SALUD

Semaglutida reduce hasta un 22% el peso en mujeres mayores de 40 años

Un estudio presentado en el Congreso Europeo de Obesidad reveló que el fármaco Wegovy® disminuye significativamente el riesgo cardiovascular y metabólico en pacientes durante todas las fases de la menopausia.

Redacción El Capitán 30 de mayo de 2026 5 min de lectura
Semaglutida reduce hasta un 22% el peso en mujeres mayores de 40 años
Foto: Infobae

Un estudio presentado en el Congreso Europeo de Obesidad 2026 en Estambul reveló que el uso de semaglutida permite reducir hasta un 22,6% el peso corporal en mujeres mayores de 40 años que atraviesan las distintas etapas de la menopausia.

La investigación, basada en los ensayos clínicos STEP UP y SELECT, analizó el comportamiento del fármaco inyectable Wegovy® (semaglutida en dosis de 2,4 mg y 7,2 mg) en pacientes con obesidad. Los datos recolectados por el laboratorio danés Novo Nordisk indican que el tratamiento no solo impacta en la balanza, sino que genera una disminución del perímetro de cintura de entre el 15,3% y el 17,5%. Este hallazgo es central para la medicina metabólica, ya que el exceso de grasa abdominal es un predictor crítico de eventos coronarios. Según informaron especialistas del sector farmacéutico, la molécula actúa como un agonista del receptor GLP-1, imitando una hormona natural que regula el apetito y aumenta la saciedad en el sistema nervioso central, permitiendo una ingesta calórica controlada y sostenida en el tiempo.

Los resultados detallados del estudio SELECT mostraron que las mujeres en perimenopausia con enfermedad cardiovascular previa redujeron en un 42% el riesgo de sufrir infartos de miocardio no fatales, accidentes cerebrovasculares (ACV) o muerte cardiovascular. En el grupo de pacientes posmenopáusicas, la reducción del riesgo fue del 13%. Aunque la diferencia estadística entre ambos grupos es materia de análisis técnico, los médicos destacaron que el beneficio clínico es transversal. Además, el subanálisis del estudio STEP UP sobre la dosis de 7,2 mg arrojó que los pacientes denominados “respondedores tempranos” —aquellos que bajaron un 15% de su peso en las primeras 24 semanas— alcanzaron una pérdida promedio del 27,7% al completar las 72 semanas de tratamiento. Esto equivale, en una persona de 113 kilos, a un descenso de aproximadamente 23 kilogramos, de los cuales el 84% corresponde exclusivamente a masa grasa, preservando la estructura muscular esencial para la salud en la madurez.

Contexto

La obesidad es hoy una epidemia global que afecta a más de 1.000 millones de personas, de las cuales 504 millones son mujeres. Históricamente, el abordaje de esta enfermedad en mujeres mayores de 40 años ha sido complejo debido a las fluctuaciones hormonales propias de la transición menopáusica. Durante la perimenopausia, la caída de los estrógenos altera la distribución de la grasa corporal, favoreciendo la acumulación visceral y aumentando la resistencia a la insulina. Emilia Huvinen, ginecóloga e investigadora de la Universidad de Helsinki, señaló durante la cumbre en Turquía que esta etapa de la vida ha sido una de las áreas más desatendidas en la investigación científica sobre obesidad, a pesar de que la enfermedad cardiovascular sigue siendo la principal causa de muerte femenina a nivel mundial. El uso de semaglutida, presente tanto en Wegovy® como en Ozempic® (este último indicado para diabetes tipo 2), surge como una respuesta tecnológica a una necesidad clínica insatisfecha que combina factores metabólicos y hormonales.

En la Argentina, la Administración Nacional de Medicamentos, Alimentos y Tecnología Médica (ANMAT) ya ha autorizado el uso de Wegovy® en su dosis de 2,4 mg para el control de peso en adultos y adolescentes que presenten obesidad o sobrepeso con comorbilidades asociadas. El mercado local ha comenzado a integrar estas terapias bajo protocolos estrictos de prescripción médica, diferenciando claramente el uso de Ozempic para pacientes diabéticos de las dosis más altas requeridas para el tratamiento específico de la obesidad crónica. Fuentes del sector salud indicaron que la implementación de estos fármacos requiere un seguimiento multidisciplinario para garantizar que el descenso de peso sea saludable y no afecte la densidad ósea o la masa magra, factores críticos en mujeres que superan la cuarta década de vida.

Impacto

El impacto de este tratamiento trasciende la reducción de masa corporal y se extiende a la salud mental y la calidad de vida. La investigación reveló que las mujeres tratadas con semaglutida presentaron un riesgo de migraña entre un 42% y 45% menor luego de seis meses de administración. Asimismo, se registró una disminución del 25% en el riesgo de desarrollar cuadros depresivos en comparación con aquellas pacientes que solo recibieron terapia de reemplazo hormonal. Esto es particularmente relevante si se considera que un tercio de las mujeres en menopausia reporta síntomas depresivos y un 80% sufre interrupciones en su vida cotidiana debido a los síntomas climatéricos. La capacidad del fármaco para mejorar la función metabólica parece tener un efecto sistémico que estabiliza otros indicadores de bienestar general, reduciendo la carga sanitaria y social que representa la obesidad en el sistema público de salud.

Desde una perspectiva económica y de acceso, la introducción de dosis más altas y la evidencia de su eficacia obligan a los sistemas de salud a replantear la cobertura de estos tratamientos. En el país, el laboratorio fabricante ha iniciado programas de apoyo al paciente que incluyen descuentos de hasta el 60% en las dosis de inicio para facilitar la adherencia al tratamiento. Los análisis realizados mediante resonancia magnética en los estudios presentados confirmaron que la grasa visceral abdominal se redujo en más de un 30%, lo que implica una mejora directa en la sensibilidad a la insulina y una reducción del riesgo de diabetes tipo 2. Para los especialistas, estos datos confirman que la semaglutida no es solo una herramienta estética, sino una intervención médica de precisión que ataca la raíz de múltiples patologías crónicas vinculadas al envejecimiento femenino.

El próximo paso para la comunidad médica internacional será evaluar la sostenibilidad de estos resultados a largo plazo y el impacto del cese del tratamiento en la recuperación del peso. Se espera que en los próximos meses se publiquen nuevos datos sobre la dosis de 7,2 mg, que promete ser el nuevo estándar para pacientes con obesidad mórbida. Mientras tanto, la atención se centra en la integración de estas inyecciones dentro de un esquema de vida saludable, subrayando que la supervisión profesional sigue siendo el único camino seguro para el uso de agonistas de GLP-1 en la población argentina.

Fuente: Infobae

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Redacción El Capitán

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