro dormitorios en suite, incluyendo una habitación principal con vestidor propio. La distribución interna presenta doble circulación, una cocina con espacio para comedor diario y una kitchenette auxiliar que da servicio a tres de las suites. Los materiales originales, como los pisos de parqué, se mantienen preservados tras una puesta en valor integral realizada por la actual dueña hace tres décadas. Un elemento distintivo de la unidad es su segundo nivel, que funciona como un departamento independiente de 30 metros cuadrados con cocina y baño, además de un sector de lavadero y la terraza equipada con parrilla y pileta propia, características poco frecuentes en edificios de esta antigüedad en la zona.
Contexto
La esquina de Juncal y Uruguay se transformó en un epicentro de la política argentina durante la última década, funcionando como punto de encuentro para manifestaciones a favor y en contra de la gestión kirchnerista. Ximena de Tezanos Pinto, propietaria del inmueble ahora en venta, adquirió la unidad hace más de 30 años cuando se encontraba en estado de deterioro. Su perfil mediático creció debido a las tensiones vecinales con la exmandataria, manifestadas a través de banderas y carteles con consignas políticas que colgaba desde su balcón, justo por encima de donde Cristina Kirchner recibía a sus seguidores. La relación entre ambas residentes estuvo marcada por la exposición pública y el constante asedio de la militancia en la puerta del edificio.
El edificio en sí posee un valor patrimonial significativo, ya que fue diseñado por el estudio Sánchez, Lagos y de la Torre, los mismos arquitectos responsables de la creación del Edificio Kavanagh, una de las piezas más importantes del patrimonio urbano porteño. La estructura se sitúa frente a obras de otros arquitectos de renombre como Alejandro Christophersen y Martini White, a escasos metros de la plaza Vicente López. Este entorno arquitectónico, sumado a la historia reciente del inmueble, le otorga una mística particular que trasciende lo estrictamente inmobiliario. La expresidenta, por su parte, abandonó el quinto piso de este edificio tras el intento de magnicidio ocurrido el 1 de septiembre de 2022, trasladando su residencia al barrio de Constitución.
Impacto
La salida al mercado de esta propiedad marca el fin de una era para la esquina más vigilada de Recoleta. Para los operadores inmobiliarios, la venta representa un desafío logístico y de seguridad, dado que el edificio sigue siendo un punto de referencia histórica y política. El impacto en el mercado local es directo: la tasación de casi un millón de dólares establece un parámetro para las unidades de gran superficie en edificios de categoría que poseen terrazas privadas y servicios independientes. Según analistas del sector, la venta de este activo podría atraer a inversores interesados en el valor histórico del inmueble o a familias que busquen la privacidad de una casa dentro de un entorno de propiedad horizontal.
Asimismo, la desvinculación de Tezanos Pinto del consorcio de Juncal 1300 diluye uno de los focos de conflicto vecinal más documentados de la política contemporánea. La propiedad cuenta con dos ingresos independientes para sus niveles, lo que permite una versatilidad de uso que podría derivar en una oficina de alto perfil o una residencia diplomática, dada la cercanía con diversas embajadas. La operación se realiza en un momento de reconfiguración del mercado de departamentos de alta gama en Buenos Aires, donde la demanda busca cada vez más espacios abiertos y metros cuadrados descubiertos, requisitos que esta unidad cumple con su terraza de 120 metros.
El proceso de venta continuará durante los próximos meses con visitas programadas bajo estrictos protocolos de privacidad. Se espera que la transacción se concrete antes de fin de año, cerrando definitivamente el capítulo de las disputas de balcón que caracterizaron la convivencia en el edificio durante los mandatos de la exvicepresidenta. El destino del quinto piso, propiedad de la familia Kirchner, permanece bajo reserva mientras la exmandataria cumple su situación judicial actual.