Stockport County oficializó la contratación de Jim McNulty como su nuevo director técnico por las próximas tres temporadas, tras la salida de Dave Challinor luego de la derrota en la final del reducido de la League One ante Bolton Wanderers.
La llegada de McNulty a Edgeley Park marca un retorno significativo para el profesional de 41 años, quien ya tuvo un paso por la institución como futbolista durante la temporada 2008-2009. El entrenador arriba con el impulso de haber devuelto al Rochdale a la English Football League (EFL) tras una ausencia de tres años, coronando su gestión con una victoria en la final por el ascenso disputada en el estadio de Wembley el mes pasado. Según informaron fuentes de la dirigencia del Stockport, el acuerdo se cerró con rapidez para iniciar la planificación de la pretemporada y buscar el objetivo del ascenso a la Championship, categoría que el club viene persiguiendo sin éxito en las últimas dos campañas bajo la conducción técnica anterior.
El proceso de McNulty en su club anterior fue de menor a mayor, asumiendo inicialmente un rol interino en 2023 cuando el equipo descendió de la EFL. Tras consolidarse con un contrato de dos años, llevó al Rochdale a un undécimo puesto en su primera temporada en la National League y, posteriormente, aseguró un lugar en los play-offs durante el ciclo 2024-2025. La campaña del ascenso fue particularmente dramática: tras perder el título directo ante el York City por un empate agónico en el minuto 103 de la última fecha, el equipo debió superar al Boreham Wood en una semifinal donde remontó un 2-0 en contra para terminar imponiéndose en la tanda de penales. Estas credenciales de resiliencia táctica fueron determinantes para que la secretaría técnica del Stockport se decidiera por su perfil entre varios candidatos del ascenso inglés.
Contexto
El Stockport County atraviesa un período de transición tras la salida de Dave Challinor, quien se posicionaba como el quinto entrenador con más tiempo en su cargo dentro de la estructura de la EFL antes de su partida. Bajo el mando de Challinor, los “Hatters” experimentaron un crecimiento sostenido, logrando dos ascensos que llevaron al club desde la National League hasta la tercera división del fútbol británico. Sin embargo, el techo del equipo pareció estancarse en la League One, donde finalizaron en la tercera posición durante las últimas dos temporadas consecutivas. La incapacidad de superar la instancia de play-offs, sumada a la reciente y abultada derrota frente a sus vecinos del Bolton Wanderers en Wembley, generó un desgaste que derivó en la necesidad de un cambio de aire en el banco de suplentes.
Por su parte, McNulty llega con una filosofía de juego que busca recuperar la identidad histórica del club. Durante su presentación oficial, el entrenador recordó los años de celebraciones en Edgeley Park cuando vestía la camiseta del equipo, destacando que en aquel entonces se practicaba un fútbol que generaba orgullo en la grada y resultados en el campo. La dirigencia del Stockport busca replicar ese modelo de juego ofensivo y de posesión que McNulty implementó con éxito en el Rochdale, donde logró amalgamar un plantel joven con veteranos de la categoría para superar la adversidad de haber caído al fútbol no profesional por primera vez en décadas. La conexión emocional del técnico con la ciudad y la institución se presenta como un activo intangible para calmar las aguas tras la frustración del ascenso fallido en mayo.
Impacto
La contratación de McNulty genera un impacto inmediato en el mercado de pases de la League One, ya que debilita a un competidor directo que acababa de retornar al profesionalismo y fortalece a un aspirante al título con un técnico de probada capacidad de gestión en situaciones de alta presión. Para el Stockport, el desafío económico y deportivo es mayúsculo: la inversión realizada en el plantel durante los últimos 24 meses obliga a la institución a pelear por los puestos de ascenso directo para evitar el desgaste financiero que supone una tercera temporada consecutiva en la tercera categoría. Operadores del mercado deportivo indican que la llegada de un técnico con contrato a largo plazo (tres años) sugiere una reestructuración profunda que podría incluir la salida de varios referentes del ciclo anterior y la llegada de futbolistas que se adapten al sistema de presión alta propuesto por el nuevo cuerpo técnico.
Desde el punto de vista institucional, el arribo de McNulty busca cerrar la herida abierta por la derrota ante el Bolton. La dirigencia apuesta a que el conocimiento previo del club por parte del entrenador acelere los procesos de adaptación, algo vital considerando que el calendario de la EFL es uno de los más exigentes de Europa por la cantidad de partidos y la paridad física de los equipos. El impacto también se siente en el Rochdale, que ahora deberá buscar un reemplazo de urgencia para afrontar su regreso a la League Two, perdiendo al arquitecto del equipo que logró la hazaña en Wembley hace apenas unas semanas. La salida de McNulty deja un vacío de liderazgo en su club de origen, mientras que en Stockport se percibe una renovación de las expectativas entre los abonados y socios de cara al inicio del próximo certamen.
El próximo paso para McNulty será la conformación de su staff técnico y la revisión del listado de transferibles antes del inicio de los entrenamientos de julio. El debut oficial del nuevo entrenador marcará el termómetro de una hinchada que, si bien valora su pasado como jugador, exigirá resultados inmediatos para que el Stockport County finalmente pueda dar el salto de calidad hacia la segunda división. La tensión pendiente radica en ver si el estilo de juego que funcionó en la National League puede traducirse con éxito en una categoría mucho más técnica y física como la League One, donde los errores se pagan con la pérdida de puntos críticos en la lucha por la cima de la tabla.