CULTURA

Terremotos en Venezuela: 164 muertos y pedido de ayuda de Catherine

Dos sismos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela este miércoles, dejando un saldo de 164 fallecidos y 971 heridos bajo estado de emergencia nacional.

Redacción El Capitán 25 de junio de 2026 6 min de lectura
Terremotos en Venezuela: 164 muertos y pedido de ayuda de Catherine
Foto: La Nación

Dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 sacudieron Venezuela este miércoles 24 de junio, provocando la muerte de al menos 164 personas y dejando 971 heridos, según el último reporte oficial emitido por las autoridades gubernamentales de ese país.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) confirmó que los movimientos telúricos ocurrieron de manera casi consecutiva durante la tarde, afectando principalmente la zona costera y la región central del territorio venezolano. Ante la magnitud del desastre, la presidenta interina Delcy Rodríguez decretó el estado de emergencia nacional para agilizar el despliegue de los equipos de rescate y la asistencia humanitaria. Las labores de búsqueda de desaparecidos se concentran actualmente en el estado de La Guaira, identificado como el epicentro de los daños estructurales más severos, donde las cifras de víctimas fatales podrían incrementarse en las próximas horas debido al colapso de viviendas y edificios multifamiliares. Los servicios básicos de suministro de agua potable y energía eléctrica permanecen interrumpidos en gran parte de la región afectada, mientras las cuadrillas técnicas intentan restablecer las conexiones mínimas para facilitar las tareas de los brigadistas.

La repercusión internacional del desastre natural movilizó a diversas figuras públicas, entre ellas la actriz y conductora radicada en Argentina, Catherine Fulop. A través de sus plataformas digitales, la intérprete manifestó su consternación por la tragedia en su país natal y lanzó una campaña de visibilización bajo el lema “Operación Todos con Venezuela”. Fulop utilizó sus redes sociales para difundir protocolos de seguridad y recomendaciones para quienes se encuentran en las zonas de riesgo, instando a la comunidad internacional a colaborar con las tareas de asistencia. “Oremos por Venezuela”, expresó la actriz al compartir registros visuales del impacto del sismo, enfatizando la necesidad de unidad frente a la crisis humanitaria que atraviesan las familias venezolanas. Su intervención se suma a una red de pedidos de colaboración que buscan canalizar recursos hacia los centros de salud que se encuentran desbordados por la cantidad de ingresos de heridos registrados desde la tarde del miércoles.

En el ámbito local, los registros del pánico se multiplicaron en redes sociales, mostrando escenas de evacuaciones masivas en el Aeropuerto Internacional Simón Bolívar y daños significativos en la infraestructura urbana de Caracas. Uno de los episodios más difundidos ocurrió en el Estadio Universitario de la capital, donde se disputaba un encuentro de la Liga Mayor de Beisbol Profesional (LMBP) entre los equipos Marineros de Carabobo y Senadores de Caracas. El sismo interrumpió el inicio del partido, obligando a jugadores y espectadores a buscar refugio mientras las estructuras del estadio se sacudían visiblemente. Según indicaron fuentes de la Defensa Civil venezolana, la prioridad inmediata es la remoción de escombros en áreas residenciales de alta densidad poblacional, donde se sospecha que todavía hay personas atrapadas bajo las estructuras cedidas por la intensidad de las ondas sísmicas de 7,5 grados.

Contexto

Venezuela se encuentra ubicada en una zona de interacción entre las placas tectónicas del Caribe y la Sudamericana, lo que históricamente ha generado una actividad sísmica relevante en su franja costera y montañosa. El antecedente más directo de un evento de gran magnitud se remonta al terremoto de Caracas de 1967, aunque la intensidad registrada este miércoles supera los parámetros de los últimos cincuenta años en la región central. La situación actual se ve agravada por la fragilidad de la infraestructura de servicios públicos, que ya presentaba deficiencias previas al desastre natural. El estado de La Guaira, que reporta la mayor cantidad de víctimas, posee una topografía compleja que dificulta el acceso de maquinaria pesada para las tareas de remoción de escombros, similar a lo ocurrido durante la tragedia de Vargas en 1999, aunque en aquella ocasión el origen fue climático y no geológico.

La declaración de emergencia por parte de Delcy Rodríguez responde a la necesidad de centralizar los recursos del Estado y solicitar cooperación internacional de manera formal. El primer balance ofrecido por el gobierno reportaba inicialmente 32 fallecidos, pero la cifra escaló drásticamente a 164 durante la mañana del jueves tras el ingreso de los equipos de rescate a las zonas que habían quedado incomunicadas. De acuerdo con analistas de riesgos geológicos, la sucesión de dos eventos de magnitud superior a 7,0 en un lapso tan breve de tiempo es un fenómeno poco frecuente que incrementa exponencialmente el daño estructural, ya que el segundo sismo actúa sobre edificaciones que ya han sufrido fatiga de materiales o grietas críticas durante el primer movimiento.

Impacto

El impacto socioeconómico de este desastre natural se proyecta como un desafío crítico para la administración venezolana en el corto plazo. La destrucción de viviendas en el estado de La Guaira y zonas periféricas de Caracas deja a miles de personas en situación de calle, requiriendo la instalación inmediata de refugios temporales y la provisión de insumos médicos básicos. El sistema de salud, según informaron fuentes hospitalarias, opera al límite de su capacidad operativa debido a la llegada constante de heridos con traumatismos diversos. La interrupción del suministro eléctrico no solo afecta la vida cotidiana de los ciudadanos, sino que paraliza la actividad industrial y comercial en el eje central del país, lo que podría derivar en problemas de abastecimiento de productos esenciales si la situación no se normaliza en las próximas 72 horas.

Desde el punto de vista logístico, la operatividad del puerto de La Guaira y del aeropuerto de Maiquetía es fundamental para la recepción de ayuda humanitaria. Aunque no se han reportado daños totales en las pistas de aterrizaje, las revisiones estructurales en las torres de control y terminales de pasajeros mantienen las operaciones bajo protocolos de restricción. La movilización de figuras de la cultura y el espectáculo, como el caso de Catherine Fulop, cumple un rol determinante en la presión internacional para la apertura de canales de asistencia externa. La comunidad internacional observa con atención la capacidad de respuesta del Estado venezolano ante una catástrofe que, por sus dimensiones, requiere de una coordinación logística sin precedentes en la historia reciente de la nación caribeña.

Las próximas horas serán determinantes para establecer el número final de víctimas, mientras los equipos de rescate continúan trabajando en turnos ininterrumpidos. Se espera que el gobierno nacional emita un nuevo parte oficial al cierre de la jornada del jueves para actualizar el estado de los desaparecidos y anunciar el plan de reconstrucción de las zonas afectadas. La tensión permanece alta ante la posibilidad de réplicas de menor intensidad que podrían terminar de derribar estructuras que se encuentran en estado precario tras los dos sismos principales.

Fuente: La Nación

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Información publicada por La Nación.

Redacción El Capitán

Equipo editorial de El Capitán con apoyo de inteligencia editorial. Periodismo argentino con análisis profundo.

El Capitan IATu asistente de noticias